¿QUÉ ES LA IGLESIA?

INTRODUCCIÓN:

Primeramente, entendemos que la Iglesia es un misterio: …A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios (Marcos 4:11); Este misterio grande es: mas yo digo esto con respecto a Cristo y a la iglesia (Efesios 5:32). el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado a sus santos; a los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria (Colosenses 1:26-27); porque no quiero, hermanos que ignoréis este misterio, para que no seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles (Romanos 11:25).

Estos cuatro pasajes del Nuevo Testamento hacen referencia específica al misterio de la Iglesia, en la perspectiva del Reino de Dios, y en la relación íntima de Cristo como el Esposo, y ella como la esposa.

La voz musthrion (mysterion) del griego, se traduce misterio, y su significado es: arcano, secreto, doctrina secreta, misterio, culto secreto (Diccionario Manual Griego-Español, Vox), y también quiere decir: cosa secreta, objeto sagrado, inviolable (Diccionario Griego-Español, publicado por Florencio I. Sebastián Yarza, Editorial Ramón Sopena, Barcelona España).

Arcano (de la voz latina arcanus) es un adjetivo dicho especialmente de la cosas secretas, recónditas, reservadas; secreto muy reservado y de importancia; misterio, cosa oculta y muy difícil de conocer (Diccionario de la Real Academia Española). El misterio, en la concepción bíblica, es un secreto revelado por Dios. Los versículos ya citados muestran que siendo un misterio la Iglesia, este misterio ha sido manifestado por Dios a los gentiles, quienes están formando la Iglesia del Señor. En Proverbios 25:2, (versión Peshita: La Escritura Santa: Traducción Castellana del Arameo Galileo) leemos: Gloria de Alahja es el que guarda en secreto el asunto. Pero es gloria del rey el que escudriña ese secreto. Los redimidos hemos sido hechos reyes y sacerdotes, para Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo (Apocalipsis 1:5-6). Por tanto, siendo reyes, debemos escudriñar el secreto (o misterio), pues a nosotros nos es revelado, por el Espíritu Santo.

Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Y Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no es concedido… Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen (Mateo 13:10-11). Realmente, Dios ha dejado sus secretos al alcance de sus íntimos: Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre: mas el hombre entendido lo alcanzará (Proverbios 20:5). He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría (Salmo 51:6). Porque el perverso es abominado de Jehová: mas su secreto es con los rectos (Proverbios 3:32).

Así, el misterio del Reino de Dios se centra en Cristo y Su Iglesia:

Pero nuevamente, preguntamos: ¿Qué es la Iglesia? ¿Quién es la Iglesia? ¿Cuántos tipos de Iglesia se describen en la Biblia?

La palabra griega ekklesia (ekklesía) o iglesia es una voz que se muestra en 72 ocasiones, sólo en el Nuevo Testamento, a través de 71 diferentes versículos. Esta palabra no aparece en el Antiguo Testamento.

En cambio, la voz sinagogos o congregación se muestra 205 ocasiones en toda la Biblia, pero solamente aparece siete veces en el Nuevo Testamento (en Hechos 7:38, 13:43; I Corintios 14:35; Hebreos 2:12; 10:25; 12:23 y Santiago 2:2). Sin embargo, en estas siete ocasiones que los traductores de la Biblia han escrito la palabra congregación, cuatro de ellas tienen la misma voz de ekklesia (ekklesía) o iglesia. Concretamente, en los pasajes de Hechos 7:38; I Corintios 14:35; Hebreos 2:12 y 12:23, la palabra que aparece es ekklesia (ekklesía). En tanto que sólo tres pasajes tienen una raíz diferente para traducirse como sinagogos o congregación; esos versículos se localizan en Hechos 13:43, donde la voz es sinagogos (sinagogos), y se traduce también como reunión’; en Hebreos 10:25, la palabra es episinagogon (episnagogon); finalmente, en Santiago 2:2, la voz sinagogon (sinagogon) o ‘reunión de’.

En el Diccionario Griego Español de Florencio I. Sebastián Yarza, ekklesia (ekklesía) se traduce: Asamblea del pueblo; reunión convocada; asamblea de fieles; ir a la Iglesia; lugar de la asamblea; asamblea por convocatoria. Y en el Diccionario Manual Vox de Griego Español se traduce como: Asamblea del pueblo; asamblea en general; asamblea de guerreros; comunidad de fieles; Iglesia; lugar de la asamblea; templo cristiano.

Ahora bien, las 198 ocasiones que se menciona la palabra congregación (sinagogos -sinagogos) en el Antiguo Testamento es para referirse a la Nación de Israel. Es interesante ver que cuando el mártir Esteban se refiere a la congregación en el desierto (Hechos 7:38) utiliza la palabra ekklesia (ekklesía) o iglesia, traducida como congregación. Y esto nos indica algo maravilloso, en figura: la Iglesia del Antiguo Testamento es la Nación de Israel, prefigurando la Congregación del Nuevo Testamento, la cual es la asamblea de redimidos de todas las edades y de toda la humanidad. Un pasaje muy elocuente que conjuga a la congregación-Iglesia es Salmo 22:22 y 25:

Anunciaré tu nombre a mis hermanos: en medio de la congregación te alabaré... De ti será mi alabanza en la Grande congregación...

El Salmo 22 es un Salmo mesiánico; esto es, se trata de un Salmo que describe proféticamente los sufrimientos del Señor Jesucristo. Ejemplo de ello son los versículos 1, 7-8, 12-13, 14, 15, 16, 18 y 21.

Salmo 22:1 Ésta es una de las oraciones más fuertes del Calvario, al exclamar el Señor, literalmente, en la cruz: Eloi, Eloi, lama sabachtani... (Marcos 15:34), que si se interpretare es el inicio del Salmo 22: Esdras mío, Dios mío, por qué me has abandonado.

En el Salmo 22, los versículos 7 y 8 hablan de cómo los fariseos –y aún uno de los ladrones (al principio fueron los dos ladrones, pero después sólo uno) – le zaherían e injuriaban, pidiéndole señal. Los versículos 12-13 y 21 hablan de los demonios cerniéndose cerca del Señor para oprimirle en angustia; los versículos 14 y 15 hablan de cómo la naturaleza del Señor se fue transformando en semejanza de una horrible serpiente, figura del pecado de toda la humanidad; el versículo 16 muestra a los líderes religiosos de esa época injuriando al Señor Jesús; y el versículo 18 muestra cómo literalmente se cumplió en la cruz, lo que proféticamente había hablado el Rey David, acerca de las suertes que echarían sobre los vestidos del Señor, para no romper su túnica; ésta era de una sola pieza.

Pues bien, el Salmo 22, en sus versículos 22 y 25 establece que la congregación es la Iglesia de Jesucristo: Su Iglesia. En los dos versículos, la Revisión Septuaginta (o versión de los setenta) traduce ekklesía. Y es que, realmente, el Antiguo Testamento muestra las figuras de las verdades espirituales que se revelan en el Nuevo Testamento: anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación (ekklesia -ekklesía) te alabaré… De ti será mi alabanza en la grande congregación (ekklesia -ekklesía)… (Salmo 22:22 y 25)

¿Quiénes son los hermanos del Señor? ...ve a mis hermanos, y diles: subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios (Juan 20:17). Los hermanos del Señor Jesucristo son los redimidos; el testimonio lo da el mismo Señor, al hacer esta declaración.

¿De quiénes se compone la grande Congregación mencionada en el Salmo 22? ...alábenle todos sus santos, los hijos de Israel, el pueblo a Él cercano. Aleluya (Salmo 148:14). Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque nuestro Dios Todopoderoso reina. Gocémonos y alegrémonos y démosle Gloria... (Apocalipsis 19:6-7). Los hermanos del Señor, todos los santos, son todos los redimidos: Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios y Su Padre... (Apocalipsis 1:5-6).

La palabra congregación, en el Nuevo Testamento, tiene diferentes connotaciones que se refieren a la nación de Israel, a la iglesia local, y a la Iglesia Universal, primordialmente.

Hechos 7:38  En este pasaje, el mártir Esteban se refiere a la congregación (nación) de Israel en el desierto.

Hechos 13:43 Habla de la sinagoga en Antioquía de Pisidia (versículos 14-15). De hecho en los tres versículos se lee la misma palabra sinagoga como sinónimo de reunión o congregación.

I Corintios 14:35 Se refiere a la iglesia local. El Apóstol Pablo se dirige a los hermanos de Corinto, para establecer algunas reglas de conducta, en la iglesia local o congregación de santos. Sin embargo, la palabra traducida como congregación realmente es ekklesía –Iglesia.

Hebreos 2:12 En este pasaje, el escritor de la Epístola a los Hebreos se refiere al Salmo 22:22, donde se habla de lo que el Rey David tenía en su corazón hacer (anunciar el nombre de Dios a los hermanos y alabar al Señor, en medio de la congregación; esta palabra se traduce en el Nuevo Testamento ekklesía –Iglesia.

Hebreos 10:25 Nos habla de la iglesia local: No dejando nuestra iglesia local, como algunos tienen por costumbre. Sin embargo, la voz en griego es episinagogon, declinación de sinagoga congregación.

Hebreos 12:23 Habla de una parte de la Iglesia Universal, y se compone de la congregación de los primogénitos, también considerados santos vencedores. En el texto del Nuevo Testamento Interlineal se lee ekklesía –Iglesia.

Santiago 2:2 Nuevamente la iglesia local es mencionada, en la voz de congregación. Aquí, la voz utilizada es sinagogon.

