CÓMO RECIBIR DIRECCIÓN DE DIOS

Por Moisés Caballero

Ésta es una promesa muy bella de parte de Dios para nosotros.  Isaías 58:11 dice:  “Y Jehová te pastoreará siempre ...”.  El Señor nos guiará siempre.  Nosotros necesitamos la dirección de Dios en nuestras vidas, y debemos seguirla siempre, a fin de recibir la promesa de los manaderos de aguas en nuestras sequías.  En este capítulo de Isaías, los primeros versículos hablas de la búsqueda de Israel para recibir dirección de Dios.  Israel buscaba los caminos de Dios; ellos deseaban ser dirigidos por el Señor; sin embargo, el Señor les reprochó que ellos no le buscaban de corazón y ello impedía la dirección de Dios.

Ahora bien, al tener la actitud correcta del corazón, Dios nos pastoreará o nos guiará.  Y es que la dirección de Dios, en la toma de decisiones, es muy importante.  Es crucial tener la dirección correcta.  Existen situaciones en la vida de uno que requieren la guianza correcta.  Decisiones sobre noviazgo y matrimonio, cambio de domicilio, cambio de trabajo, cambio de ciudad, ... son trascendentales para la vida de uno.  Una decisión incorrecta puede traer destrucción y hundimiento en la vida de la familia, en la vida espiritual, en la vida de un ministerio.  Por tanto, debemos tener las prioridades correctas y optar por ellas.

La vida está llena de decisiones importantes.  “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen”.  Necesitamos oír la voz de Dios y seguirla.  Las vidas y las iglesias nos son guiadas por los dones; deben ser guiadas por los ministros de Dios.  Pero necesitamos crecer en discernimiento, para oír la voz de Dios y distinguirla de las demás: “Tantos géneros de voces, por ejemplo, hay en el mundo, y nada hay mudo” (I Corintios 14:10).  Y es que es muy peligroso dejarse guiar por varias voces.

Dios ha establecido varios pasos para recibir guianza.  “Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán ...” (Salmo 43:3).  La luz es el ministerio del Espíritu Santo; y la verdad es el ministerio de la Palabra de Dios.  Pero no debemos caer en los extremos.  Ahora bien, para recibir dirección de Dios, debemos estar plenamente dispuestos a conocer la voluntad de Dios, en una actitud neutral del corazón.  Es decir, debemos partir de un punto neutral o punto muerto (como se dice al conducir un auto).  Debemos partir de cero: “No os engañéis, Dios no puede ser burlado ...” (Gálatas 6:7).  Por ello, es necesario tener un corazón neutral y, así, estar dispuestos a hacer la voluntad de Dios.

Por ejemplo, Balaam, el profeta gentil de Dios, puso en su corazón el ídolo que le hizo caer y murió a cuchillo como adivino (Números 22:7, Josué 13:22).  Cuando hemos puesto el ídolo en el corazón, Dios dará respuesta en conformidad a nuestro deseo y no conforme a Su perfecta voluntad.  Ezequiel 14:1-4 “... estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón ... por tanto ... Así ha dicho el Señor Jehová: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere en la multitud de sus ídolos ...”

Es importante insistir en el hecho de que para recibir dirección de Dios es relevante encontrarnos sin prejuicios, en una posición neutral, sin inclinarnos a algo, con un corazón abierto.  Salmo 73:21-26  La duda trae desazón y punzadas a los riñones.  El corazón es la fuente de la vida.  Ante las decisiones, el corazón llega a desazonarse.  Los riñones ayudan a la limpieza de nuestro cuerpo: esto nos habla de discernimiento para conocer lo que viene de Dios de aquello que es ajeno a Dios.  [Un vencedor es aquel que camina en la totalidad de lo que conoce de Dios].

Debemos aprender que la ignorancia voluntaria será castigada, ya que es nuestra responsabilidad el resultado de nuestras decisiones.  Por ello, es muy importante adquirir conocimiento y sabiduría; y más importante es aplicarlo a nuestra vida.  Para ello se requiere la capacidad y suficiencia (Gracia) de Dios.

