Por Moisés Caballero.- Conferencia Pastoral de Diciembre de 1999, en la ciudad de México, D.F.

R. Básicas

12 en Efesios

12 I’s en Hechos

12 casas de Dios

7 Yo Soy

12 en Lucas

Palabra

Su Cuerpo

Jerusalem

Edén

Pan de Vida

 

Mundo

Hechura suya; pieza maestra

Samaria

Arca

Luz del mundo

 

Autoridad

Confederación de Israel

Damasco

Beth-El

La Puerta

 

Tratos P.

Nuevo Hombre

Cesarea; Casa Cornelio. Oración

Tienda/Moisés Ex.33:7

Buen Pastor

 

Plan de Dios

Edificio

Antioquia

Tabernáculo

La Resurrección y la Vida

 

Dios: A) Padre

Coherederos

Filipos

Abinadab

El Camino, la Verdad y la Vida

 

B) Hijo

Miembros

Tesalónica y Berea

Obed-Edom

 

 

C) E. S.

Copartícipes

Corinto

Tabernáculo /David

 

 

Gloria: A) Nombre

Familia

Efeso

Templo / Salomón

La Vid Verdadera

 

B) Palabra

Niños

Troas

Templo / Herodes Juan 2:20

 

 

C) Vida

Esposa Gloriosa

Tiro

Templo / Ezequiel

 

 

D) Presencia

Ejército

Roma

Nueva Jerusalem

 

 

 

Mateo 16:18  El Señor Jesucristo habló dos veces de la Iglesia: la primera ocasión se refirió a la Iglesia Universal; y la segunda ocasión se refirió a la Iglesia Local.  Dios concibió el concepto de Iglesia Universal formada de iglesias locales, en cohesión, a través del ministerio apostólico, profético, evangelístico, pastoral y de la enseñanza.  Así, la Biblia describe qué es o qué debemos entender por Iglesia.

Nosotros no somos denominacionales, ni interdenominacionales, ni antidenominacionales.  De hecho Denominar significa dar un nombre.  Y la denominación es la acción de los hombres de ponerse nombres a sí mismos.  Pero nosotros somos Cristianos, y lo demás son meros apellidos.  Y es que las denominaciones empiezan por el mover de las habilidades humanas.  Por eso, es muy importante que todos reconozcamos nuestra identidad.

En el Libro de los Hechos encontramos doce iglesias que sirven de modelo para nosotros.  cada una de ellas tuvo sus rasgos distintivos.  De hecho, las características de cada iglesia la distingue de las demás.

  Hechos (1) – (8) La Iglesia de Jerusalem.-  En Hechos 21:17-26 la volvemos a ver veinte años después de los primeros relatos de Hechos (1).

  Hechos 8:4-25  Samaria

  Hechos 9:1-25; II Corintios 11:31-33  Damasco

  Hechos (10); 11:1-18  Cesarea (de la raíz César; era una pequeña Roma)

  Hechos 11:19-30  Antioquía (de Antíoco: uno que pelea contra carros)

  Hechos 16:12-40  Filipos

  Hechos 17:1-9 y 10-15  Berea y Tesalónica

  Hechos 18:1-18  Corinto

  Hechos 19:1-41  Efeso

10ª  Hechos 20:6-12  Troas

11ª  Hechos 21:3-6  Tiro

12ª  Hechos 28:16-31  Roma

Veamos pues las iglesias del Libro de los Hechos.

  Jerusalem.-  Algunos doctores han dividido el libro de los Hechos en la fase de ministerio apostólico de Pedro y de Pablo; y otros en las fases de las iglesia de Jerusalem y de Antioquia.  Pero nosotros vemos que realmente el libro nos muestra doce iglesias diferentes.

En las décadas de los 60’s y los 70’s (1960 y 1970) hubo un mover de las iglesias para volver al modelo de Antioquía. Pero nosotros debemos movernos hacia donde Dios se mueve.  Muchas veces, hacemos la cosa correcta, en el tiempo incorrecto.  Por ello, es muy importante movernos en el tiempo en que Dios se mueve.

En la década de los 40’s (1940), vino un mover de Dios, en Estados Unidos para volver al modelo de la iglesia de Dios, de principios de nuestra era.

Y nosotros debemos aprender que la Iglesia de Dios va ser edificada sobre dos columnas: La Palabra de Dios y el Espíritu Santo.  estas fueron las dos columnas mayores del Templo de Salomón.

Nosotros debemos preguntarnos ¿qué es Orden Divino? ¿Qué es una iglesia Neotestamentaria?  En el Nuevo Testamento hay tres modelos para hablar de la Iglesia del Señor.  El primer modelo lo encontramos en los Evangelios; el segundo modelo lo vemos en el Libro de los Hechos; y el tercer modelo nos lo muestran las Epístolas Paulinas.  En el mundo hay muchas ideas de lo que es la Iglesia del Señor, pero tales ideas están fuera de estos tres modelos.

Hace años, al hablar de restauración, Dios le dio un modelo a la Iglesia local de Waco, Texas.  Este patrón era de acuerdo con el modelo de la vida de Josías (II Crónicas capítulos 34 y 35).  En esa revelación, Dios les dio las siete R’s de Restauración para la Iglesia.  Veamos (II Crónicas 34:3-35:6):

  II Crónicas 34:3-7  La primer cosa que se debe restaurar en la iglesia es la Reverencia; esto es reconocimiento.  Debemos tener Temor de Dios.  NO debemos dejar a Dios fuera de nuestra noticia. De acuerdo con Hechos 1:12-26  los discípulos estaban orando y esperando en el Señor.