En el Nuevo Testamento se utiliza la palabra ‘ekklesía’ o iglesia en 72 ocasiones, pero, de todas ellas, el Señor Jesús únicamente la menciona dos veces:

Primera ocasión: …sobre esta Roca edificaré mi (Ekklesían) Iglesia. Ésta es la referencia del Señor Jesús a Su Iglesia Universal, conformada de todos los creyentes de todas las edades, de toda lengua, pueblo y nación (Mateo 16:18).

Segunda ocasión: ...dilo a la (Ekklesía) Iglesia, y si no oyere a la (Ekklesías) Iglesia... (Mateo 18:17) Ésta es la referencia del Señor Jesucristo a la Iglesia Local, o reunión de santos en un determinado lugar, en una determinada época.

Ambos pasajes nos muestran que, siempre que leamos la Biblia y encontremos la palabra Iglesia (y aún congregación en el Nuevo Testamento), debemos ser cuidadosos de entender si se refiere a la iglesia local o a la Iglesia universal del Señor.

Decimos que Mateo 18:17 nos habla de la Iglesia Local, porque no es posible que reunamos a toda la Iglesia Universal del Señor para juzgar cosas que se están dando en determinada asamblea local de santos.

En el contexto (Mateo 18:15-17), vemos que cuando un hermano pecare contra otro de los hermanos, se debe seguir un procedimiento para ganar al hermano que pecó, a fin de que sea restaurado: En primer lugar, se debe tratar el asunto con el hermano a solas, a fin de redargüirle; si oyere el hermano se le ha ganado; pero si no oyere, entonces, el siguiente paso es tratar el asunto en la boca de dos o de tres testigos, a fin de que conste toda palabra; finalmente, si no oyere a los testigos, entonces, el asunto ha de tratarse en medio de la asamblea de santos, entre la iglesia local: El negocio debe decirse a la iglesia, y si aun así no oyere a la iglesia, se le debe tener por étnico y publicano. Esto es lo que se conoce como la excomunión. (El Proverbio 16:6 dice con misericordia y verdad se corrige el pecado). El Apóstol Pablo se refiere a este proceso de juicio contra alguien que ha pecado, en I Corintios 5:1-6 y I Timoteo 5:19-22.

Vemos pues que el pasaje de Mateo 18:17...dilo a la ekklesía (iglesia) y si no oyere a la ekklesía (iglesia)... se refiere a la Iglesia Local. En tanto que Mateo 16:18 menciona a la Iglesia Universal del Señor, al considerar a todos los que han de creer en Él, de toda lengua, pueblo y nación, en todas las edades de la humanidad.

Nuevamente leamos Mateo 16:18 mas Yo también te digo que tú eres Pedro (piedrita, piedra pequeña), y sobre esta roca (la verdad que has hablado: Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente) Yo edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

Encontramos que el hermano piedrita (petra – Pedro) conoció, por revelación de Dios, cuál sería la Roca sobre la cual Cristo Jesús habría de edificar Su Iglesia. Esa Roca es Cristo mismo, al ser revelado como el Hijo del Dios viviente.

En el Antiguo Testamento la Roca era Dios, de acuerdo con Deuteronomio 8:15; 32:4, 15, 18, 30, 31 y 37; II Samuel 22:2-3 y 47; Salmo 18:2 y 46; 19:14; 27:5; 31:2 y 3; 42:9; 62:7; 71:3; 73:26; 89:26; 94:22; 95:1; 114:8; 144:1; Isaías 17:10; Habacuc 1:12 y I Pedro 2:8.

Esta misma roca es Jesucristo; Él es la piedra no cortada con mano, vista en Daniel 2:34-35 y 45; y piedra de Gracia: Zacarías 3:9; 4:7. Y es Cristo Jesús la piedra que desecharon los edificadores: Isaías 28:16; Mateo 21:42-44; Marcos 12:10; Lucas 20:17-18; Hechos 4:11; Romanos 9:32-33; I Corintios 10:4; Efesios 2:20; I Pedro 2:4 y 6-8.

Enseguida encontramos en Mateo 16:18 dos elementos que se relacionan entre sí: la roca y un edificio. La Roca es Jesucristo (el fundamento de lo que Él ha estado y está edificando) y el edificio (Su Iglesia). Vemos  pues, en esta perspectiva, a la Iglesia como un gran edificio.

Un edificio ¿para qué? Las zorras tienen cuevas para dormir, las aves de los cielos tienen nidos, mas el Hijo del hombre no tiene un lugar donde su cabeza reposar (Mateo 8:20 y Lucas 9:58).

Éxodo 25:8 Y hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos.

Efesios 2:20-22 Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; en el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor: en el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.

I Pedro 2:5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo.

En el Antiguo Testamento Sión es una preciosa figura del lugar de habitación de Dios, y esta Sión prefigura la Iglesia Gloriosa del Señor, y la ciudad Santa, la Nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo (Salmo 74:2; 76:2; 87:2; 132:13; Isaías 8:18; 10:24; 60:14; Jeremías 8:19).

Después de toda esta introducción, volvamos a la pregunta ¿qué es la Iglesia?

Nosotros, los cristianos debemos conocer qué es la Iglesia y la posición que tenemos dentro de ella.

A la luz de la Palabra de Dios, la Iglesia se define de diferentes maneras. Es la Biblia la que nos enseña qué es la Iglesia. En el Nuevo Testamento vemos a la Iglesia descrita de diferentes maneras:

1° La Iglesia es un edificio, para habitación de Dios, en Espíritu. Y requiere ser edificada, conforme al modelo de Dios; con los planos de Dios; estos están en la Biblia. Dios le dio a Moisés el diseño para la edificación del Tabernáculo, y a David le dio los planos para la construcción del Templo que edificó Salomón.

2° La Iglesia es un rebaño de ovejas, y Cristo es la Puerta y el Buen Pastor (Juan 10:7-9, 11, 14 y 27; Salmo 23; Isaías 63:11-14)

3° La Iglesia es un ejército: ...las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ella (Mateo 16:18). Esto nos habla de una batalla continua, donde la Iglesia está frente a las puertas del infierno peleando y sacudiendo los mismos cimientos del infierno, pues la Iglesia pelea fuera de su lugar de refugio. Esto es, la Iglesia no está escondida, esperando los ataques del diablo, sino que la Iglesia va y pelea en el mismo terreno del diablo y le arrebata almas para Cristo.

3° La Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Es un organismo vivo, donde todos tenemos una función en el cuerpo (I Corintios 12:14-37).

4° La Iglesia es la Plenitud de Aquel que hinche (llena) todas las cosas en todos (Efesios 1:22-23).

5° La Iglesia es la Novia de Cristo, con quien Él se casará en las Bodas del Cordero: II Corintios 11:2; Apocalipsis 19:7; Mateo 25:1-12; Salmo 19:5; Isaías 61:10).

Existen más figuras en el Nuevo Testamento acerca de la Iglesia del Señor, pero el espacio impide seguir hablando de aquellas. En la próxima publicación hablaremos de cómo edificar o, mejor dicho, cómo ser colaboradores del Señor, en la edificación de Su Casa Espiritual, La Iglesia.

A partir de la publicación de agosto de 2010, empezamos a ver a LA IGLESIA. En aquella publicación tuvimos en perspectiva, una breve introducción.

 

 

 

 

 

 

 

¿QUÉ ES LA IGLESIA?

1° La Iglesia es un edificio, para habitación de Dios, en Espíritu (Efesios 2:20-22).

2° La Iglesia es un rebaño de ovejas, y Cristo es la Puerta y el Buen Pastor (Juan 10:7-9, 11, 14 y 27; Salmo 23; Isaías 63:11-14).

3° La Iglesia es un ejército: ...las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ella (Mateo 16:18).

3° La Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Es un organismo vivo, donde todos tenemos una función en el cuerpo (I Corintios 12:14-37).

4° La Iglesia es la Plenitud de Aquel que hinche (llena) todas las cosas en todos (Efesios 1:22-23).

5° La Iglesia es la Novia de Cristo, con quien Él se casará en las Bodas del Cordero: II Corintios 11:2; Apocalipsis 19:7; Mateo 25:1-12; Salmo 19:5; Isaías 61:10).

Existen más figuras en el Nuevo Testamento acerca de la Iglesia del Señor, pero el espacio impide seguir hablando de ellas.

 

La Iglesia es un edificio, para habitación de Dios, en Espíritu. Y requiere ser edificada, conforme al modelo de Dios; con los planos de Dios; estos están en la Biblia. Dios le dio a Moisés el diseño para la edificación del Tabernáculo, y a David le dio los planos para la construcción del Templo que edificó Salomón.

Siendo la Iglesia un edificio espiritual, para morada de Dios en Espíritu, veamos diferentes principios de cómo la casa de Dios.

Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud: Si empero habéis gustado que el Señor es benigno; Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo (I Pedro 2:2-5).

Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; En el cual (en Cristo), compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor: En el cual /en Cristo) vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu (Efesios 2:20-22).

Por tanto, hermanos santos, participantes de la vocación celestial, considerad al Apóstol y Pontífice de nuestra profesión, Cristo Jesús; El cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés sobre toda su casa. Porque de tanto mayor gloria que Moisés éste es estimado digno, cuanto tiene mayor dignidad que la casa el que la fabricó. Porque toda casa es edificada de alguno: mas el que creó todas las cosas es Dios. Y Moisés a la verdad fue fiel sobre toda su casa, como siervo, para testificar lo que se había de decir; mas Cristo como hijo, sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retuviéremos firme la confianza y la gloria de la esperanza (Hebreos 3:1-6).

Porque nosotros, coadjutores somos de Dios; y vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois (I Corintios 3:9).