En el Salmo 73, Asaph hace una preciosa declaración:  “Trabaste de mi mano derecha.  Hazme guiado  según tu consejo (de acuerdo a tu voluntad), y después me recibirás en gloria” (Salmo 73:23c-24).  Después de ser guiados por Dios, Él nos recibirá en gloria.  Así, la dirección de Dios es gloriosa; trae una expresión de la Gloria de Dios.

Pero no olvidemos la libre voluntad puesta en nosotros.  DE nosotros depende la toma de decisiones.  Asaph fue guiado por Dios y Asaph decidió de acuerdo a la voluntad de Dios.  Asaph no deseaba cosa diferente a Dios.  “¿A quién tengo yo en los cielos?  Y fuera de ti nada deseo en la tierra” (Salmo 73:25).  Ésta es una de las claves para recibir dirección de Dios.  Así estaremos acercados a tomar las correctas decisiones.  Pero la carne orilla a tomar decisiones incorrectas.  Asaph estaba en esta disyuntiva:  “Mi carne (la concupiscencia de la carne) ... y mi porción es Dios para siempre” (Salmo 73:26).

Veamos siete situaciones o testimonios para recibir dirección de Dios:

1°  Testimonio o convicción interna, en nuestro espíritu.- Esdras 10:4 “Levántate, porque a ti toca el negocio ... esfuérzate, y ponlo por obra”.  Al guiar, Dios va a dar una palabra personal.  No traslademos nuestra responsabilidad a otros.  Dios guía de manera personal a quienes necesitan dirección personal.  “Mis ovejas oyen mi voz ...” (Juan 10:27).  Éste es nuestro privilegio: oír directamente la voz de Dios.

“Como aguas profundas es el consejo en el corazón del o hombre, mas el hombre entendido lo alcanzará” (Proverbios 20:5).  Siempre que necesitemos tomar una decisión, Dios ya puso el consejo en nuestro corazón.  No busquemos una dirección mental; Dios ya nos habló al corazón.  Necesitamos empezar donde Dios empiezo; lo primero es lo espiritual.  Para conocer la voluntad de Dios, necesitamos tiempos con Dios: oración, ayuno, comunión.

Elías sabía escuchar la voz de Dios.  Necesitamos aprender a acallar todos sonidos para escuchar la voz de Dios.  Debemos traer todo a quietud.  Pablo subía a Jerusalén y el Espíritu le daba testimonio de sus aflicciones (Hechos 20:22-24); pero los hermanos le constreñían para que no subiese; sin embargo, Pablo les contestó “¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? Porque yo no sólo estoy presto a ser atado, mas aún a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús” (Hechos 21:10-14).  Pablo tenía la visión más profunda del propósito de Dios para él, en comparación a los demás hermanos.  Ejemplo de ello lo vemos en Hechos 16:6-10.

Los hombres se rigen por lo que ven; nosotros debemos regirnos por Dios.  El entendimiento es básico para recibir dirección de Dios, y Él nos guiará siempre.  Es decir, correr en dirección opuesta a la dirección de Dios es falta de entendimiento.

De esta manera, entendemos que la dirección de Dios es Su Espíritu hablando a nuestro espíritu (I Corintios 2:7-9).  La sabiduría de Dios es diferente a la sabiduría de este mundo.  Pero al buscar dirección de Dios es necesario tener el corazón abierto.

Dios llevó por un camino largo a la nación de Israel, al sacarlos de Egipto.  Además los llevó por un camino bloqueado por el mar.  Pero Dios peleó la batalla con brazo fuerte y extendido y los hizo pasar en seco.  Aquí, es importante destacar que en las diez plagas, Dios aniquiló los dioses de Egipto; y al hundir al ejército en el Mar Rojo, Dios mató a faraón, el cual era un dios para Egipto.  Por ello, Dios los llevó a la mar, para ahogar a faraón y al mejor ejército de aquella época.  “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, y mis caminos no son vuestros caminos”.  Y al cerrar el mar, Israel ya no podía regresar a Egipto, pues el mar estaba cerrado; las aguas regresaron y el Mar Rojo les impidió regresar a su cautiverio.  En Su infinita misericordia, Dios nos impide ser desertores.  “... El que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (Apocalipsis 3:7c).

