Por Ricardo Vivas.- Enseñanza ministrada los días martes 22 y miércoles 23 de enero de 2013, en la  Misión Cristiana Sublime Gracia.- [A menos que se haga la precisión, todas las citas bíblicas son tomadas de la Antigua Versión de Casiodoro de reina y Cipriano de Valera].-

Uno de los mandamientos que encierra La Gran Comisión es la de hacer discípulos. Mateo 28:18-20 Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

La expresión id, y doctrinad á todos los Gentiles... En otras revisiones se lee id, y haced discípulos… (La Biblia al Día; La Biblia de las Américas; La Biblia; La Biblia Reina-Valera, versión 1960; La Palabra, El Mensaje de Dios para mí; La Escritura Santa o versión Peshita; El Nuevo Testamento Interlineal, Griego- Español); y La Biblia Textual dice discipulad).

En Juan 13:35, el Señor establece una consigna: En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuviereis amor los unos para con los otros. Y uno de los testimonios de que somos discípulos del Señor es la manifestación expresa del Amor.

De acuerdo con Hechos 11:26, los discípulos del Señor fueron llamados cristiano por primera vez, en Antioquia.

La palabra discípulo es un vocablo latino que se refiere a la persona que aprende una doctrina, ciencia o arte, bajo la dirección de un maestro. Y de discípulo deriva la palabra discipulado.

Para la palabra maestro el antiguo Griego Coiné fue muy prolífico pues aportó diferentes vocablos, entre los que destacan paidagogos, deikodespotes y didaskalos, etc. De esas voces, la palabra didaskalos se aplica como raíz de la palabra discipulado, en cuanto a la enseñanza que se da por un maestro a un discípulo.

En esta relación de enseñanza-discipulado, el maestro debe ser un ejemplo en su conducta, para que el discípulo aprenda en la forma práctica de su maestro. También se dice que discipulado es una palabra cuya raíz es disciplina. La disciplina es la acción y efecto de dar y recibir enseñanza; es la acción de enseñar a una persona o conjunto de personas, una doctrina específica. Así, los discípulos son los que reciben la enseñanza; son quienes reciben entrenamiento del maestro. De ahí que la disciplina tenga implicaciones de enseñar y poner en práctica la enseñanza. Pero también debe entenderse que la enseñanza debe darse en teoría y práctica. Es decir, el maestro debe enseñar con su ejemplo, y no sólo con la teoría (Juan 13:13-15; I Pedro 2:21; Mateo 11:29; 7:28 y 29).

De acuerdo con la Sagrada Escritura, existe una notable diferencia entre creyentes y discípulos. En Marcos 16:16 se mencionan a los creyentes: el que creyere y fuere bautizado será salvo… Los creyentes son salvos, pero los discípulos son los que caminan toda la visa haciendo la voluntad de Dios.

En Mateo 28:19-20 la consigna de La Gran Comisión: es hacer discípulos, enseñándoles que guarden…

Veamos siete principios del Discipulado:

1° Siendo vacíos de nosotros mismos.- Mateo 16:24-28; 10:37-39

Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras. De cierto os digo: hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino (Mateo 16:24-28).

El que ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí. Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará (Mateo 10:37-39).

Debemos vaciarnos de nosotros mismos, a fin de caminar en el discipulado. Debemos negarnos a lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos. En Lucas 14:16-20 el Señor nos enseña a renunciar a los que somos, cuando aquel invitado a la cena dijo me acabo de casar, estaba anteponiendo lo que él era, pues en el matrimonio, ya no serán dos sino una sola carne; y quien acababa de comprar una hacienda, antepuso lo que él tenía: su heredad; él prefirió sus posesiones, en lugar de ir a la cena; y, finalmente, el que fue a probar las yuntas de bueyes, antepuso lo que él hacía, para no ir a la cena.

Ahora entandamos que la cena a la cual invitó aquel principal es la alegoría de La Cena de las Bodas del Cordero. En otras palabras, el Señor nos está invitando a renunciar a lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos, a fin de seguirle y tener parte en Las Bodas del Cordero.

