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Categoría: Doctrina
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La necesidad de discernimiento espiritual

Filipenses 1.3-11
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia. Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.

En Filipenses 1.8-11, el apóstol Pablo dice que quiere que los creyentes en Filipos crezcan en su conocimiento de Dios para que puedan elegir la mejor manera de vivir. Nuestro Padre celestial no quiere que vivamos impulsados por nuestros sentimientos ni por lo que vemos, por eso nos da el don del discernimiento: la capacidad de juzgar situaciones y determinar qué es lo mejor que tiene para nosotros.
Para vivir dentro de la voluntad de Dios, debemos tener un espíritu de discernimiento. Él quiere que andemos de una manera que lo glorifique, y que nos dé gozo y paz. El Señor le mostrará el camino a cualquiera que lo pida, pero debemos ser capaces de juzgar lo que es de Él y lo que no; entonces podremos evitar caminos que parecen correctos, pero que en realidad no lo son. Recuerde que hay oportunidades y situaciones que se ven bien, pero que no son la voluntad del Señor.
Mucha información parece ser cierta, pero en realidad es falsa. Debemos ser capaces de distinguir entre ambas. No sería prudente aceptar todo lo que escuchamos en internet, radio o televisión. La opinión de personas influyentes, los medios de comunicación e incluso el púlpito, deben ser evaluados teniendo en cuenta el único medio confiable para el discernimiento espiritual: la Palabra de Dios.