I Corintios 2:10-11  Nosotros debemos distinguir la sabiduría humana de la sabiduría Divina.  Dios habla por Su Espíritu a nuestro espíritu.  Esta es la manera de recibir dirección de Dios.  El testimonio es a nuestro espíritu y no a nuestra mente (I Corintios 2:12-13).  Al buscar la dirección de Dios es necesario orar, ayunar, guardar silencio.  Siempre que buscamos a Dios, Él imparte con claridad Su dirección a nuestro espíritu.  “Yo, pues, ligado en mi espíritu, subo a Jerusalén”.

Dios da dirección personal.  Éste es el testimonio del Espíritu de Dios a nuestro espíritu.  “El Espíritu Santo habló y dijo:  apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra (del ministerio) para la cual los he llamado”.  El Espíritu Santo ya había puesto el testimonio en el corazón de ellos; ya les había puesto el llamado.  Y es que el quien conoce las cosas del hombre es el espíritu del  hombre que está en el hombre.  Debemos aprender a oír al Señor sin influencias de las cosas alrededor.

“Como aguas profundas es el consejo de Dios en el corazón (espíritu) del hombre, mas el hombre entendido (el espiritual) lo alcanzará”.

 Testimonio de acuerdo a la Palabra de Dios.-  Isaías 8:20 (20 y 19)  “... ¡A la ley y al testimonio! ...”  Dios nos guía conforme a Su Palabra.  Por tanto, debemos distinguir lo que Dios habla respecto de las diferentes voces que pretenden hablar a nuestro corazón.  “Mis ovejas oyen mi voz ...”.  Dios quiere que le consultemos a Él.  El pueblo de Dios consultará a su Dios.  “A la ley (la Palabra de Dios) y al testimonio” (el testimonio interno del Espíritu Santo a nuestro espíritu).  Es decir, todo testimonio del Espíritu de Dios debe ser conforme a Su Palabra.  Por tanto, no debemos caer en prácticas supersticiosas.  El pueblo de Dios NO debe consultar a los pitones ni a los adivinos; el pueblo de Dios debe consultar a Dios.  Dios quiere que le consultemos.  Dios aborrece la adivinación.  Dios no odia al pecador, Dios odia el pecado, pero Dios aborrece a los adivinos y hechiceros ....  El espiritismo y la adivinación son extremadamente graves y execrables a los ojos de Dios.

Cada vez que Dios nos guíe, será conforme a Su Palabra.  La Palabra de Dios es su estándar.  Salmo 19:8  La Palabra de Dios alumbra nuestros ojos y nos guía en nuestros caminos.  Para caminar en la noche, es muy importante tener una lámpara.  El mundo es peor en comparación a los cerros y la selva..

Nadie puede contestar como Dios puede contestar.  Dios es omnisciente y puede contestar con presciencia.  El diablo no lo sabe todo, Dios sí.  Por tanto, nuestra vida debe despojarse aún de prácticas supersticiosas hacia la Palabra de Dios o de las visiones.  La dirección del Espíritu Santo debe ser conforme a la Palabra de Dios.

Salmo 119:130 y 105  Un cristiano debe tener en primer lugar la dirección de la Palabra de Dios.  La Palabra de Dios alumbra nuestro caminar.  La dirección de Dios está en la Biblia.  La luz es indispensable para caminar en medio de la oscuridad.  “Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán ...” (Salmo 43:3).  El precepto de Jehová es el mejor colirio para los ciegos espirituales de Laodicea (Salmo 19:8).  La Palabra de Dios nos guía por caminos de vida (Proverbios 6:23).  A través de la Palabra, Dios nos guía.  I Pedro 1:19-20  “Ninguna profecía es de interpretación particular”.  La Biblia es la Palabra profética más permanente; es nuestra antorcha para alumbrar nuestro camino en la incertidumbre, hasta que el día esclarezca.