Por eso, el Señor exhorta a no tener mayor estima o más amor por el padre o l a madre, la esposa, el esposo, los hijos, etc., pues entonces, fracasamos en caminar en el discipulado. Tenemos libertad de amar a nuestros padres, hermanos, esposa o esposo, e hijos, pero no debemos amarles más que a Cristo. Nuestro amor al Señor debe ser mayor, debe estar por encima de todas las cosas. Amar más a la familia que al Señor es caer en idolatría.

Aquí encontramos una primera distinción entre el creyente y el discípulo. El creyente se conforma con creer para salvación, el discípulo se vacía de sí mismo para seguir la Señor. Leví o Mateo, el cobrador de impuestos (al igual que Pedro, Juan y Jacobo) siguió al Maestro, cuando éste le dijo sígueme. No le importó dejar el banco de los públicos tributos. Ni siquiera se registra en la Biblia si Mateo hizo un último corte de caja; simplemente dejó todo y le siguió. Éste es el mejor ejemplo de vaciarnos de lo que somos, tenemos y hacemos, pues Mateo era un cobrador de impuestos, y tenía el respaldo de Roma; lo que hacía no era muy grato, pero el reportaba grandes dividendos. Así que su actividad (lo que hacía: cobrar impuestos) tenía un doble efecto, pues de ella dependía acumular más riqueza (lo que se tiene).

Mateo 5:3 Contiene declara una bienaventuranza a los pobres en espíritu, es a saber los que están vacíos de sí mismos.

Pero además de estar vacíos, se requiere llevar la cruz. De acuerdo con el evangelio de Juan, el Señor traía su cruz dentro del Pretorio (Juan 19:15-18, especialmente el versículo 17), pero los otros tres Evangelios describen que un tal Simón, cireneo, padre de Alejandro y de Rufo fue cargado con la cruz de Cristo (Mateo 27:32; Marcos 15:21; Lucas 23:26). Esta descripción nos enseña la experiencia que Dios quiere tengamos de llevar la cruz de Cristo (Gálatas 6:14 y 17; 2:20). Pablo pone en evidencia que aún nos resta por padecer ciertos sufrimientos de Cristo.

2° Siendo cernidos, separados.- Mateo 14:13

Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades (Mateo 14:13).

El discípulo se separa (del mundo) para seguir a su Maestro. Muchas veces esa separación significa permanecer en lugares desiertos, por causa del Maestro.

Mas en cualquier ciudad, ó aldea donde entrareis, investigad quién sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgáis. Y entrando en la casa, saludadla. Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá á vosotros. Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa ó ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies. De cierto os digo, que el castigo será más tolerable á la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio, que á aquella ciudad.  He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. Y guardaos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en sus sinagogas os azotarán; Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles. Mas cuando os entregaren, no os apuréis por cómo ó qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar […] Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo. Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre. El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa? (Mateo 10:11-19, 22-25)

El discípulo Mateo dejó todo lo que tenía y siguió al Maestro. A Mateo no le importaron las incomodidades del desierto, él simplemente siguió a su Maestro.

El discipulado implica el aborrecimiento de quienes no siguen al Maestro. En el discipulado, bástenos ser como el Maestro (Juan 13:16).

3° Conociendo las reglas, las ordenanzas del discipulado.- Mateo 11:1; 10:1 y 5

Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fue de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos (Mateo 11:1).

ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia… á estos doce envió Jesús, á los cuales dio mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis (Mateo 10:1 y 5).

El discipulado tiene reglas; las reglas deben cumplirse. Son  parte de la disciplina.

Veamos algunas reglas del discipulado:

Juan 13:35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Mateo 19:13-14 Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron. Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos.

Mateo 20:23-28 Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor; Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo: Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por mucho.

4° Siendo probados en obediencia.- Mateo 12:49-50

Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre (Mateo 12:49-50).

El discipulado requiere obediencia, en medio de la prueba. El quebrantamiento nos prueba, para mostrar si estamos caminando en el discipulado o no.

5° Conociendo los misterios del Reino.- Mateo 13:34-35; 10-11 y 51

Todo esto habló Jesús por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba: Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo (Mateo 13:34-35)

Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido (Mateo 13: 10-11)

Díceles Jesús: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos responden: , Señor (Mateo 13: 51)

Conocer los misterios del Reino es un privilegio del discípulo del Señor. Misterio es un secreto que Dios quiere revelar a sus íntimos (a sus discípulos).