Todos estos pasajes son una muestra de que la Iglesia es un edificio para morada de Dios: Y Jesús le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza (Mateo 8:20 y Lucas 9:58).

La casa espiritual, el edificio de Dios, es la Iglesia; es para Su habitación.

En el Antiguo Testamento, nosotros encontramos sombras o figuras de verdades espirituales para nosotros:

Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza (Romanos 15:4).

Empero estas cosas fueron en figura de nosotrosY estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición (enseñanza), en quienes los fines de los siglos han parado (I Corintios 10:6 y 11).

Así que, la suma acerca de lo dicho es: Tenemos tal pontífice que se asentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos; Ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor asentó, y no hombre. Porque todo pontífice es puesto para ofrecer presentes y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tuviese algo que ofrecer. Así que, si estuviese sobre la tierra, ni aun sería sacerdote, habiendo aún los sacerdotes que ofrecen los presentes según la ley; los cuales sirven de bosquejo y sombre de las cosas celestiales, como fue respondido a Moisés cuando había de acabar el tabernáculo: Mira, dice, haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte (Hebreos 8:1-5).

Así, dentro de esas sombras o figuras dadas en el Antiguo Testamento, encontramos el tabernáculo: Y hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos (Éxodo 25:8); DIOS es conocido en Judá: En Israel es grande su nombre. Y en Salem está su tabernáculo, Y su habitación en Sión (Salmo 76:1-2).

 

 

 

 

 

 

 

 

CÓMO EDIFICAR LA IGLESIA.- Por Moisés Caballero

De acuerdo a todo lo antes escrito, nosotros conocemos, por lo menos, dos elementos sustanciales: A. Dios está edificando casa para sí: SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda (Salmo 127:1); y B. ¿Cómo lo está haciendo?

  1. Dios está edificando casa para sí: Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada (Juan 14:23). El Señor quiere venir a nuestro corazón (el espíritu regenerado, recreado, resucitado), el cual fue diseñado específicamente para ser templo y morada de Dios en Espíritu. Dios es el Señor de la Iglesia; sin embargo, Él no puede habitar en templos hechos de manos (Hechos 7:48-49 y 17:24). Las grandes catedrales del mundo no pueden contener al Señor de los cielos: Los cielos de los cielos no te pueden contener (I Reyes 8:27 y II Crónicas 2:6).

Ésta es una de las cosas imposibles para Dios: Él no puede habitar en templos hechos de manos, pues Él es excelso y más sublime que los cielos mismos. Dios no cabe en una casa material, pero sí en una casa espiritual (Mateo 18:20 y 28:20b). Nosotros, a la manera de piedras vivas, a la semejanza de Cristo, estamos en esta tierra con el propósito de que la casa de Dios sea edificada.

I Timoteo 1:4 Una de las oposiciones más fuertes en contra de la edificación es la contienda, pero Dios quiere que evitemos las contiendas y EDIFIQUEMOS en FE. En efecto, para edificar se requiere FE, pues, en realidad es Dios quien edifica la casa (Mateo 16:17-18).

  1. Qué elementos se requieren para edificar:

I.- La primera cosa que necesitamos para edificar la casa del Señor es LA PALABRA DE DIOS.- Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los santificados (Hechos 20:32). El pasaje nos habla de la Palabra de Su Gracia, con la cual, el Señor es poderoso para sobreedificar su casa.

En Hechos 7:44, el mártir Esteban declara que el tabernáculo fue levantado por Moisés conforme al modelo, con la forma que había visto el patriarca y juez de Israel. Así, conforme al modelo que le fue mostrado en el monte, Moisés levantó el santuario (sombra y figura del verdadero santuario de Dios).

Cuando el Señor le mostró el modelo del santuario a Moisés, en el monte, Dios declaró literalmente: Y mira, y hazlos conforme a su modelo, que te ha sido mostrado en el monte (Éxodo 25:8 y 40). Es decir, el Señor no le dejó a Moisés la más mínima oportunidad de agregar algo de la inspiración humana. No, Dios estableció que el modelo diseñado divinamente debía ser tomado en cuenta al 100%. Ni un detalle debía pasarse por alto.

Y, así como el modelo del tabernáculo en el desierto lo diseñó Dios, también el templo que edificó Salomón fue diseñado por el Señor. En I Crónicas 28:2, 11-12 y 19, leemos que la traza o planos del templo, Dios se los dio a David, y éste se los entregó a Salomón, para que se encargase de hacer la obra.

Esto nos muestra lo importante y trascendental que significa seguir los planos de Dios, para edificar Su Casa. Cuando leemos el capítulo 40 del libro de Éxodo, encontramos que después de hacer las cosas conforme al modelo divino, el santuario fue lleno de la presencia de Dios, y Su Gloria saturaba el lugar Éxodo 40:34-35).

Igual circunstancia se presentó cuando Salomón erigió el templo (I Reyes 8:10-11 y II Crónicas 5:14). Si queremos experimentar la Gloria de Dios, debemos edificar conforme a sus maneras, conforme a sus planos. Dios es el único que puede levantar la Iglesia, en el MODELO y ORDEN que ÉL DESEA. Así, la Palabra de Dios es fundamental para edificar la Iglesia: el que oye mis palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca (Mateo 7:24-27; I Corintios 3:10d; Deuteronomio 6:1-9).

Para edificar una vida cristiana, se requiere entrar en LA PALABRA, leerla muchas veces, memorizarla, escudriñarla, amarla. Se dice que Carlos Spurgeon leyó la Biblia más de ochenta veces; y Watchman Nee la leyó más de cincuenta ocasiones. Un varón de nombre Gustavo Villanueva se ha hecho el propósito de leer la Biblia cuatro veces al año, después de haber empezado con la lectura total de la Palabra de Dios una vez al año. Hace años, en un campamento cristiano para jóvenes, en Big Bear, California, Estados Unidos de América, un ministro afirmó haber leído doscientas veces la Sagrada Escritura.

Tenemos, pues, como primer elemento sustancial para edificar: La Palabra de Dios. Nutrámonos de ella; es como miel y como mantequilla. Y no añadamos tradiciones de hombres, al momento de edificar (Deuteronomio 4:2; Eclesiastés 3:14; Apocalipsis 22:18-19; Colosenses 2:8). Las tradiciones son elementos humanos añadidos a la liturgia cristiana, y esas tradiciones impiden la manifestación de la Gloria de Dios en la Iglesia.

II.- La segunda cosa que necesitamos para edificar es LA ORACIÓN.- Mas vosotros, oh amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando por el Espíritu Santo (Judas 1:20). Platicar con Dios, orando por el Espíritu Santo, es una buena materia prima, es un excelente insumo, para edificar nuestras vidas, edificar las familias, y edificar la Iglesia local y la Iglesia Universal del Señor. El Señor quiere oír nuestra voz, diariamente. No importa cómo estemos (Salmo 5:1-3), Dios quiere escucharnos, y nuestra oración debe ser en espíritu y en entendimiento (I Corintios 14:15-4). Nuestra oración debe ministrar repos (Isaías 28:11-12).

Durante la época de la restauración de la ciudad de Jerusalem y del Templo (en la época de Esdras y Nehemías), la oración fue vital, fue capital para la reconstrucción (Nehemías 1:4-11, especialmente los versículos 4 y 9, y 4:9). La reconstrucción es una forma de edificar lo que se ha deteriorado o caído, lo que fue destruido, lo que quedó en ruinas: Y fue que, como yo oí estas palabras, sentéme y lloré, y enlutéme por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos…Mas os volveréis a mí, y guardaréis mis mandamientos, y los pondréis por obra. Si fuere vuestro lanzamiento hasta el cabo de los cielos, de allí os juntaré; y traerlos he al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre (Nehemías 1:4 y 9).

Edificamos pues el muro, y toda la muralla fue junta hasta su mitad: y el pueblo tuvo ánimo para obrar. Mas acaeció que oyendo Sanballat y Tobías, y los Árabes, y los Ammonitas, y los de Asdod, que los muros de Jerusalem eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a cerrarse, encolerizáronse mucho; Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche (Nehemías 4:6-7 y 9).

¿Cuándo debemos orar?

Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos (Efesios 6:18). Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias: (Colosenses 4:2).

¿Dónde debemos orar?

Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira ni contienda (I Timoteo 2:8).

¿Por quién debemos orar?

Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aún estoy preso (Colosenses 4:2-3). Debemos orar por los ministros, consiervos, y en general por toda la familia cristiana.

AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres; Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad (I Timoteo 2:1-4). Debemos orar por todos los hombres, salvos y no salvos, por los que están en eminencia y por los que no lo están.

Y la oración edificará nuestra vida, y nuestra familia, nuestra comunidad, y la iglesia local, la iglesia regional y la iglesia universal.

III.- La tercera cosa que necesitamos para edificar la casa de Dios es OFRECER SACRIFICIOS ESPIRITUALES, cantando al Señor, bendiciendo y adorándole, con acción de gracias y con alabanza.- Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo (I Pedro 2:5).

Nosotros somos sacerdotes, para ministrar al Señor sacrificios espirituales, santos, a Dios, siendo éstos nuestro culto racional. Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro racional culto. Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:1-2). La expresión de ser reformados, tiene que ver con nuestra edificación.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Haz bien con tu benevolencia á Sión: Edifica los muros de Jerusalem. Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecerán sobre tu altar becerros (Salmo 51:17-19). En el momento de inspiración del Salmo, David tenía clara conciencia de que la ciudad de Jerusalem estaba construida totalmente; así que la edificación de los muros de la ciudad se refieren al alma del salmista, quien fue víctima de la tentación y aportilló el vallado, y por causa de ello, le mordió la serpiente: el que aportillare el vallado le morderá la serpiente (Eclesiastés 10:8).

BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; Su alabanza será siempre en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma: Oiránlo los mansos, y se alegrarán. Engrandeced á Jehová conmigo, Y ensalcemos su nombre a una. Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores (Salmo 34:1-4).

La dedicatoria del Salmo 34 es muy elocuente, pues David había estado a punto de morir a manos de Abimelech o Achîs, rey filisteo, enemigo de David. Pero al ser librado de la mano de su enemigo, David compuso el Salmo para declarar su sacrifico de alabanza en dirección a Dios.

El Salmo 57 es otro ejemplo vivo de cómo David comprendía cuál era su ministerio. Estando en la cueva de Adullam, rodeado de amargados, endeudados, y todo el desecho del pueblo, David se levantaba para alabar a Dios. El dulce cantor de Israel transformó a aquellos amargados y endeudados en los valientes de David. Una de las cosas que impactó a esos amargados fue la actitud de David, siempre dispuesta para exaltar al Señor, sobre todas las cosas.

Hoy, el verdadero Dulce Cantor de Israel (Cristo Jesús) está transformándonos en sus valientes. Entonces, una manera de edificar nuestras vidas, nuestra familia, y la Iglesia es ofreciendo a Esdras sacrificios espirituales. CANTEMOS SIEMPRE: eso edifica y evangeliza, cuando lo hacemos de corazón.

IV.- La cuarta cosa que necesitamos es LA AUTORIDAD.- Porque aunque me glorié aun un poco de nuestra autoridad (la cual el Señor nos dio para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaréPor tanto os escribo esto ausente, por no tratar presente con dureza, conforme a la autoridad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción (II Corintios 10:8 y 13:10).

La autoridad que Dios ha delegado en sus ministros es para edificación de los santos y de la iglesia. Todos nosotros, los creyentes debemos estar sujetos a la autoridad delegada de Dios. Nadie está exento de tener sobre sí autoridad. Es decir, todos debemos sujetarnos a alguien que tenga autoridad delegada de Dios, para recibir edificación.

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica (I Corintios 3:10).

¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con vara, o con caridad y espíritu de mansedumbre? (I Corintios 4:21). Y habrá ocasiones en que la autoridad sea dolorosa, pero es mejor tener autoridad sobre nosotros a estar huérfanos.

V.- La quinta cosa es una correcta relación con LOS MINISTERIOS.- Y él (Cristo) mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores; Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo (Efesios 4:11-12). Una de las siete cosas que se ven en el pasaje completo, hasta el versículo 16, es la edificación de los santos; para ello fueron constituidos los cinco ministerios. De hecho, la Iglesia debe crecer a través de los ministerios (I Tesalonicenses 5:12-13).

Nosotros oramos por tener el ministerio quíntuple en operación, porque esa es l amanera en que vamos a crecer en equilibrio. Necesitamos tener una visión completa de la Iglesia, porque las casas que reciben la edificación completa son aquellas que tienen el ministerio quíntuple. Y el libro de los Hechos de los Apóstoles muestra la obra de cada ministerio, en la edificación de la Iglesia.

VI.- La sexta cosa que requerimos es LA CORRECTA COMUNICACIÓN o LA CORRECTA CONDUCTA.- ¿Pensáis aún que nos excusamos con vosotros? Delante de Dios en Cristo hablamos: mas todo, muy amados, por vuestra edificación (II Corintios 12:19). Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia a los oyentes (Efesios 4:29). La lengua de los sabios es medicina (Proverbios 12:18 y 15:2).

Nuestra lengua debe estar saturada del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios, a fin de hablar entre nosotros con Salmos, e himnos y canciones espirituales (Efesios 5:19 y Colosenses 3:16 y 4:6). Nosotros debemos hablar, de manera tal que la gente reciba edificación y bendición. Y no confundamos sinceridad con grosería. Debemos tener cuidado al hablar palabras que den Gracia.

El problema de muchos, para creer, es el temor a fallar. Para ello, es necesaria la Palabra adecuada: Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha como conviene (Proverbios 25:11) Alégrase el hombre con la respuesta de su boca: ¡Y la palabra a su tiempo, ­cuán buena es! (Proverbios 15:23).

VII.- Finalmente, una vez que tenemos estos seis ingredientes, la séptima cosa nos muestra ¿CÓMO EDIFICAR? CON AMOR: La ciencia hincha, la caridad (el amor) edifica (I Corintios 8:1). El conocimiento envanece. Sin amor es imposible edificar nuestras vidas; es imposible edificar la familia, y es imposible edificar la iglesia local y la Iglesia Universal (I Corintios 12:31 y 13:1-13).

Mucha gente tiene el problema de creer que sabe mucho, pero lo que uno necesita es AMOR. Todo lo que hagamos, sea en AMOR. Procuremos no competir, sino ser amables (Efesios 5:2; I Tesalonicenses 3:12-13).

Apocalipsis 2:4 La iglesia local de Éfeso tenía siete cosas correctas, pero había dejado su primer amor. Cuidemos de mantenernos en nuestro primer amor, a fin de no claudicar en los momentos difíciles.

 

 

LA IGLESIA como Un Rebaño de ovejas. Por Ricardo Vivas.

La Iglesia es un rebaño de ovejas, donde Cristo es la Puerta de las Ovejas y también Él es el Buen Pastor: Volvióles, pues, Jesús a decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejasYo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo... Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejasYo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor... Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; (Juan 10:7, 9, 11, 14-16 y 26-29).

Empero acordóse de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir de la mar con el pastor de su rebaño? ¿Dónde el que puso en medio de él su espíritu santo? ¿El que los guio por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria; el que rompió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo? ¿El que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran? El espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste tu pueblo, para hacerte nombre glorioso (Isaías 63:11-14).

INTRODUCCIÓN:

La oveja es un mamífero, herbívoro, rumiante, cuadrúpedo ungulado; es decir, es de pezuñas abiertas. Carece de incisivos superiores. En realidad, la oveja es la hembra, pero el macho es llamado borrego o carnero; las crías de la oveja son llamadas corderos. En todo el mundo, encontramos más de ochocientas especies de ovejas domésticas. Su hábitat es diverso y muy variado: se les puede cultivar en zonas desérticas y tropicales; en lugares montañosos, húmedos y fríos. A diferencia de las ovejas domésticas, los borregos salvajes (machos y hembras) tienen cuernos permanentes; éstos son curvos.

Es decir, las ovejas domésticas no tienen medio de defensa alguno; por eso, dependen totalmente de los cuidados del pastor. Son animales dóciles; se mantienen unidos en rebaño; reconocen a un pastor y le siguen.

Cristo consideró las características de las ovejas, a fin de ilustrar su relación con los creyentes (Juan 10:1-5). En el Antiguo Testamento, el pueblo de Israel fue comparado con un rebaño de ovejas (Salmo 136:16; Isaías 63:11-14); y también, en el Nuevo Testamento, la Iglesia es comparada con un rebaño de ovejas (Hechos 20:28). Esta comparación de Israel y la Iglesia, con un rebaño de ovejas, se refiere a las primeras etapas de desarrollo del creyente.

Antiguo Testamento:

En el Antiguo Testamento, encontramos siete pastores tipo o prototipos de pastor, en la vida de Abel, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Josué y David. De manera especial, Moisés pastoreó por espacio de cuarenta años ovejas naturales, y por otros cuarenta años pastoreó al pueblo de Israel.

Nuevo Testamento:

Dentro del pacto de Gracia, en el nuevo pacto, el pastorado se localiza en el ministerio quíntuple, enlistado en Efesios 4:11-13. Este ministerio requiere de la Gracia de Dios, en cuanto llamamiento y respecto a su manera de funcionar. La función del pastorado es llevar a las ovejas a la meta: estos es, crecimiento y transformación de ovejas en soldados del ejército de Dios. En esta labor pastoral, se requiere de un equipo de apoyo: los ancianos y los diáconos.

I.- En I Pedro 5:1-4, el apóstol nos da una séptuple responsabilidad de los pastores, con relación a las ovejas del Señor:

A.- Apacentar la grey de Dios.- Esto significa dar pasto, alimento bueno, balanceado y agua limpia, para mantener al rebaño saludable, sano y fuerte (Génesis 29:7; Ezequiel 34:3 y 6; Isaías 49:9b-10).

Las ovejas no deben estacionarse en un pastizal, para no destruirlo. El pastor de la iglesia debe apacentar al rebaño, siempre con la buena palabra, adecuada, fresca, y abundante (II Samuel 5:2; Ezequiel 34:14-15; Hechos 20:28).

Pero si el rebaño no pone en práctica lo que ha aprendido, se quedará varado en su crecimiento (Isaías 5:16-17; Ezequiel 34:16).

Otro aspecto de suma importancia es buscar los abrevaderos de aguas vivas. Las ovejas no pueden beber agua estancada; son muy susceptibles a enfermar de parásitos que abundan en los charcos (Ezequiel 34:17-19). Ellas deben ser llevadas a cañadas, arroyos, o pozos. Esto nos habla de la vida de oración en la iglesia.

Finalmente, en este punto, el pastor debe cuidar de la limpieza de la doctrina, a fin de evitar herejías en la grey de Dios (Eclesiastés 12:11; I Timoteo 1:3-4; II Timoteo 2:1-2; I Corintios 4:17 y 16:10; Hechos 15:13-29).

