LA IGLESIA DE LOS PRIMOGÉNITOS

 

La Iglesia es la corona de la creación de Dios.  La cosa más importantes de Dios es la Iglesia.  Debemos conservar nuestra visión.  Hebreos 12:22-24  La Iglesia de los Primogénitos es la Iglesia que tiene un lugar especial en el corazón de Dios.  Pablo puso en orden muchas cosas y, casi al concluir la epístola, les habla de la Iglesia de los Primogénitos.  Para los Hebreos, el concepto de primogénito tenía que ver con tres derechos de nacimiento:

  1. A) Posición de Autoridad; B) Servicios Sacerdotales; y C) Doble Porción de Herencia.
  2. A) El hermano mayor, en ausencia del padre, tenía la autoridad. Nosotros podemos ver que Rubén actuó e intercedió para que no matarán a José los demás hermanos.
  3. B) El Primogénito, antes del Sacerdocio Levítico, era el encargado de los deberes del sacrificio. Se encargaba del sacrificio.  Isaac llevaba la leña y el fuego, pero ¿dónde estaba la víctima del sacrificio?  Isaac era la víctima del holocausto.
  4. C) Doble porción de herencia. De hecho, el hermano Glenn Ewing decía que el primogénito, de acuerdo con las costumbres orientales, era el heredero universal y directo de toda la hacienda del padre; sin embargo, entre el padre y el hijo se establecía un acuerdo para que los demás hijos heredaran, de tal manera que el primogénito tomaba doble porción de herencia.  Pero Isaac heredó toda la hacienda de Abraham, y los demás hermanos sólo recibieron dones de su padre.

Podemos ver que estos principios trabajan juntos, en toda la Biblia.  Y Dios estaba enseñando estos principios desde el inicio.  El primer primogénito fue Adán y Adán falló.  Números 3:13  Y es que el Señor siempre quiso tener un pueblo de primogénitos.  En la historia bíblica, tenemos a Abraham, Isaac y Jacob.  A partir de ellos, Dios establece una nación de primogénitos en Israel.  Los primogénitos de la nación fueron los doce patriarcas.

Tres Modelos a seguir:

  1. A) En la era de los Patriarcas: Isaac, Jacob, Job.
  2. B) En la difusión o dilución de los tres derechos de primogenitura, para tres tribus de Israel: Judá (Autoridad); Leví (Sacerdocio); y José (doble porción).
  3. C) En Cristo: el es Rey de reyes, es Sumo Sacerdote según el orden de Melchîsedec, y es heredero y dueño de toda la creación (Colosenses 1).

Estos tres modelos nos sirven para entender que la Iglesia ha sido llamada a participar de estos tres beneficios, sin partición alguna, sino los tres en conjunto son dados a la Iglesia de Jesucristo.

Génesis 29:32; 49:1-4  El primogénito de Jacob fue Rubén, pero él cometió una grave falta y perdió la primogenitura, al envilecerse y rechazar el honor y dignidad de su padre.  Así, perdió los derechos de primogenitura, y estos derechos fueron dispersados en tres hijos:  A) Génesis 49:8-10; 44:18-38; 43:8-9  La Autoridad.-  Judá recibió la autoridad en herencia:  B)  Números 3:6-10; Éxodo 28:1; Números 18:2, 6-7 Deberes Sacrificiales.-  Leví heredó el ministerio sacerdotal.  En su momento, Leví, al lado de su hermano Simeón, mató a los hijos de Sichêm, cuyo príncipe ultrajó a Dina, hermana de ellos; pero en su momento, ambos fueron restaurados, y Leví heredó los servicios sacrificiales.  De Leví vienen todos los sacerdotes con sus deberes santos.  C) Génesis 48:5-6 y 21-22; y Deuteronomio 33:13-17  La Doble Porción de Herencia.-  José.-  Alguien dijo que de hecho, José era el primogénito, por ser el hijo de la mujer que amaba Jacob.

Después de esta dispersión de los derechos de primogenitura en tres príncipes de Israel, vemos como la nación de primogénitos erró, y fallaron los reyes y los sacerdotes y los Levitas.  Así, Israel perdió su primogenitura. Pero el Señor quiere tener un pueblo de primogénitos.

La posición de primogénito no sólo era la posición del príncipe al nacer, era también la actitud de mantener la dignidad del llamamiento.  En sentido natural, la primogenitura es el derecho que se obtiene por ser el primer hijo en la familia; se es el primer gen, o el primer resultado del código genético de los padres.  Pero la primogenitura, a los ojos de Dios es una dignidad, es un llamamiento; y Dios nos ha llamado a todos a ser primogénitos de Él.

Caín era el primogénito y perdió ese derecho por asesinar a su hermano Abel.  Por tanto, Seth ocupó la primogenitura.  Esaú era el primogénito, pero perdió el derecho al menospreciar ese privilegio y dignidad.  Así, Jacob se mantuvo en ese derecho, en la dignidad de primogénito. [En cierta ocasión, el hermano Eleazar Mendoza dijo que el padre elegía al primogénito; y es en esta afirmación, donde la primogenitura cobra relevancia de dignidad.  El mandamiento de Dios a los hijos es este: “honra a tu padre...”]