Gloria de Dios es encubrir la palabra; Mas honra del rey es escudriñar la palabra (Proverbios 25:2).

Porque el perverso es abominado de Jehová: Mas su secreto es con los rectos (Proverbios 3:32).

¿Cuántos son los misterios? ¿Cuáles son los misterios?

I Timoteo 3:16 Misterio de la Piedad;

Efesios 3:1-9 (especialmente el versículo 4) Misterio de Cristo; (versículos 5-6) Misterio de la Iglesia (los gentiles son herederos, incorporados y consortes); (versículo 8) misterio de las inescrutables riquezas de Cristo; (versículo 9) Misterio de la creación.

Colosenses 1:26-27 Misterio de las Riquezas de Gloria, entre los gentiles; Misterio de Cristo, Esperanza de Gloria.

I Timoteo 3:9 Misterio de la Fe.

Gálatas 1:15-16 A Pablo le fue revelado Cristo.

6° Teniendo relación con el Maestro.- Mateo 8:16 y 23; 4:23; 11:29-30 y 4-5.

Y como fue ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados: y echó los demonios. Y entrando él en el barco, sus discípulos le siguieron (Mateo 8:16 y 23). El Señor enseñaba con el ejemplo, pero sus discípulos estaban con Él, para aprender. Ellos tenían una comunión íntima, muy cerca del Señor.

Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Mateo  4:23).

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga (Mateo 11:29-30).

Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oís y veis: Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y á los pobres es anunciado el evangelio (Mateo 11: 4-5).

7° Llevando mucho fruto.- Juan 15:8 y versículos 1-8; 17:22-26.

YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.  Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos (Juan 15:8 y versículos 1-8)

El discípulo debe llevar fruto, más fruto, mucho fruto, y el fruto debe permanecer. Es interesante advertir que el discípulo puede disfrutar la Gloria de Dios, a partir del fruto que lleva.

O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, ó haced el árbol corrompido, y su fruto dañado; porque por el fruto es conocido el árbol (Mateo 12:33). Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos? (Mateo 7:16); Así que, por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:20).

El discípulo da a conocer los frutos dignos de arrepentimiento, frutos apacibles de justicia, y fruto del Espíritu de Cristo. La experiencia de llevar fruto es diversa: Lucas 3:8; I Corintios 7:11 La exhortación a hacer frutos dignos de arrepentimiento nos lleva a expresar: solicitud, defensa, enojo (indignación), temor (de Dios), gran deseo (ardiente afecto), celo y vindicación.

Gálatas 5:22-23 mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza;

Llenos de frutos de justicia, que son por Jesucristo, á gloria y loor de Dios (Filipenses 1:11).

Y el que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia; (II Corintios 9:10).

La experiencia de llevar fruto y de que éste permanezca, nos permite experimentar la Gloria de Dios. Esta experiencia se advierte ante el nuevo nacimiento de quienes reciben a Cristo como su Señor y Salvador.

De igual manera, experimentamos la Gloria de Dios, al ver las sanidades, prodigios y milagros que el Señor obra a través de Su Iglesia. Y una experiencia excepcional se tiene a través de lo que podemos definir la Esperanza. Proverbios (10:28) dice la esperanza de los justos es alegría. Luego entonces, nuestra esperanza es disfrutar del cielo en estos momentos, en medio de las circunstancias adversas.

Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste; Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré lo aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos (Juan 17:22-26)

Un ejemplo de ello es considerar cómo está la gente en el cielo; ellos no se acuerdan de que dejaron familia, ni se preocupan de cómo está la gente que se quedó en esta tierra. Ellos simplemente están disfrutando de la presencia de Dios. Así debe ser nuestra esperanza: disfrutar del cielo en esta tierra.

– 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 – 0 –

La Glosa es:

1° Siendo vacíos de nosotros mismos;

2° Siendo cernidos, separados;

3° Conociendo las reglas, las ordenanzas del discipulado;

4° Siendo probados en obediencia;

5° Conociendo los misterios del Reino;

6° Teniendo relación con el Maestro;

7° Llevando mucho fruto.