Por Robert Ewing.- Apuntes tomados en la Iglesia Cristiana Neotestamentaria Cristo El Buen Pastor, diciembre 04 de 1994.

[A menos que se haga una precisión específica, todas las citas de la Biblia son tomadas de la Antigua Versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, comúnmente conocida como Versión Antigua o Versión 1909].

Al hablar de los atributos del Amor, la manera mejor y más práctica es viéndolos en el Ministerio terrenal del Señor Jesucristo.

I Corintios 13:1-8a, Al escribir estas palabras, el apóstol Pablo estaba mostrando su Fe, su Esperanza y su Amor. Nosotros necesitamos Fe y Paciencia para caminar en la vida cristiana.

I Corintios 1:9-10 Pablo tuvo necesidad de Dios, en situaciones completamente difíciles; sin embargo, este pasaje es muy elocuente. Pablo está teniendo en sí mismo respuesta de muerte; es decir, Pablo se consideraba muerto, pero Dios es capaz de levantarnos de entre los muertos, para que vayamos y cumplamos Su Perfecta Voluntad, y sus propósitos para nosotros. Pablo daba a entender que aún cuando fuese puesto en presión, más allá de la vida, Dios es capaz de levantarnos de entre los muertos.

El Amor de Dios es sublime, y nunca podremos tener demasiado Amor de Dios:

I Corintios 13:1-8a:

SI yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo á ser como metal que resuena, ó címbalo que retiñe.

Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia; y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo caridad, nada soy.

Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve.

La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha;

No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal;

No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad;

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

La caridad nunca deja de ser:…

1ª La Caridad es sufrida.- Un ejemplo de esta expresión del Amor de Dios es viendo a Cristo en Gethsemaní. Su corazón estaba cargado de angustia hasta la muerte. Él necesitaba a alguien que le comprendiera. Cristo estaba pasando por la preparación de fuego, para ir a la cruz, y ser hecho pecado por nosotros, y recibir toda la ira de Dios por el pecado nuestro.

El Cordero de Dios se quedó solo. Tres veces fue a ver a sus discípulos, para exhortarles a orar, pero ellos estaban cargados de sueño. Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está presto mas la carne enferma. Toda crisis es una muestra del Amor de Dios por nosotros.

Todavía en el Huerto de Gethsemaní, en el momento del arresto del Señor, los guardias vinieron a buscarle y el Señor les dice: ¿a quién buscáis?; ellos contestan: a Jesús Nazareno. Entonces el Señor les dice YO SOY. Y ante esta expresión, los guardias cayeron. Nuevamente el Señor preguntó ¿a quién buscáis?; y los guardias volvieron a responder a Jesús Nazareno. Y otra vez, el Señor contestó YO SOY, y los guardias volvieron a caer. Finalmente Cristo les permitió apresarle, pues sólo así Él se convertiría en el Cordero de nuestra expiación.

Ahora bien, el Señor nos está dando una pequeña oportunidad para sufrir un poquito de lo que Cristo sufrió por nosotros. Pero así como Cristo venció el sufrimiento, así nosotros venceremos también.

A pesar de que sus discípulos se durmieron, en ese momento de profunda crisis, Dios levantó columnas profundamente fuertes y firmes para la Iglesia. El Amor es sufrido.

2ª La Caridad es benigna.- Después de orar y pasar por esa profunda crisis, el Señor les dice a sus discípulos: ya podéis dormir, la hora ha llegado. En estas palabras podemos ver el Amor y benignidad Dios. El Señor no les reprochó su actitud de quedarse dormidos, pues Él les amaba y los amó hasta el fin.

En esos momentos, Pedro pensaba en la liberación de Israel, del yugo romano. Pedro estaba pensando en la libertad de pagar tantos tributos a Roma. También, Pedro pensaba y deseaba ser la mano derecho de Jesús. Pero el Señor jamás había dado testimonio de que Pedro fuese su mano derecha, aunque la gente lo creía, al ver a Pedro muy cerca del Señor. Por ello, en esos momentos, Pedro quiso hacer algo por su Señor. Al ver venir a Judas, con la gente que habría de arrestar a Jesús, Pedro tomó una espada y cortó la oreja de Malco (siervo del Sumo Pontífice). Sin embargo, el Señor reprendió a Pedro y le dijo: Pedro guarda tu espada, yo no te dije que hicieras esto; porque el que a espada hiere a espada morirá… Después de esto, el Señor sanó la oreja de Malco. El Amor es benigno.