La Palabra de Dios no varía; es inescrutable; no cambia.  Es verdad, nos guste o no nos guste.  Hay diferencia en los principios de Dios y en los principios humanos.  Los principios de Dios son inalterables.

Los sueños y visiones que contradicen la Palabra de Dios no son de Dios.  Por tanto, la dirección de la Palabra de Dios es absoluta y total.  Nada puede ni debe contradecir la Palabra de Dios.  Para recibir dirección de Dios, por Su Palabra, debemos leer sistemáticamente la Escritura.  Es necesario leer toda la Escritura.  Debemos memorizarla, escribirla ....  “La Palabra de Cristo habite en vosotros (en vuestros corazones) en abundancia ...” (Colosenses 3:16).

Debemos leer la Escritura hasta tener entendimiento.  Nuestra dirección, a través de la Palabra, no debe ser dedocrática ni por dedomómetro.  No debemos ser supersticiosos al buscar la dirección de Dios.  No lo hagamos al dedazo.  No busquemos la Biblia en forma supersticiosa.  La Escritura debe entenderse en sus líneas y en sus contextos.  “Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá ...  La Palabra pues de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato tras mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito aquí, otro poquito allá ...” (Isaías 28:10 y 14).

Al vivir los caminos de Dios, Él nos bendecirá.  Un ejemplo es la correcta administración del dinero.  Aún en los negocios, no nos unamos en yugo desigual con los infieles (en este mundo, el mejor negocio para el impío es el pecado).

Debemos leer diariamente la Biblia y memorizar y aprender textos.  La dirección derivada de la Palabra de Dios es absoluta, total, completa, perfecta.

El libro de Proverbios es la sabiduría práctica, llena de consejos prácticos.  Las epístolas Paulinas contienen aspectos teóricos y prácticos.  Ejemplo de ello es Efesios, capítulos 1 al 3, los cuales son teoría, y los capítulos 4 a 6 son práctica.  Leamos Romanos 12 en adelante, cuando tengamos situaciones difíciles.

  II Pedro 1:19-21  Debemos estar atentos a la Palabra profética.  La Palabra profética nos guía.  Los dones son canales de dirección.  Juan 14:26 y 16:13  La dirección del Espíritu Santo o dirección sobrenatural nos guiará a tomar la decisión correcta.  El Espíritu Santo es el Espíritu de Verdad; por tanto, Él nos guiará a toda verdad.  Su dirección no puede ser para perjudicarnos.  En esto se distinguen el Espíritu Santo (o Espíritu de Verdad) y los espíritus mentirosos que operan en los espirituistas y brujos.  El Espíritu Santo nos guiará a toda verdad y nos enseñará todas las cosas que han de venir.  Él nos guiará y nos enseñará la voluntad de Dios para nosotros.

Hechos 16:6-9 (9)

Al hablar de la voluntad de Dios debemos entender que existen cuatro tipos de voluntad de Dios:  A) Creativa; B) Moral o Justa; C) Específica; y D) Final o Última.  En este plano, el Espíritu Santo nos va a enseñar lo que es correcto o lo que es verdadero.

Se necesita una capacidad para juzgar con justo juicio; no es fácil juzgar con justo juicio.  A) Hay una voluntad justa en el Espíritu Santo para que nos diga qué es lo correcto.  B) El Espíritu Santo tiene toda la capacidad moral.  C) La voluntad específica es única para cada creyente.  Esta voluntad específica para uno no es idéntica para otra (por ejemplo: el llamamiento ministerial).  Un día responderemos a Dios por Su Voluntad específica para nosotros.  Debemos saber a qué nos llamó Dios.  Y no debemos meternos en áreas ajenas a la voluntad específica para nuestra vida.  D) Al caminar de la mano del Espíritu Santo, Él nos va a decir el final de las cosas (Voluntad Final o Última).

Romanos 8:14  Hay ministerio especial del Espíritu Santo: guiarnos y llevarnos al terreno de lo sobrenatural.  Él da señales sobrenaturales que nos guían a la voluntad de Dios.  Nos habla en sueños y visiones.  “Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne.  Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños:  Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.  Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra” (Hechos 2:17-19 y Joel 2:28-30).