B.- Tener cuidado de la grey: El pastor debe cuidar a las ovejas, de los peligros del mundo (Juan 10:1-5 y 11-15; Proverbios 27:23; Isaías 40:11; Jeremías 31:10; Mateo 7:15 con Juan 10:12; Mateo 12:11-12; 18:12-14 y 25:32). El pastor debe cuidar a las ovejas de cuatro peligros principales:

1.- Respecto de los depredadores: Mateo 10:16; I Samuel 17:34-36; Ezequiel 34:16; Isaías 53:6; I Timoteo 2:24-26; Juan 10:7-9.

2.- De los despeñaderos: Salmo 23:4; Mateo 18:11-14; I Samuel 12:20-25.

3.- De roces y fricciones con las demás ovejas: Ezequiel 34:17 y 20-22; II Corintios 12:20; Proverbios 6:16-19; Santiago 4:1-3; I Pedro 5:8-9.

4.- De mezclarse con cabras: Mateo 25:31-34; I Corintios 5:11; I Tesalonicenses 5:14; II Tesalonicenses 3:6-11.

C.- Hacerlo Voluntariamente: el pastorado no es por fuerza ni a fuerza. Pero, al mismo tiempo, La autoridad pastoral no es una dictadura; el pastor no es un controlador; su autoridad se da en la medida del reconocimiento y sumisión de las ovejas (Números 27:16-17; I Corintios 16:15-18; Juan 10:2-5; I Tesalonicenses 5:12-14; Hebreos 13:17; Santiago 5:14-15). Y el pastor sólo podrá intervenir en la vida de alguien, cuando la oveja así lo decida, o cuando el mal se vuelve público y afecta al rebaño (I Corintios 5:1-5; I Timoteo 5:20; Tito 1:10-13).

D.- De ánimo pronto (no por ganancias deshonestas).- El pastor debe ser amoroso y servicial, debe estar dispuesto a responder gustosamente a las necesidades de las ovejas (Isaías 40:11; Juan 10:12-13; Hechos 20:31-35; II Corintios 1:3-5; 11.28-29; Santiago 5:14-15). Las necesidades personales del pastor no deben afectar al rebaño (Gálatas 6:1-5; Hebreos 5:2; Filipenses 2:20-22; I Corintios 10:24; Romanos 15:1-3; II Tesalonicenses 2:11-12). Dios suplirá todo lo que haga falta al pastor (Filipenses 4:16-19; II Corintios 12:14-15). Es deshonesto que un pastor le ponga precio a sus servicios (II Corintios 2:17; Jeremías 23:1-2, 50:6; Ezequiel 34:8-10).

E.- Siendo dechado de la grey (No teniendo señorío de las heredades de Cristo).- Las ovejas son del Señor y no son propiedad del pastor (Hebreos 13:7; Mateo 10:24-25; I Corintios 11:1; I Tesalonicenses 1:6-7, 2:7-8; Salmo 68:18; III Juan 9-10; Números 20:8-12).

F.- Estando pendientes del Príncipe de los pastores, Cristo Jesús. El principal de los pastores es el Señor Jesucristo; a Él debemos servir (Hechos 20:28; I Timoteo 3:13; Colosenses 3:23-24; Romanos 11:36; Filipenses 2:17).

G.- Anhelando la corona incorruptible de Gloria. Buscar el reconocimiento de la gente puede desviar la atención del pastor, de la meta propuesta, y puede llevar al pastor a darle prioridad al ministerio, por encima del Señor Jesucristo (Gálatas 1:10; II Timoteo 2:4; Éxodo 32:1-8; I Samuel 15:24-30; II Corintios 5:9-11; Mateo 25:33-40; Apocalipsis 22:12-14; II Corintios 1:14; Filipenses 1:25-26; 4:1.

La parábola de las cien ovejas (Mateo 18:11-14) nos enseña la labor evangelizadora para traer al redil a todo aquel que no conoce a Cristo.

Esto no lo debe olvidar todo ministro que se precie de ser pastor: debe ir por los perdidos y traerlos al redil del Señor (II Timoteo 4:5).

II.- SALMO 23

El Salmista David ejerció el pastorado, pero al componer el Salmo 23, David presenta a Jehová, al Señor, como su pastor. En toda la Biblia, encontramos siete nombres compuestos de Jehová (Jireh, Rafa, Nissi, Shalom, Raah, Sidkenu y Shamma). De estos siete nombres compuestos, el Salmo 23 da inicio señalando Jehová Raah: El Señor es mi Pastor. Y a lo largo del Salmo, el poeta declara las diferentes bendiciones que tienen las ovejas, cuyo pastor es Dios mismo:

JEHOVÁ (El Señor) es mi pastor; nada me faltará.

2° En lugares de delicados pastos me hará yacer:

3° Junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia, por amor de su nombre...

6° Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo:

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

8°  Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores:

Ungiste mi cabeza con aceite:

10° mi copa está rebosando.

11° Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida:

12° Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

III.- SIETE COSAS QUE SUCEDEN A OVEJAS SIN PASTOR Y/O SIETE BENEFICIOS DE TENER PASTOR:

¿A cuál iglesia local pertenezco? ¿En cuál asamblea Dios quiere que yo esté? sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, y las doncellas sin cuento; pero una es la paloma mía, la perfecta mía; única es a su madre... (Cantares 6:8-9). Había un hermano que los martes, jueves y sábados asistía a la iglesia Cristo el Buen Pastor, los miércoles y domingos asistía a Getsemaní, aunque eventualmente asistía a otras iglesias locales. La pregunta obligada que un día le hizo un apóstol fue “¿cuál es tu iglesia local? ¿Quién es tu Pastor? ¿Quién dará cuentas de ti, delante de Dios?” (Hebreos 13:17).

Realmente, es una bendición tener una autoridad pastoral sobre nosotros, como cubierta (I Pedro 5:6 y Hebreos 13:17, 7 y 24) pero, al mismo tiempo, necesitamos someternos a ministerios humanos.

Y donde hay más ministros hay más bendición. Y es que Dios, el Pastor Divino, puso pastores humanos y a los demás ministerios. Sin pastores, la iglesia carece de protección. Israel tuvo protección en el desierto, bajo la cobertura de Moisés. Todos necesitamos de un Pastor, y Dios no nos dio a escoger nuestro Pastor. Dios estableció este ministerio para suplir diferentes necesidades en sus ovejas. Dios nos vio como ovejas que no tienen Pastor.

¿Quién es tu Pastor? Jehová es mi Pastor… ‘yo me someto a Cristo, al Espíritu Santo y a nadie más’. Bueno, existe un cordón de tres dobleces del Pastorado de Dios, pero Dios quiere que tengamos Pastores humanos, porque Dios fluye a través de ellos, para bendecirnos.

Jehová es mi (nuestro) Pastor (Salmo 23:1); Y Jehová te pastoreará siempre (Isaías 58:11); ¿Dónde está... el Pastor de su rebaño? El que los guio... El Espíritu de Jehová los pastoreó (Isaías 63:9-14 (11 y 14). Yo soy el Buen Pastor... conozco mis ovejas... (Juan 10:11, 14 y 27). Cristo es el Buen Pastor, el Príncipe de los pastores; Él es el Pastor y Obispo de nuestras almas, y es el Gran Pastor (I Pedro 5:4; 2:25; Hebreos 13:20). Pero Dios ha establecido Pastores humanos para nuestra bendición; y en la Escritura encontramos siete referencias de sucesos o acontecimientos a ovejas sin pastor.

Por ello, es importante estar bajo autoridad para someternos. Dios puso todo bajo autoridad: Toda alma se someta a toda autoridad, porque no hay autoridad sino de Dios; y los que son de Dios son ordenados (Romanos 13:1).

El Señor Jesús vio a las multitudes como ovejas sin pastor y su corazón fue incendiado. Pero además, el Señor dijo la mies es mucha y los obreros pocos, rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a su mies (Mateo 9:37-38; Lucas 10:2). El Señor vio los cuidados y prosperidad que da un Pastor.

Pero mucha gente es rebelde, y habita en tierra seca y árida. El desierto es una figura del lugar de habitación para los rebeldes. La gente que no se somete y se autodetermina es gente usada por satanás. Y la técnica que usa es la del lobo; aúlla en tal forma que la oveja se aleja del rebaño (iglesia); así, es presa fácil. Pero dentro del redil, el lobo no puede hacer daño.

Teniendo este entendimiento, de que Dios ha dispuesto la autoridad para bendición, también vemos y entendemos que conforme a la Palabra hay diferentes niveles de autoridad. Efesios 6:1-2; Colosenses 3:2; Éxodo 20:12; Mateo 15:4; Marcos 7:10 Los niños deben someterse a los padres; las esposas a los esposos; los ciudadanos a los gobiernos; los empleados a los jefes; y las ovejas deben sujetarse a los Pastores (Efesios 5:22; Colosenses 3:18 y 22; Efesios 6:5-6; Romanos 13:1).

Cuando fallamos en algunos de estos niveles de autoridad, la protección del Señor se rompe. El Pastor conduce al rebaño por el camino de las verdades y deliciosos pastos.

En Hebreo, Rey, era ‘Rehul’ y quería decir “apacentar, regir”. Los reyes fueron pastores de Israel; pero además de los reyes, esta preciosa función de guiar al pueblo, la ejercían los sacerdotes y los profetas.

Génesis 4:1-6 y 10-11 En Génesis, encontramos el contraste ministerial en los oficios de dos hermanos. Abel, el pastor, y Caín, el labrador, el agricultor. El sacrificio de Abel, el pastor, agradó a Dios; el de Caín no agradó a Dios, porque el hombre tiene orgullo en los bienes que él mismo crea.