3ª La Caridad no tiene envidia.- En aquellos días, Caifás era el Sumo Sacerdote y, antes, su suegro Anás los había sido. Pero Anás era un hombre muy inteligente; por eso, llevaron al Señor Jesús ante Anás, suegro de Caifás.

El Señor nos enseña no tengas envidia del impío cuando florece, porque como la hierba será presto cortado. Había llegado el momento en que Cristo se entregara. Era la hora del Cordero y de los impíos.

Cristo no podía establecer Su Reino, pues aún le faltaba mostrar que Su Amor no tiene envidia.

4ª La Caridad no hace sinrazón.- En el Sanedrín, Cristo pudo defenderse, pero no lo hizo. Él no se defendió ni fue pretencioso ante sus acusadores.

5ª La Caridad no se ensancha.- Trajeron pues a Cristo delante de Caifás, el yerno de Anás. Caifás, en su posición de Sumo Sacerdote, estaba sentado en su trono y estaba tratando de impresionar; y abajo, delante de Caifás estaba el Hombre Humilde Jesús.

Caifás creía estar juzgando a Jesús, pero ignoraba que Dios es quien juzga todas las cosas y a toda la creación.

6ª La Caridad no es injuriosa.- Es decir, no se porta mal para hacer mal a otros. Pedro negó a Jesús, y lo hizo con imprecaciones. Jesús nuca promovió a Pedro como su brazo derecho, aunque la gente lo creía, al ver a Pedro muy cerca del Señor. Para esos momentos, Pedro estaba muy molesto, pues él había querido defender al Señor; sin embargo, Jesús no se dejó defender. Por tanto, Pedro estaba injurioso. Pedro no veló ni oró cuando debí hacerlo, y ahora él estaba del lado de los enemigos del Señor.

Jesús ya le había anticipado a Pedro: antes que el gallo cante, dos veces me negarás tres veces. Entonces el gallo cantó en l ahora de mayores tinieblas, y Pedro recordó las palabras de su Maestro, y se dio cuenta que había negado lo más valioso que tenía, y Pedro creyó que iba a ser rechazado, pero al voltear a ver a su Señor, Pedro vio la mirada más tierna y sublime llena de Amor que le hizo llorar amargamente.

Tiempo después, a las orillas del Mar de Tiberias (así también era llamado del Mar de Galilea), el Señor se apareció a sus discípulos y, al hablar con Pedro, le cuestionó tres veces: Pedro ¿me amas..?, y entonces le restituyó en su ministerio a Pedro: cuando eras joven ibas a donde querías, mas cuando ya seas viejo otros te ceñirán. La historia tradicional cuenta que cuando Pedro iba a ser muerto, por causa del Señor, le iban a crucificar, pero él se sintió indigno de morir así como había muerto el Señor Jesús. Por tanto, Pedro pidió ser crucificado con la cabeza hacia abajo, y así murió.

7ª La Caridad no busca lo suyo.- En el sanedrín había setenta consejeros líderes de Israel. Estos consejeros se instituyeron desde días de Moisés, en el desierto, en Sinaí. Aquellos consejeros eran gente de buen testimonio; sin embargo, con el tiempo, los consejeros se alejaron y se olvidaron de Dios. Por esta razón, al estar juzgando al Señor, aquellos consejeros, poseídos de demonios, buscaron falsos testigos en contra de Jesús.

Pero Cristo no buscaba lo suyo propio, Él estaba buscando la salvación de la humanidad. El Señor buscaba la salvación de aquellos líderes del Sanedrín. Esta experiencia del Señor nos muestra y nos anima, pues vendrán crisis en las que el enemigo nos provocará a defendernos, pero el Amor de Dios no busca lo suyo; Dios tomará cuidado de todo en su tiempo.

8ª La Caridad no se irrita.- Algunos de esos consejeros estaban poseídos de demonios, y estaban juzgando al Hijo de Dios, y le estaban provocando para irritarlo. El diablo quería herir a Cristo tanto como fuera posible, pero el Amor de Dios no se irrita.