I Corintios 12:8-10  De los nueve dones espirituales, nosotros podemos recibir dirección de Dios a través de los dones de Palabra de Ciencia o Conocimiento (el qué hacer) y de la Palabra de Sabiduría (el cómo hacer).  También el don de discernimiento de espíritus puede darnos entendimiento sobre la actitud de nuestra alma.  Finalmente, los dones de profecía, géneros de lenguas e interpretación de lenguas pueden ayudarnos cuando necesitamos dirección de Dios.  Sin embargo, es necesario entender que los dones han sido repartidos en la iglesia de la manera que al Espíritu Santo le plugo. Por tanto, debemos buscar en la congregación de los santos la dirección de Dios, en el mover de los dones espirituales y bajo la supervisión de los ministerios de la iglesia local.  Es decir, no hagamos reuniones especiales con el hermano o hermana que tenga un don espiritual para no caer en espiritismo (como sucedió a Balaam, el cual murió a cuchillo como adivino, habiendo sido un profeta de Dios (Números 22:7, Josué 13:22).

  El consejo de los ancianos.-  Es muy importante venir a consultar a los ministros puestos por Dios sobre nosotros por cobertura espiritual.  El consejo de ellos servirá para confirmar o desechar la toma de decisiones importantes para nuestras vidas.  “... el pastor libra de la boca del león ...” (Amós 3:12).  “Las palabras de los sabios son como aguijones y como clavos hincados, las de los maestros de las congregaciones, dadas por un pastor” (Eclesiastés 12:11).  “Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca; porque la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor” (Números 27:16-17).

Éxodo 18:14-27  Cuando Moisés recibió a su suegro Jethro, éste pudo ver el ministerio extenuante de Moisés; por ellos, Ragüel, suegro de Moisés, aconsejó a este patriarca que pusiera ancianos sobre el pueblo para que estos juzgarán los negocios de la nación de Israel.

I Reyes 1:12  “Ven pues ahora y toma mi consejo para que guardes tu vida...”.  En este pasaje, el profeta Natán está aconsejando a Bath-Sheba, sobre lo que le conviene hacer para salvar el reino y éste pase a manos de Salomón.

I Reyes 12:8, 13 y 14  Roboam no tomó el consejo de los ancianos, pero sí escuchó el consejo de los jóvenes.  Esto trajo ruina a su reinado.  Desde el inicio, no supo enfrentar los negocios del reino.  Job 38:2; 42:3  Todo consejo debe ser con sabiduría y en conocimiento de lo que se habla.  Hay consejos que destruyen vidas por no darse con sabiduría

Salmo1:1  “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos”  No nos equivoquemos al consultar a los malos y perversos.  A veces, nosotros somos más abiertos con la gente extraña que con los que habrán de dar cuentas por nosotros ante el Señor.  Salmo 73:24 “Hazme guiado según tu consejo” Dios nos guía a través del consejo de los ancianos.  Salmo 105:22  Los ancianos enseñan sabiduría.

Salmo 107:11 “Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, aborrecieron el consejo del Altísimo”.  La rebelión hace aborrecer el consejo de Dios.  Proverbios 8:33 “atended al consejo, sed sabios y no lo menospreciéis” ; 12:15 “El que obedece el consejo es sabio”; 13:18 “Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo”.  I Pedro 5:5  “Jóvenes sed sujetos a los ancianos, y todos sumisos... revestíos de humildad, porque Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes”.

  El testimonio de las circunstancias

Hechos 16:11-34 En este pasaje, nosotros podemos ver cómo el apóstol Pablo se deja guiar por el Espíritu Santo; sin embargo, las circunstancias parecían estar jugando un papel muy importante en la dirección que seguía el apóstol.  En efecto, en Troas fueron abiertas puertas para el evangelio, en el Señor.  Sin embargo, Pablo nos dice en II Corintios 2:11-15 “Porque no seamos engañados de Satanás porque no ignoramos sus maquinaciones.  Cuando vine a Troas para el evangelio de Cristo, aunque me fue abierta puerta en el Señor, no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a Tito mi hermano: así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia ...”.  De esta manera, podemos entender el discernimiento tan profundo de Pablo, al dejar toda una campaña evangelística sin predicar el evangelio.