Alguien dijo que la industria trae desorden. Vemos que Caín inició una generación de industriosos e industriales y vino la bigamia y, en sí, el hombre se abandonó de continuo al mal.

Génesis 11:4-8 Los pueblos dejaron la actividad de pastores, para edificar una ciudad. Así, el hombre buscó su propia fama y su propia gloria, abandonando la Gloria de Dios. En este pasaje, vemos roto el ministerio pastoral. Estas figuras son alegorías para nuestra vida espiritual.

Pero los patriarcas fueron pastores: Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés... y el mismo Rey David; el Profeta Amós....

Retomemos la enseñanza, y ahora veamos que el Cordero de Apocalipsis es el Pastor por excelencia. Y el Cordero, en lo natural, refleja las debilidades de las ovejas; pero en Apocalipsis, el Cordero es el centro de toda adoración y en Él está la figura de los vencedores. La figura del vencedor es el Cordero como inmolado. Cuando soy débil, entonces soy poderoso. La extrema debilidad del Cordero da lugar a la manifestación del poder de Dios. De estar fuera de la autoridad, estamos en peligro, a la manera de Eva.

Un Pastor debe reunir diferentes características: Debe saber sacar y meter a las ovejas. Debe tener Espíritu Santo. El Pastor es disciplinado por Dios y no por las ovejas. El Pastor guía a las ovejas, en la dirección correcta. El Pastor va delante de las ovejas.

Mis ovejas oyen mi voz y me siguen. El Pastor siempre está pendiente del rebaño. Ezequiel 34:31; Salmo 100:3b A Dios le gusta hablarnos como a ovejas, porque Él quiere pastorearnos.

Hay beneficios de tener Pastor; y hay consecuencias por no tener Pastor.

1° Posición Pastoral.- 27:15-17 Moisés había funcionado como Pastor y, cuando se ausentó, el pueblo buscó la idolatría. El pueblo se desmandó, tuvo miedo. Pero el Pastor tiene la cualidad de sacar y hacer entrar a las ovejas. Cuando no hay Pastor, hay falta de sabiduría. Pero el Pastor tiene una característica de autoridad: él es el único que puede salir y entrar delante de la congregación.

Números 27:18 A su vez, el Pastor necesita tener unción del Espíritu Santo. De lo contrario, es peligroso. Sin Espíritu Santo, el Pastor expone a las ovejas. No busquemos cualidades físicas o anímicas en el Pastor, sino que sea lleno del Espíritu Santo.

Números 27:20-21 En la relación de la oveja con el Pastor, aquella debe caminar en obediencia; la obediencia trae supervivencia o preservación a la ovejita, gracias a la posición pastoral. Cuando hay obediencia, hay protección. Venimos a tener la posición correcta. La obediencia es probada y aprobada.

Y Dios es quien disciplina a los Pastores, no las ovejas. Necesitamos aprobar en obediencia; de lo contrario, no podemos ir más adelante. Sin autoridad no se puede caminar en obediencia.

Jueces 17:6 y 21:25 Cuando Israel no tuvo autoridad, cada uno hacía lo que era bueno a sus propios ojos. Cuando los líderes se acabaron, Israel se desvió. Israel perdió la visión. ¿Cómo estoy caminando? ¿Con dirección o a la deriva? Decidir por uno mismo es peligroso. (Sometiéndome) Obedeciendo tendré dirección y apoyo de Dios. El mundo necesita líderes; la Iglesia necesita Pastores de Dios.

Génesis 33:14 El Pastor debe cuidar y someterse a los chiquitos y a las recién paridas.

2° Pastorear (Actividad del Pastor).- I Reyes 22:12-17 En la actividad del Pastor, Pastorear, vemos nuestra correcta relación con el mundo, a través de separación del mundo; el resultado de separarnos del mundo es unidad en la iglesia. Empero, sin Pastor se da la división y la separación. En el pasaje, los Profetas profetizaban con falsedad, cuando Acab y Josafat planeaban salir a la guerra, y ellos querían saber cuál era la voluntad de Dios. Así, todos los Profetas, inducidos por un espíritu de mentira (I Reyes 22:19-232), profetizaban falsamente a Acab y a Josafat, diciéndoles que fueran a la guerra, pues ciertamente tendrían la victoria. Pero Josafat buscó un testimonio más. No fueron suficientes los cerca de cuatrocientos Profetas. Así, Acab mandó traer a Miqueas. El Profeta fue conjurado por el rey, en el Nombre de Jehová, y dijo la verdad (I Reyes 22:17).

Sin el correcto ministerio Pastoral, no hay manera de ir a la batalla, y es mejor regresar a casa en paz. Dios pone el Pastor porque quiere levantar un ejército en los últimos días para pelear la batalla final.

Nosotros debemos separarnos del mundo para unirnos a la Iglesia, porque ser esparcidos equivale a derrota. En la iglesia es necesario estar en unidad, para salir a la batalla. Es muy importante someterse al ministerio de la iglesia local, para pelear bien.

En la prueba de separación del mundo es importante vencer. Las autoridades espirituales que Dios dio son para que tengamos fuerza, para que seamos entrenados. El que lucha solo pronto muere en la batalla; por eso, es importante tener sentido de permanencia y pertenencia a una iglesia local.

Tener un Pastor humano trae beneficios y responsabilidades; esto nos hace fuertes frente al enemigo. Quienes no tienen Pastor son enviados por Dios a casa.

Separación del mundo trae unidad; no tener Pastor trae dispersión. Ante la separación del mundo, la prueba es unidad en Su Iglesia, para pelear la batalla. Los problemas de la iglesia local de Corinto fueron solucionados en la unidad.

El Pastor se encarga de alimentar a las ovejas.

3° Protección del Pastor.- Jeremías 50:4-8 (especialmente versículo 5).- El Profeta habla de las ovejas que se querían unir al Señor.

Ovejas perdidas. Sus pastores las hicieron errar; los Pastores de hombres, levantados por hombres y no por Dios, son asalariados y abandonan a las ovejas, cuando ven venir el lobo. Aquellas ovejas se metieron bajo el señorío del hombre y del diablo, y se olvidaron de su reposo.

Es importante que las ovejas tengan una majada (lugar de descanso, de su reposo) porque ahí tendrán protección. Los Pastores no deben cansar a las ovejas (Génesis 33:12-13), sino darles reposo.  No se les debe llevar de lugar en lugar. Esaú era cazador; era un hombre muy inquieto, pero Jacob era pastor y sabía caminar con los chiquitos y con las recién paridas.

Dios nos ha puesto en un lugar de refugio (la Iglesia), para tener alimento y paz. Por eso, Dios, en Su sabiduría, puso la iglesia local. Pero no cualquier lugar es iglesia; pueden ser centros de evangelismo, etc., pero no son iglesia. I Pedro 5:6 Estar en sumisión trae protección.

En el Antiguo Testamento, las ciudades de refugio son tipos de la iglesia local: a) Cedes: Lugar Santo o Separado, para los que están sucios, por el pecado. Esta ciudad es para que nos limpiemos; b) Siquem: Fuerza y refugio para los débiles y cansados; c) Hebrón: Comunión, compañerismo (Lucas 2:36-38; Salmo 68:6); lugar para los solitarios, viudas, huérfanos, etc., Ejemplo Ana. Dios hace habitar en familia a los solos, a los aprisionados con grillos; d) Beser: Plaza Fuerte; la Iglesia debe ser fuerte para la gente desvalida; e) Ramot: Lugar exaltado (Efesios 2:5-6); Dios nos va a exaltar; f) Gaulón (Golán): Círculo cerrado; a donde podemos huir, ante la tentación.

4° Paz del Pastor.- Ezequiel 34:1-31 (especialmente versículos 5 y 8) El Profeta advierte de todas las consecuencias que sufren las ovejas, por no tener Pastor, o por tener sobre sí gente sin escrúpulos que carece de llamado, o pastores que también han errado la visión y el camino.

En Apizaco, Tlaxcala, hay una iglesia local que se llama Apizaco para Cristo. La iglesia local recibía cobertura de Amistad Cristiana de Puebla, y el superintendente decía que las ovejas son para trasquilarse, y sólo iba a visitarlos por los diezmos y ofrendas. Pero el asalariado huye, ante el lobo (Juan 10:12-13).

5° Poder del Pastor.- Zacarías 10:2-12 (versículo 2) No tener Pastor puede impedirnos heredar. La falta de pastor nos impide tener dominio de las cosas. Se pierde el control.

6° Propósito del Pastor.- Mateo 9:35-38 Aquí, el Señor va caminando por las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas.

7° Preeminencia del Pastor.- Marcos 6:32-44 En este pasaje, el Señor vio venir a las gentes de muchos lugares, al sitio donde Él estaba, con sus discípulos. El lugar era desierto; sin embargo, las gentes le buscaron y le encontraron. Y el Señor los apacentó. Las ovejas sin Pastor no han experimentado la aceptación de Dios.

Iglesia como un rebaño de ovejas. Una glosa de aquel estudio, la podemos cifrar en las siguientes premisas:

I Pedro 5:1-4

Tener Pastor nos da:

No tener pastor provoca:

Apacentar la grey de Dios.

Visión

Error/falta de visión

Tener cuidado de la grey.

Unidad

División, separación

Hacerlo Voluntariamente.

Protección

Inseguridad

De ánimo pronto.

Reposo

Falta de Reposo

Siendo dechado de la grey.

Nos hace Heredar

Perder Herencia

Pendientes del Príncipe de los pastores, Cristo Jesús.