9ª La Caridad no piensa el mal.- En el vía crucis del Señor, Él es llevado ante Pilato (un soldado, y al mismo tiempo un juez romano). Este juez pretendía motivar a Cristo a luchar por sí mismo, pero el Amor de Dios mantenía callado al Señor. Él nos anima para cuando seamos llevados delante de los jueces y los funcionarios no os preocupéis ni penséis qué hablar o qué decir, pues el Espíritu Santo os dará testimonio de lo que habéis de hablar.

Las mejores palabras son las que expresan el Amor de Dios. A través de Cristo, Dios estaba hablando palabras de Amor, en Su reposo.

10ª La Caridad no se huelga de la injusticia.-En aquellos días, Herodes, rey de Galilea, vino a Jerusalem, y venía acompañado de sus soldados. Así que Pilato envió a Jesús delante de Herodes, para que éste le juzgase, pues Jesús era Galileo. Herodes tuvo el privilegio de estar en el Pretorio o Corte Romana, y tuvo el agrado de recibir a Jesús para juzgarle.

Herodes había oído la fama de Jesús, pero no le conocía, y deseaba conocerle y ver de Él un milagro. Por tanto, Herodes se regocijó mucho al ver a Jesús. Herodes deseaba ver un espectáculo, semejante a un acto de magia, a través de Jesús. Lo que Herodes desconocía es que de haber accedido Cristo a hacer el milagro, el Amor de Dios no se habría manifestado. Además, Herodes no iba a arrepentirse de sus pecados.

Al no mostrar una maravilla o un milagro, delante de Herodes, los soldados de éste comenzaron a burlarse del Señor, e hicieron chistes sucios alrededor de Cristo, y se burlaban de Él. Le pusieron un manto de rey y se hincaban, haciendo burla. También entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre la cabeza de Jesús, y se rieron y se burlaron. Pero el Amor no se huelga de la injusticia.

11ª La Caridad…se huelga de la Verdad.- Otra vez, Cristo fue traído ante Pilato. Entonces, la esposa de Pilato estaba inquieta y habló con sumarido y le dijo: ninguna cosa tengas que ver con este hombre, porque yo he sufrido esta noche a causa de Él.

Pilato confesó tres veces: no encuentro culpa en este hombre. Pero para congraciarse con el pueblo mandó azotar a Jesús. Los verdugos eran gente sin piedad, eran gente sin misericordia, y le golpearon fuertemente, hasta abrir su carne. Por ello, el Profeta Isaías profetizó de Él que por su llaga (nosotros) hemos sido curados (Isaías 53:5). Y cada vez que era golpeado el Señor, más gozo tenía Él en Su corazón, pues veía la sanidad en nosotros, por Su llaga. Y aún hoy, el Señor se goza cuando nosotros somos sanados.

Hebreos 12:2 El Señor Jesucristo estaba en gran dolor en aquellos momentos de aflicción, por causa de los azotes, pero el Amor se goza de la Verdad. Él estaba gozando de nuestras sanidades; Él sufrió por le gozo que le fue propuesto. De igual manera, Dios quiere que nos gocemos al pasar por la tribulación. Hay grandes tesoros al pasar por ello.

Después de se azotado, el Señor Jesucristo llevó cargando la cruz, y en el camino, en sentido contrario al cual caminaba el Señor, se encontró con Simón Cireneo (Cirene es una región de África) que venía del campo. Simón era discípulo del Señor, y Dios había preordenado que en cierto punto, Simón encontraría al Señor cargando la cruz. Ésta fue una obra predeterminada para Simón; él ayudaría al Señor Jesús a cargar la cruz y, al cargar la cruz, Simón estaba mostrando su identidad con el Señor, y Simón pensaba en su corazón: de toda la gente que hay en el mundo, Dios me escogió a mí para cargar esta cruz.

Nuestra cruz puede ser pesada, pero el Espíritu Santo nos dirá: te estoy dando el privilegio de cargar la cruz de Cristo, entonces el gozo del Señor es nuestra fortaleza. Entonces, tendremos palabras para consolar a otros.

