La ventaja del discernimiento

Colosenses 1.3-12
Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio, que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad, como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros, quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu. Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;

¿Alguna vez se le ha hecho difícil sintonizar una estación de radio a causa de la estática? Si ajusta el dial, por lo general puede obtener una recepción clara. La vida cristiana funciona de la misma manera. A veces tomamos decisiones, y luego experimentamos una vaga pero molesta sensación de que algo está mal, a lo cual llamo “estática espiritual”.
A la mayoría de los cristianos no les sorprende que Dios quiera que conozcan la diferencia entre lo bueno y lo malo. Sin embargo, muchos no han considerado que también nos capacita para elegir entre lo que es bueno y lo que es mejor. Satanás, a veces, nos muestra algo que parece bueno justo antes de que Dios envíe lo mejor que tiene para nosotros. A menudo, saltamos a lo primero y perdemos lo segundo. Pero los creyentes que cultivan el discernimiento espiritual reconocen la advertencia del Espíritu Santo de esperar; tal “estática” dice que una oportunidad puede parecer excelente, pero no es correcta.
Los creyentes establecidos en la oración, dejarán pasar la oportunidad buena para poder esperar la mejor. Orarán y confiarán hasta que su corazón reciba la seguridad de Dios. La vida está llena de incertidumbre y dudas, pero nuestra relación con Cristo no necesita estarla. Él da discernimiento espiritual a todos los que buscan hacer su voluntad.