Sanidad y Salud

Enfermedad, achaques

Anhelar corona de Gloria.

Alimento, comunión

Hambre, soledad

 

La Iglesia como un ejército, por Robert Ewing:

...las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ella (Mateo 16:18). Esto nos habla de una batalla continua, donde la Iglesia está frente a las puertas del infierno, peleando y sacudiendo los mismos cimientos del infierno, pues la Iglesia pelea fuera de su lugar de refugio. Esto es, la Iglesia no está escondida, esperando los ataques del diablo, sino que la Iglesia va y pelea en el mismo terreno del diablo y le arrebata almas para Cristo.

I.- INTRODUCCIÓN.-

Israel es un cuadro de la Iglesia (I Corintios 10:1-6). Colectiva e individualmente, podemos sacar lecciones de la historia del Antiguo Testamento. Por ejemplo, el paso a través del Mar Rojo habla de la muerte de Cristo por nosotros; pero el cruce del Río Jordán representa nuestra muerte al “yo”. Esto se experimenta particularmente cuando recibimos el Espíritu Santo. Entonces, como Israel, entramos en un nivel de vida más alto. Nuevo poder implica nuevos enemigos. Por ejemplo, la era atómica significa enemigos atómicos. Israel venció a Egipto, un tipo del mundo, y derrotó a los Amalecitas en el desierto, tipos de la carne; sin embargo, para heredar la tierra, ellos tuvieron que derrotar al diablo. Cuando Cristo fue lleno del Espíritu Santo, inmediatamente fue llevado por el Espíritu al desierto, para vencer al tentador.

Cuando uno realmente se enfrente a Satanás en combate, es cuando uno puede ver el auténtico valor del nuevo poder y de las nuevas armas. Por supuesto, con el Espíritu Santo solo, sin la Palabra, Cristo nunca hubiera derrotado al maligno. Así, el creyente que únicamente descansa en la experiencia del Espíritu Santo, pero no ocupa tiempo para la Palabra, tampoco triunfará sobre el enemigo. Dios nos ha dado ambos recursos para vencer: Palabra y Espíritu.

Pablo dice de Satanás pues no ignoramos sus maquinaciones (II Corintios 2:11). Nuestro propósito aquí es tan sólo ver cuáles son las maquinaciones del diablo. Comparemos las siete tribus de Canaán con los espíritus satánicos mencionados en el Nuevo Testamento, para llegar a nuestra respuesta.

II.- Vestíos de Toda la Armadura de Dios:

En Efesios 6 están enlistadas las piezas de la Armadura del Señor. Encontramos que cada arma es para nuestra defensa contra una clase particular de espíritu maligno.

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires (Efesios 6:11-12). Efesios debería aplicarse especialmente a nosotros ahora, puesto que toda esta armadura se necesita en el “día malo”. Estamos viviendo en una era especial de armas muy letales, de veloces proyectiles y de satélites espías. (La cibernética ha permitido el desarrollo de armamentos muy sofisticados, tales como la bomba de neutrones; ésta arrasa con todo aquello que tiene vida sin dañar ciudades ni edificios). ACECHANZA, en el Griego, significa “un recorrido sobre”, y DARDOS, literalmente significa “PROYECTILES”.

III.- LAS TRIBUS DE CANAÁN TIPOS DE NUESTROS ENEMIGOS ESPIRITUALES:

Observemos la comparación entre las tribus de Canaán y los espíritus malignos. Josué 3:10 enlista los nombres de las tribus con sus significados:

  1. CananeosBajo”, “plano”, de ‘kana’ que significa “doblar la rodilla” y, por tanto, también quiere decir “traer a servidumbre”.
  2. HeteosDescendiente de Heth”, cuyo nombre (Heth) denota “temor”.
  3. HeveosVilla o pueblo pequeño”, de ‘shavvah’ o “lugar para vivir”.
  4. PherezeosRústico, habitante de campo raso o abierto”.
  5. GergeseosCreador de hábitos”.
  6. Amorreos Del Hebreo ‘amar’ que significa “decir”; asociado con el sentido de publicidad y preeminencia.
  7. JebuseosHabitante de Jebús”, que significa “hollar, pisotear”.

Ahora notemos los espíritus malignos de Satanás registrados en las epístolas del Nuevo Testamento y veamos cómo la armadura de Efesios 6 contrarresta estos espíritus:

  1. ESPÍRITU DE SERVIDUMBRE.- Romanos 8:15.- porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre, para estar otra vez en temor… Sin duda Dios nos da (el cinturón de) la VERDAD como arma número 1 (Efesios 6:14; Juan 8:31) Conoceréis la Verdad y la Verdad os libertará de la servidumbre religiosa. Uno puede ser atado por ligaduras: a) físicas; b) mentales; y c) espirituales, lo cual incluye estar atado a la letra de la Palabra sin el Espíritu. Los fariseos se enojaban mucho ante el Señor, quien sanaba en día sábado. En los cuatro Evangelios se registran por lo menos siete milagros del Señor realizados en día sábado.
  2. ESPÍRITU DE TEMOR.- II Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor. El temor apunta al corazón. Secándose los hombres a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán a la redondez de la tierra (Lucas 21:26) y Fallando el corazón de los hombres por el temor (Lucas 21:26 versión King James). Por tanto, Dios nos da la COTA (CORAZA) DE JUSTICIA. El perfecto AMOR echa fuera el temor; así que también el AMOR es parte de esta COTA (I Tesalonicenses 5:8).
  3. ESPÍRITU DE SOPOR O ADORMECIMIENTO.- Romanos 11:8 Como está escrito: Dios les dio espíritu de remordimiento, ojos con que no vean, y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy (las revisiones Reina Valera 1960, De las Américas y King James traducen espíritu de estupor; y el Nuevo Testamento Interlineal Griego Español traduce espíritu de sopor).

Este espíritu operaba en la vida de Israel, porque ellos deseaban un reino material, un reino terrenal, y no el reino espiritual. Ellos habían comercializado la misma casa de Dios, como resultado de este espíritu de sopor: Y entrando en el templo, comenzó a echar a todos los que vendían y compraban en él (Lucas 19:45).

Es muy obvio que el espíritu de servidumbre y el espíritu de temor están simbolizados en los Cananeos y en los Hetheos, debido al significado de sus nombres; pero ¿cómo puede este espíritu de sopor o sueño ser ilustrado por el nombre de los Heveos que significa pueblo pequeño? ¿Qué es más conducente el sopor o la pereza o el no tener nada que hacer? Un pequeño pueblo tendría menos actividad que uno grande; así también el hogar de un hombre o el lugar “para vivir”. La raíz de ‘Heveo’ sería el sitio natural para el espíritu de sopor, porque ahí está su lugar de reposo.

Muchos estudiantes extranjeros van a Estados Unidos a recibir entrenamiento ministerial y, por causa de las comodidades materiales, son estorbados para regresar a sus países, por causa del espíritu de sopor. Esto muestra cómo el espíritu de adormecimiento es un espíritu que busca lo mejor para uno, a través de líneas materiales. Dos ejemplos acerca de la tribu Hevea nos revelan esta condición. Uno está en Génesis 34, el otro en Josué 9. En el primer ejemplo, los Heveos pretenden hacer alianza con Jacob, a causa de la deshonra hecha por Sichêm a Dina. En el segundo ejemplo, los Heveos de Gabaón desearon aliarse con el pueblo de Dios, para interés propio de Gabaón. Ambos casos acontecieron después de que el pueblo del Señor había ganado una gran victoria. Después de que Dios ha usado a una persona, Satanás quiere deslizar al creyente cuesta abajo en las bendiciones, y así, el diablo desea que el cristiano empiece a dormitar.

  1. ESPÍRITU DEL MUNDO.- I Corintios 2:12 Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado. Este espíritu (del mundo) es rudo, burdo, e intrincado de odio. Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre (Lucas 6:22). Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece (I Juan 3:13).

Los Pherezeos, o tribu rústica, tipifican este espíritu maligno. Rústico tiene un significado ligeramente diferente al de rural; puede ser rudo, vulgar. La palabra Hebrea viene de pharas que quiere decir separar. El espíritu del mundo en una iglesia causará divisiones carnales.

Dios recomienda que sostengamos el escudo de la fe porque es nuestra fe la que vence al mundo. Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 6:16). Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo, y ésta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe (I Juan 5:4).

La palabra vencedor o conquistador es la misma palabra en griego, usada en el pasaje de la epístola de Juan. Y así como Israel conquistó a los Pherezeos, nosotros debemos vencer al espíritu del mundo.

  1. ESPÍRITU EQUIVOCADO, INJUSTO E INOPORTUNO, ACTITUD MENTAL. ESPÍRITU DE LA MENTE.- El apóstol Pablo dice Y a renovaros en el espíritu de vuestra mente (Efesios 4:23). En este caso es nuestra actitud mental la que actúa. Esto sugiere que nuestra actitud puede ser buena o mala, semejante a Cristo o semejante a Satanás. Para todo propósito práctico, una actitud satánica es tan perjudicial como una persona con espíritus malignos, pues ella opera en hábitos malos, con lo cual trata el significado de ‘Gergeseos’, “creador de hábitos”. Por supuesto que como ángel de luz, Satanás puede darnos algunos “razonamientos elevados”, los cuales pueden producir hábitos que son morales, pero no espirituales. Aquí es donde II Corintios 10:4-5 es importante, porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento a la obediencia de Cristo.