12ª La Caridad todo lo sufre.- Cristo estaba colgado en la cruz. Él estaba sufriendo todo ahí; estaba sufriendo nuestros pecados y la ira del diablo, y la opresión de todos los demonios, y la ira de Dios. Y todo ello lo padeció por Amor a nosotros.

13ª La Caridad todo lo cree.- Al estar crucificado en la cruz, una de sus oraciones fue: Padre perdónalos porque no saben lo que hacen. Quién ha visto u oído tal cosa: que la víctima clame a favor de sus ejecutores. El Amor todo lo cree.

El día de Pentecostés, Pedro acusó a aquellos israelitas: vosotros matasteis y crucificasteis al autor de la vida; entonces, muchos de aquellos que ayudaron a la crucifixión del Señor vinieron y recibieron a Cristo como su Señor y Salvador.

Muchas veces, los enemigos se vuelven amigos, gracias al Amor de Cristo. Yo recuerdo un jovencito que siempre jugaba bromas pesadas en la escuela. Un día, él se acercó a mí, para preguntarme si Dios pudiese sanar de cáncer a la madre de este joven; le dije que sí, y si él deseaba, podríamos ir mi padre y yo a orar por ella. Fuimos y su madre sanó y ambos recibieron a Cristo.

14ª La Caridad todo lo espera.- En esos momentos de aflicción, en la cruz, el sol se oscureció, y los dos ladrones se burlaban de Cristo. Pero, finalmente, uno de ellos se arrepintió y clamó: Señor acuérdate de mi cuando vengas en Tu Reino; entonces, la respuesta del Señor fue: de cierto, de cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. En esos momentos hacía frío y había tinieblas (recordemos que la noche anterior, Pedro había necesitado calentarse cercad el fuego). Así que el frío era intenso. (En el ministerio de Jesús, existen siete diferentes tipos de muertes. La primera es una muerte de exposición, al ser crucificado. En la posición de la crucifixión, los líquidos se acumulan y no tienen respiración; es una muerte semejante a la muerte de ahogado).

Cristo veía hacia arriba, en semejanza de un estiramiento hacia el cielo. Pero el Profeta Habacuc dice que Dios es puro de ojos, y no puede el pecado. Todos nuestros pecados fueron acreditados al Alma de Jesús. Su alma era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

El dolor mayor y más profundo del Señor Jesucristo no fue todo lo antes descrito, pues al estar el Padre Celestial junto a Él, Cristo podía soportarlo todo, pero a causa del pecado, Dios apartó Su mirada de Josué. Por eso, en la cruz, Cristo clamó: Dios mío, Dios mío, porque me has desamparado. Y es que la respuesta estaba dada, antes de la crucifixión, y estaba plasmada en el Evangelio de San Juan: Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a sufijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16). Ésta era la respuesta a la pregunta del abandono del Padre, respecto de Su Hijo. El amor de Dios estaba siendo derramado para nosotros, a través de Su Gracia, condenando el pecado nuestro en la Humanidad y en el Alma de Jesús, el Hombre.

Hoy, la Sangre preciosa del Cordero de Dios, la Sangre de Jesucristo clama mejor que la de Abel. La Sangre de Jesús clama misericordia, misericordia, misericordia

15ª La Caridad todo lo soporta.- Cristo pudo soportar la separación de Dios a causa del Amor. Así, en Su muerte, Su cuerpo fue a una tumba, Su Alma fue llevada al infierno, para ser atormentada, por tres días y tres noches, y Su Espíritu fue al Paraíso de Dios, al seno de Abraham, a predicar a los espíritus encarcelados.

16ª La Caridad nunca deja de ser.- Cristo Jesús se levantó de entre los muertos, para nunca jamás volver a ver muerte, y Él permanece para siempre, siendo Sacerdote, eternalmente, para interceder por nosotros. Él es el Buen Pastor y conoce a Sus ovejas por nombre. Él se entregó a muerte por nosotros, a causa de Su profundo y eterno Amor, pero hoy que Él ya no puede volver a morir, nos sigue amando con el mismo Amor eterno. Él nos cuida de todas las acechanzas del diablo, porque el Amor de Dios nuca deja de ser.