Veamos estos tres aspectos de la primogenitura en el Nuevo Testamento:

Hebreos 1:1-6  Desde el principio, el plan de Dios ha sido dado a la humanidad. Aquí, Dios está introduciendo a Su Hijo. Así como Jacob dijo a Rubén “tu eres mi fuerza, el principio de mi vigor”, Dios ha dado todo su poder al Señor Jesucristo, y Él es el primogénito del Padre que ha heredado los tres derechos de primogenitura:  A) Filipenses 2:11  Se le dio un Nombre que es sobre todo nombre; B)  Hebreos 4:14  El fue, es y será llamado Sumo Sacerdote; y C) Colosenses 1:15-16  Él tiene una doble porción de herencia. El Señor tiene la posesión de todas las cosas, de todo el universo, de todas las criaturas.  Y Cristo ha mantenido estos derechos de primogenitura; Él nunca falló; siempre tuvo respeto a Su Padre.  Pero Él ahora nos quiere hacer participantes de estos derechos de primogenitura.  Su Iglesia tiene acceso a estos derechos; así, vemos la Iglesia de los primogénitos.

  1. A) Efesios 1:20-23 La Iglesia tiene una posición de autoridad.  Todas las cosas están puestas bajo los pies de Cristo.  Él es la cabeza.  Su cuerpo es la Iglesia.  Somos parte de esa primogenitura.  Es la misma autoridad.  Al ir adelante, la Iglesia va en el Nombre del Señor Jesucristo.

Cuando Adán fue creado, Dios le dio autoridad y dominio sobre toda la creación, pero perdió esta autoridad al volverse contra su Padre.  Muchos grupos se llaman iglesias; “muchas son las reinas y cientos las concubinas, pero una es la paloma mía, la perfecta mía” -una es mi amada- (Cantares 6:8-10; Salmo 45:9-15). Realmente, una es la Iglesia Gloriosa, la Iglesia de los Primogénitos.

En el mundo hay guerras, inmoralidad, los reyes y gobernantes caen bajo los pies de satanás.  ¿Qué debemos hacer?  Tenemos autoridad para gobernar y tomar dominio y vencer al enemigo.  No hay manera de perder. Tenemos toda la autoridad del Señor Jesucristo.

  1. B) I Pedro 2:9 Aquí, el pueblo escogido somos la Iglesia.  Tenemos el llamado a ser linaje escogido; tenemos la posición de sacerdocio.  Dios no está buscando muchas cosas, Él está buscando adoradores.  Nuestra forma de servirle es adorándole.  Hay muchos movimientos para atraer a la gente, pero Dios no está interesado en esos métodos.  Realmente, cuando adoramos, la presencia de Dios viene y se manifiesta.  Cuando Él sea levantado, Él atraerá a todas las gentes.
  2. C) Efesios 3:8-10 y Romanos 8:16-17 Doble Porción de Herencia.-  Las riquezas de Dios se han entregado a la Iglesia.  La Iglesia no debe ser pordiosera que pida dinero de la gente, en la calle.  No necesitamos pedir dinero; tenemos todas las riquezas de Cristo, el dueño de todo.  El hermano Roberto nunca pidió dinero; Dios siempre le proveyó.  El hermano Glenn Ewing testificó en cierta ocasión que durante muchos años, se realizaron campamentos en Waco, Texas, y en cada campamento nunca se pidió dinero, ni se pasó la charola para recolectar ofrendas.  Hubo cuentas que rebasaron los diez mil dólares, pero Dios siempre estuvo proveyendo para que no faltara.

En la vida de los ministros, Dios debe ser su proveedor; ellos deben mantener su dignidad de primogénitos.  Y es que la posición de primogénito no era por nacimiento, sino por mantenerse en dignidad.  La Iglesia de los Primogénitos es aquella que se mantiene en la dignidad del llamado.

Nuestra visión no radica en el éxito humano.  La Iglesia de los Primogénitos es llamada a tener su recompensa en los cielos y a sentarse en el trono junto a Cristo.

Esaú perdió la primogenitura por poner sus ojos en las cosas presentes. Perdió esta dignidad por una necesidad física, el hambre.  Pero “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale a través de la boca de Dios”.

Adán perdió la primogenitura por una mujer.

Caín perdió la primogenitura por una nueva religión.

El Señor Jesucristo supo mantenerse en dignidad

Rubén perdió la primogenitura por orgullo.  Quiso tomar la posición de su padre, al tomar la concubina de Jacob.

Satanás quiso hacerse Dios.

Sansón perdió, al igual que Adán, también por causa de una mujer.

Saúl perdió porque quiso conservar su posición, en lugar de la dignidad de primogenitura.

Hebreos 12:16-17  La Primogenitura sí puede perderse (la salvación no).  Mantengamos pues la dignidad del llamado.  Si hemos fallado, no veamos las cosas como Esaú; él culpó a Jacob de haber perdido su primogenitura.  Esaú no aceptó su culpa; lloró, pero no cambió su actitud.  Las lágrimas no son síntoma de arrepentimiento, son síntoma de dolor y nada más.  Y es que el arrepentimiento trae fruto.  David tomó otra mujer y asesinó a uno de sus valientes, pero entró en arrepentimiento.  Entremos en el camino de David.

El canto de los vencedores es “Digno es el Cordero de Dios”.

Los capítulos 6 y 10 de Hebreos son llamados a Cristianos para ser primogénitos.