Siete Veces que el Señor dice “No Temas”, en el Evangelio de Mateo, Supliendo  los Siete Anhelos del Alma.

Por Moisés Caballero.- Apuntes tomados en la Convención de Waco, Texas, del mes de abril de 1992 (18 de abril de 1992, 20:00 horas).-

A menos que se haga una precisión específica, todas las referencias bíblicas son tomadas de la Antigua Versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, conocida como Versión antigua o Versión 1909.

En el evangelio de Mateo, el Señor habló directamente con una expresión: NO TEMAS. Esto era en función de una necesidad de cada persona que recibió esa palabra de ánimo. El Señor sabía de la necesidad de cada persona a quien hablaba, y ministraba con una palabra de paz y de ánimo: NO TEMAS.

Así, en cada ocasión, el Señor tocaba un anhelo diferente del alma de cada creyente.

1° Mateo 1:20 José, el tutor de Jesús, tenía un sueño, y tenía un futuro terminados. José tenía una novia desposada, su prometida, y era el momento de dejarla. En el corazón de José había muchos temores. Pero el Señor vino y le ministró a su anhelo de preservación. Todo había terminado para José; su futuro matrimonio estaba completamente muerto. La posibilidad de formar un hogar con María estaba muerta. Peo el Señor viene para deshacer los temores de José. NO TEMAS recibir a María… el Señor retó a José, a caminar en sentido contrario al deseo de su alma. José, además de salvar su vida y su matrimonio, pasó a la posteridad.

2° Mateo 10:26, 28 y 31 Realmente, debemos leer todo el pasaje del sermón. Sin embargo, encontramos tres veces al Señor diciendo NO TEMAS. El Señor anima a no tener miedo para predicar. No es fácil predicar, pero abramos el anhelo de expresión para que fluya el Señor, a través de este anhelo (expresión). No tengamos temor al testificar. La paz vendrá en abundancia, al escuchar la voz de Cristo NO TEMAS. Al darnos Dios una palabra NO TEMAS.

3° Mateo 10:28 Todos tenemos deseos de vivir: NO TEMAS morir, Él suple nuestro anhelo de seguridad. Este anhelo o instinto de seguridad brinca ante el peligro. En los peores momentos: NO TEMAS.

4° Mateo 10:31-32-37 (especialmente versículos 31-32) Valemos más en comparación a un pajarito. NO TEMAS. Confesión tiene varios significados; uno de ellos es estando firme o comprometido con aquello que uno confiesa. En II Corintios encontramos que estamos sujetos por nuestra confesión.

Al confesar, venimos a estar sujetos a la autoridad de la palabra confesada. Al confesar al Señor Jesucristo, venimos a estar sujetos a Él, bajo Él, y Él nos confesará. Al confesarle, Él será leal, fiel. Necesitamos lealtad. Él nunca nos dejará: NO TEMAS. Él ha estado esperando antes, ahora y en el futuro por mí.

Él demanda fidelidad, mayor fidelidad sobre cualquier expresión de fidelidad. Él nos ha sido fiel más allá de la muerte. Él es leal y fiel: NO TEMAS. Él quiere ser leal a mí.

5° Mateo 17:6-7 NO TEMAS todo está bajo control (poder). Ante la transfiguración y la voz de Dios, diciendo: este es mi hijo amado, en el cual tengo contentamiento (complacencia), a Él oíd: ellos (los discípulos) no tenían control. Las cosas estaban fuera del control de ellos, pero Jesucristo sí tenía control.

Se requiere más poder para caminar en control que para caminar en locura.

6° Mateo 28:3-5 Ellas buscaban sin encontrar. Hay muchas cosas desconocidas para nosotros. Al ver hacia el futuro, hay temor, pero Jesús ha resucitado, para nunca jamás volver a ver muerte. Él sabe exactamente lo que sucederá después. Él ya había resucitado. Las mujeres (más débiles y sensibles, en relación con el hombre), de haber visto la expresión de los soldados, habrían muerto. Las mujeres son figura de nuestra debilidad y falta de conocimiento, pero el Señor dice: NO TEMAS. Él nos ha de enseñar todas las cosas.

7° Mateo 28:9-10 Anteriormente, el Señor había dicho no me toquen, pero ahora, después de haber subido al cielo, les permite a ellas acercarse a Él y que le toquen. No las rechazó; ellas pudieron tocar lo más sublime. El Señor les dice NO TEMAS.

Cristo siempre tiene los brazos abiertos para recibirnos. La atención de Él es preciosa. Él nos acepta como somos, con debilidades y todo. Él no nos rechaza por causa de nuestras fallas