Imprimir
Categoría: Doctrina
Visto: 755

CUATRO LUGARES SEGUROS, FORTALEZAS, DONDE DEBEMOS PERMANECER, PARA CAMINAR EN CONSAGRACIÓN.

Por Nicolás Ruiz Bedolla

[Apuntes tomados en la Iglesia Cristiana Neotestamentaria Cristo el Buen Pastor, el día 20 de noviembre de 1994.- A menos que se precise lo contrario, todas las referencias de la Biblia son tomadas de la Antigua Versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, conocida comúnmente como Versión Antigua o Versión 1909]

Mateo 17:1-21 La mayor necesidad en este tiempo es de gente que se convierte al Señor. El Señor Jesús obtuvo resultados en Su ministerio, gracias a Su consagración. El Señor estuvo en el Monte de la Transfiguración, y solamente estuvieron con Él tres de sus discípulos. Se ha dicho que estos tres eran los únicos con el nivel de consagración. Ellos, Pedro, Juan y Santiago, son tipo de vencedores; los nueve restantes se quedaron con la gente, pues no tenían el nivel de consagración; tenían incredulidad. Son tipo de cristianos vencidos: ¡Oh generación in fiel..! A causa de incredulidad, ellos no pudieron con el espíritu inmundo. La incredulidad provoca que el poder de Dios disminuya. La incredulidad es un arma del diablo, en tanto que Fe es un recurso de Dios. Necesitamos oración y ayuno para caminar en consagración. Oración y ayuno son para tener mayor entrega al Señor. En la experiencia del joven endemoniado, cuyo espíritu no pudieron echar los discípulos, el Señor Jesucristo venía de orar y ayunar; por eso, pudo echar fuera los demonios. La vida de consagración es una vida de poder; así nadie podrá derrotarnos.

¿Cómo podemos caminar en semejanza de Cristo? ¿Cómo podemos caminar en consagración?

1ª Permanecer en la Palabra de Dios.- Juan 5:33-40 (39) Consagración requiere una influencia permanente de la Palabra de Dios. Nuestra vida debe ser llena de la Palabra de Dios (Colosenses 3:16). De esta manera, vendrá la consagración.

Escudriñar es leer con acuciosidad y meditar en el texto de la Escritura, y dejar al Espíritu Santo traer Su revelación de la Palabra.

Juan 8:31-32 Debemos permanecer en la Palabra de Dios. Así estaremos caminando en el discipulado. La Palabra tiene el poder para consagrarnos. Cristo venció al diablo, con la Palabra: escrito está. Necesitamos alimentarnos de la Palabra de Dios (Salmo 19:7-11; Isaías 7:14-15 y 22): nos solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale a través de la boca de Dios (Mateo 4:4); santifícalos (conságralos) en Tu verdad, tu Palabra es verdad (Juan 17:17).

La derrota viene por no leer la Palabra de Dios. La palabra es un arma poderosa: envió su Palabra y curólos y librólos de su ruina (Salmo___).

Si guardamos Su Palabra, seremos verdaderamente sus discípulos. Así, seremos libres de angustias y enfermedades.

Hechos 2:42 La doctrina es la expresión de la voluntad de Dios, a través de la Palabra. La iglesia caminó en victoria, pues ellos perseveraban en la doctrina (Hechos 2:42). Predicaban y enseñaban, y las señales les seguían. La Palabra es más viva y eficaz, y más poderosa que toda espada de dos filos (Hebreos 4:12).

2ª Permanecer en la casa de Dios.- Juan 8:34-35; 15:4-7; Hebreos 3:6 El Señor nos llama a permanecer en la casa de Dios (Salmo 92:13). El hijo queda para siempre. Permanecer en la casa de Dios nos lleva a consagración. Por tanto, todo lo que no es de Dios debemos echarlo fuera de la casa del Señor.

Salmo 84; 122:1; 63:1-2 La casa del Señor es un deleite.

En la casa de Dios está Su Gloria, Su fortaleza y Su santidad. Músicos y cantores estaban continuamente en la casa de Dios. La Iglesia no es un club, ni es un lugar para pasar el tiempo. La Iglesia es para buscar la Gloria de Dios.

3ª Permanecer en Cristo.- Juan 15:1-7 Debemos permanecer en Cristo; debemos permanecer bien adheridos a la vid. Debemos ser parte de Él y nuestra vida debe ser de Él. El poder más grande no es resucitar muertos. El poder más grande es Su poder transformador de hacer nuevas criaturas.

Por ello, debemos abandonar nuestras vidas en sus manos y Él nos transformará.

Proverbios 4:18 Dios quiere transformarnos; Él no está contento con salvarnos, Él quiere formar el carácter de Cristo en nosotros (Judas 24; Efesios 5:27; Apocalipsis 19:7-8); Él quiere hacernos vencedores. Hoy, el poder de Dios está dentro de mí transformándome.

La vida aburrida se debe a no saber cómo estar en Cristo. Oración, lectura de la Palabra, alabanza, nos llaman a comunión con Cristo. No lo dejemos plantado.

II Timoteo 2:13 ¡Bendito el Señor! ¡No se puede negar a sí mismo! Él sigue esperando, para tener comunión con nosotros. Sin Él nada podemos hacer. Estemos concientes de que Él nos está esperando, para enamorarnos.

Beber Su sangre y comer Su carne es venir a comunión con Él. Pedro había aprendido a tener comunión con el Señor: a quién iremos, sólo tú tienes palabras de vida eterna.

El Señor sanó miles, quizá millones, pero sólo quedaron 120. Éstos aprendieron a vivir y a estar en comunión con Cristo. Job aprendió a depender de Dios: Jehová dio, Jehová quitó.

II Corintios 3:18 La consagración se aprende por revelación de Dios. Cada vez que nos atrevamos a acercarnos a Cristo veremos Su Gloria.

4ª Permanecer en el Amor de Dios.- Juan 15:9-10 Debemos permanecer en el Amor de Dios. Esto también es consagración.

Al guardar sus mandamientos, permanecemos en Su Amor. Conocemos Su Amor, pero debemos experimentarlo cada día y debemos permanecer en ese Amor.

Cada día, reconozcamos Su obra en la cruz. Él hizo todo, cuando nosotros éramos enemigos de Dios; cuánto más hará, una vez que nos ha salvado.

I Timoteo 3:5 Al permanecer en Su Amor, aprenderemos a amarnos. El objetivo principal del mandamiento es el Amor. Amor es entrega de uno por los demás. Nos falta mucho expresar Amor. Debemos dar lo que más estimamos: eso es Amor. El Amor debe ser una experiencia práctica. Dios demostró Su Amor, dándonos lo que más amaba y ama: Su Hijo.

I Juan 3:18 No amemos de lengua ni de palabra. Amemos de corazón.