En esta experiencia del apóstol Pablo, nosotros vemos varios aspectos de cómo él estaba siendo guiado por Dios.  En primer lugar, vemos el estorbo del Espíritu Santo para moverse a localidades que Dios no había predeterminado para Pablo.  En segundo lugar, tenemos la visión del varón Macedonio, lo cual se traduce en el testimonio sobrenatural del Espíritu Santo.  En tercer lugar, el testimonio de las circunstancias al no encontrar a Tito, la ayuda correcta para evangelizar.  Este fue un testimonio de circcunstancias, pues Pablo dejó Troas y se dirigió a Macedonia y llegó a Filipos, primera ciudad (colonia) de Macedonia.

 El testimonio de la paz de Dios.-  Nuestra alma debe estar dominada por la paz de Dios.  Filipenses 4:6-9  “Por nada estéis afanosos, sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego y acción de gracias.  Y la paz de Dios que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús ... Y el Dios de paz será con vosotros”.  Colosenses 3:15  “La paz de Dios gobierne en vuestros corazones ...”  Juan 14:27  “La paz os dejo, mi paz os, no como el mundo la da, yo os la doy ...”.

Lucas 24:36  “Y entretanto que ellos hablaban estas cosas, Él se puso en medio de ellos y les dijo: Paz a vosotros”.  Juan 20:19, 26  “Como fue la tarde de aquel día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas, donde los discípulos estaban juntos, por miedo de los judíos, vino Jesús y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros”.

 El testimonio de la provisión de Dios.-  El fundador de la Misión al Interior de China, Hudson Tylor, declaró “a donde Dios envía, Dios provee”.

II Corintios 9:8-11  “Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra.  Y como está escrito: derramó, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre.  Y el que da simiente al que siembra, también dará pan para comer y multiplicará vuestra sementera y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda bondad, la cual obra por nosotros hacimientos de gracias a Dios”.

Filipenses 4:13-19  “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.  Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente a mi tribulación.  Y sabéis también vosotros filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos.  Porque aún a Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces.  No porque busque dádivas, sino porque busco fruto que abunde en vuestra cuenta.  Empero todo lo he recibido y tengo abundancia:  estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que me enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto, agradable a Dios.  Mi Dios pues suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

Hechos 16:6-12 (Confrontar II Corintios 2:11-15)

Romanos 15:20-33  “... Así que cuando llegue a vosotros llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.  Ruego, empero hermanos, ... que me ayudéis con oraciones por mí a Dios

 

CONCLUSIÓN

 

Cuando tenemos en línea los siete puntos de dirección divina, entonces vamos a caminar seguros.  Pero es necesario rechazar el uso indiscriminado de sueños y visiones.  Romanos 8:14 se refiere a hijos maduros de Dios.  En el Griego antiguo (lengua o dialecto ‘koiné’ hay tres palabras para distinguir a los hijos:  a) bebés o ‘teknia’ o ‘teknones’; b) niños o ‘paidiones’; y c) hijos maduros o ‘ouios’.  La palabra de romanos se refiere a hijos maduros.  La mayor parte de la Escritura que se refiere a Cristo como “El Hijo de Dios”, lo hace con el vocablo ‘ouios’ de hijo maduro.  Y a esa posición somos llamados todos, a ser hijos maduros de Dios.

Por tanto, no juguemos con los dones espirituales: Manejémoslos con madurez.  Pablo fue fiel a la visión del varón macedonio.  Si las palabras proféticas son verdaderas, van a suceder.  Si hay una palabra de Dios para nosotros, pongamos acción, atención y obedescamosla; guardemosla y memoricemosla: oremos a Dios para que Él nos la abra.

Gedeón puso condiciones de señales, pero porque quería hacer la voluntad de Dios; Gedeón quería poner por obra la voluntad de Dios.  Nosotros necesitamos creer y esperar en Dios.