La protección de Dios contra el “espíritu de nuestra mente no renovada” es una mente renovada por la esperanza de la salvación que es colocarse el YELMO DE LA SALUD (Efesios 6:17; I Tesalonicenses 5:8; I Juan 3:3). El yelmo consta de tres partes, así como nuestra salvación.

  1. ESPÍRITU DE ANTICRISTO.- Es un espíritu que usa la lengua y le gusta manifestarse, como se ve en el contexto de I Juan 4:3 Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios. Éste es el espíritu del Anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo.

Miremos claramente, este tipo de espíritu es “ilustre” por el significado de los ‘Amorreos’. Sehón, rey Amorreo, y Og, rey de Bazán, ambos reyes Amorreos, probaron vanamente detener a Israel, cuando estaba a punto de entrar en Canaán. Generalmente, cuando alguien empieza a anhelar el Espíritu Santo y el Canaán Espiritual, aquel espíritu maligno que utiliza la lengua se introduce en los amigos y, a través de ellos, trata de apartar a los hambrientos.

Burla, mentira, blasfemia, bromas, en vez de alabanza. Ni palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien acciones de gracias (Efesios 5:4). Y es que todos los pecados de la lengua, con frecuencia, son solo resultado directo de la influencia de este espíritu maligno en una persona. Este espíritu maligno es tripartito –tres en uno: Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas. Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir a los reyes de la tierra, en todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso (Apocalipsis 16:13-14).

La Espada del Espíritu es la Palabra de Dios. ‘Rhema’ significa “Palabra hablada” de Dios. Puesto que la palabra es el arma que Cristo utiliza contra el anticristo, también deberá ser nuestra arma contra el espíritu del Anticristo. Y entonces se manifestará aquel inicuo, al cual el Señor matará con el Espíritu de Su boca, y destruirá con el resplandor de su venida (II Tesalonicenses 2:8). Y de Su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las gentes. Y Él los regirá con vara de hierro; y pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso (Apocalipsis 19:15).

  1. ESPÍRITU DE ERROR.- Juan dice la causa por la cual una persona rehúsa escuchar al que tiene el Espíritu de Verdad. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. Por esto conocemos el Espíritu de Verdad y el espíritu de error (I Juan 4:6).

Esto nos recuerda a los Jebuseos, quienes despreciaron la autoridad de David. En II Samuel 5:7 vemos cómo David les quitó el Monte de Sión. Este “espíritu de error” es caracterizado por malicias espirituales en los aires. La palabra “error”, en el Griego, significa “extraviarse, andar errante, vagabundo”. Por implicación, al que se extravía en la Biblia se le llama “impostor, engañador, falso dirigente”. Y, así como uno puede extraviarse en cualquiera de los cuatro puntos cardinales, así existen cuatro tipos básicos de error:

  1. A) Error de visión;
  2. B) Error de doctrina;
  3. C) Error de vida; y
  4. D) Error de espíritu.
  5. A) ERROR DE VISIÓN.- Isaías 28:7…estos erraron con el vino… el sacerdote y el profeta erraronerraron en la visióneste espíritu demoniaco oscurece la Voluntad de Dios para el servicio, en el Cuerpo de Cristo, y así arruinará nuestro ministerio.
  6. B) ERROR DE DOCTRINA.- Mateo 22:29 Entonces respondiendo Jesús les dijo: Erráis ignorando las Escrituras, y el poder de Dios. Este espíritu demoniaco opera desviándonos de la Palabra y nos lleva a sacar mensajes propios ajenos a la Sana Doctrina.
  7. C) ERROR DE VIDA.- II Pedro 3:17 Así que vosotros, oh amados, pues estáis amonestados, guardaos que por el error de los abominables no seáis juntamente extraviados, y caigáis de vuestra firmeza. Este espíritu demoniaco opera para que el creyente se equivoque del camino de Santidad y, de esta manera, provoca perder la meta que es ser hechos a la imagen de Cristo.
  8. D) ERROR DE ESPÍRITU.- Isaías 29:24 Y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina. A causa de lo cual me enemisté con esa generación, y dije: Siempre divagan de corazón, y no han conocido mis caminos (Hebreos 3:10)

La manera de operar de este espíritu es traer al cristiano a extraviarse de la verdadera adoración. Esto hará que perdamos los movimientos del Espíritu de Dios cuando, en nuestro derredor, todos están siendo bendecidos.

Podríamos notar que este espíritu de error, como se ve caracterizado por los Jebuseos, en lo alto del Monte Sión, ilustra dos cosas que aparentemente son diferentes: 1. Organización altamente centralizada; y 2. “Aire” independiente –independencia, autonomía, apartados de Dios.

Y podríamos añadir que el más grande rayo de muerte será al final; la aparición literal de Cristo, cuando el Anticristo será consumido por la espada de la boca de Cristo, y toda carne será disuelta ante la Presencia del Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 19:15; Zacarías 14:12).

Así como Joab fue hecho capitán del ejército de David para dirigir la batalla, así hoy Dios está levantando líderes en Su ejército, para vencer este espíritu de error. Joab tuvo que pasar a través de un foso profundo, antes de escalar las murallas de Sión. De igual manera, Dios tiene que obrar grandes profundidades en nuestros corazones, antes que podamos vencer plenamente este espíritu. Pero vale la pena, porque cuando Dios sacó a los Jebuseos de Sión, el Señor pudo cumplir el deseo de Su corazón: traer a todo Israel a ese lugar sagrado. El espíritu de error muere penosamente, como se observa en la larga estancia de los Jebuseos en Sión.

Dios tiene una respuesta para este espíritu de error. Debemos ejercitar el arma secreta dada al Cuerpo de Cristo. De esta manera, seremos la base de los proyectiles de Dios en contra de Satanás. Nuestra oración, primeramente, es que el mensaje de Pablo sea resueltamente cumplido en el hablar y hacer notorio el evangelio, como se describe en Efesios 6:18-20, orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos. Y por mí, para que me sea dada en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio. Por lo cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de Él como debo hablar. Amados hermanos míos no erréis (Santiago 1:16).

IV.- A manera de repaso: Notemos cuáles son los resultados de dejar que estos espíritus satánicos nos influyan:

  1. El espíritu de servidumbre nos conduce a inclinarnos bajo su yugo: religiosidad, fariseísmo.
  2. El espíritu de temor intenta quebrantarnos por la violencia: confusión y temor.
  3. El espíritu de sopor o sueño nos dirige a establecernos en niveles inferiores.
  4. El espíritu del mundo nos quema con sus dardos de fuego.
  5. El espíritu de la mente (actitud mental equivocada) nos encadena a sus malos hábitos.
  6. El espíritu del anticristo intenta desheredarnos con nuestra lengua.
  7. El espíritu de error nos pisotea al impartirnos una falsa lealtad.

No olvidemos que Dios nos manda consumir estos enemigos con fuego. Y derribaréis sus altares, y quebraréis sus imágenes, y sus bosques consumiréis con fuego y destruiréis las esculturas de sus dioses, y extirparéis el nombre de ellas de aquel lugar (Deuteronomio 12:3). Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo (Efesios 6:11).

 

 

V.- GUERRA ESPIRITUAL:

A.- Ya hemos mencionado que Israel prefigura a la Iglesia del Señor. Al considerar a la nación de Israel, saliendo de Egipto, nosotros vemos un grupo de gente que se movía por dirección de la nube (tipo del Espíritu Santo).

Y cuando este pueblo llegó al Monte Sinaí, el Señor les dio ordenanzas y leyes, y ahí les dio orden para acampar y orden de marcha. Es decir, Dios transformó aquello que daba la apariencia de ser un rebaño de ovejas en un auténtico ejército, del cual el Señor es llamado Jehová Dios de los ejércitos. Y el primer enfrentamiento bélico que tuvo la nación de Israel fue contra Amalec, en el desierto (Éxodo 17). Después, al empezar a heredar la tierra, Israel enfrentó gigantes (Og, rey de Bazán, Deuteronomio 3:11).

En el Antiguo Testamento encontramos más de diez ocasiones que el Señor amonesta a Su Pueblo a no temer, pues no hay para que pelear las batallas de Dios. Él pelea por nosotros las batallas y toda la guerra espiritual

Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis quedos (Éxodo 14:14);

No los temáis: que Jehová vuestro Dios, Él es quien pelea por vosotros (Deuteronomio 3:22);

…porque Jehová peleaba por Israel (Josué 10:14);

…Jehová te entregará hoy en mi mano… porque de Jehová es la guerra (I Samuel 17:45-47);

…porque la guerra era de Dios… (I Crónicas 5:16-22, versículo 22);

…no temáis… porque no es vuestra la guerra, sino de Dios… NO habrá para que vosotros peléis… estad quedos, y ved la salud de Jehová… (II Crónicas 20:15-17);

…porque en Dios está la fortaleza… para ayudar… (II Crónicas 25:8);

…nuestro Dios peleará por nosotros. (Nehemías 4:20);

…y salvarélos en Jehová su Dios… Jehová pleitea con los moradores de la tierra… (Oseas 1:7, 4:1).

  1. Veamos ahora, cómo vencer a Goliat, en la perspectiva del apóstol Pedro:

Alabaza.- I Pedro 1:3;

2° Misericordia Abundante.- I Pedro 1:3; Miqueas 7:18;

3° Esperanza Viva, camino vivo.- I Pedro 1:3;

4° Con la grandeza de Dios por la Resurrección de Cristo.- I Pedro 1:3;

5° Nuestra Salvación en Jesucristo.- I Pedro 1:4;

6° Dios.- I Pedro 1:5; Salmo 121;

7° Regocijarnos en el Señor.- I Pedro 1:6;

8° La Fe.- I Pedro 1:7.