  II Crónicas 34:8-13  Reposo.-  La Construcción del Templo.  La fiesta de Pentecostés significaba un día de sábado o día de fiesta o día de reposo.  El sábado Judío no necesariamente debía ser sábado de semana.  De acuerdo con la Biblia, el pueblo de Israel tenía sábados de semana, séptimo día de semana; sábados de meses, sábados de años, y sábados de fiestas.  Obviamente los sábados de fiesta no necesariamente coincidían con el sábado de semana.  En Hechos 2:1-4 y 28:11-12 vemos el reposo de la iglesia.  “Este es mi reposo; dad reposo al cansado”.

II Crónicas 34:15  Revelación.- Se encontró el Libro de la Ley.- En Hechos 2:6-41 Dios muestra la revelación del Mesías, cuando la gente los escuchó hablar en lenguas y cuando escuchó también el mensaje de Pedro.

  II Crónicas 34:20-28 Relación.-  Contacto con Dios.-  Nuestra relación debe ser con Dios, con el restaurador.  Los discípulos aprendieron a vivir juntos bajo supervisión, de acuerdo con Hechos 2:42-43.

  II Crónicas 34:29.- Regir o Gobernar.- Reconocimiento de los Ministerios.-   En Hechos 4:35 vemos que todos trajeron sus posesiones a  los pies de los Apóstoles; y en Hechos 5:1-11 vemos el juicio de la autoridad apostólica.

  II Crónicas 34:30-33  Remanente.-  La Asamblea Fiel.-  Multitud de hombres y mujeres fueron añadidos a la Iglesia.

A)  Adoración  (Versículo 31)

B)  Caminar  (Versículo 32)

C)  Testimonio  (Versículo 33)

  II Crónicas 35:1-6  Redentor.-  Nosotros necesitamos un Redentor, alguien que quiera pagar y pague el precio de la restauración.

A)  Sabiduría (versículo 2)

B)  Justificación (Versículo 3)

C)  Santificación (Vs. 4-6)

D)  Redención (Versículo 6)

Veamos ahora estas siete R’s de la Restauración:

  II Crónicas 34:3-7; Hechos 1:12-26  La primer cosa que se debe restaurar en la iglesia es la Reverencia (Temor de Dios).  El aposento alto de Jerusalem; ahí estaban  orando y esperando ene l Señor.  Seguramente, ellos tenían angustia, pero estaban en la presencia del Señor, orando.  Esto muestra un reconocimiento de Dios.  No puede haber una Iglesia en Orden Divino, si no hay un reconocimiento de la presencia de Dios.

Se requiere temor de Dios.  La presencia de Dios no se da porque tengamos cristianos políticos.  Realmente, la Iglesia va a prosperar por nuestra relación con Dios.  No es con radio ni con televisión.  La Iglesia sólo necesita de Dios.

En Jerusalem, donde ya nada había, donde su líder muerto y resucitado ya se había ido, ciento veinte esperaron con lágrimas en los ojos, por el Consolador.  Y Dios conmocionó a todo Israel y aquellas ondas han llegado hasta nuestro tiempo.

Si queremos que Dios haga lo que dice la Escritura, entonces hagamos nosotros lo que dice la Escritura.  Dios hace nacer y crecer la Iglesia.  Así que debemos esperar y depender de Dios.  ¿Cuánto oro? ¿Cuánto temo a Dios? ¿Cuánto ora y teme a Dios mi iglesia?  Temor de Dios es estar en la presencia de Dios, y comportarse como Él manda.  Temor de Dios es dependencia total de Él.  Debemos depender en todo, absolutamente en todo de Dios.

  II Crónicas 34:8-13; Hechos 2:1-4; Isaías 28:11-12  Reposo.-  La fiesta de Pentecostés, un día de Sabath (fiesta, y no necesariamente sábado de semana).  “Éste es mi reposo”.  Ésta es la diferencia entre el obrar del Espíritu Santo y el obrar de la gente.  El Espíritu Santo se derramó y los santos hablaron en lenguas las maravillas de Dios.

Las diferencias las podemos contrastar de la siguiente manera:  En la operación del Espíritu Santo, el ministro es movido por el mismo Espíritu Santo.  En tanto que en el mover de la gente, el ministro se mueve en su propia fuerza.  En el mover del Espíritu Santo, la Iglesia es quien espera en el Espíritu Santo.  En el mover de la gente, la Iglesia se mueve en mecanismos humanos.  Cuando los hombres trabajan, Dios descansa; y cuando los santos descansan, Dios trabaja.

En dos predicaciones, Jerusalem congregó a ocho mil nuevos creyentes, sin considerar mujeres y niños.  El problema de Dios no es darnos la gente; la gente no es un problema para Dios, ya que “de día en día, el Señor añadía los que habrían de ser salvos”.  Así Dios da a cada quien el número de creyentes que puede llevar.  Y en Jerusalem, Dios tenía doce apóstoles (gigantes) entrenados especialmente para el Señor, para enfrentar una carga de más de ocho mil santos.  Esto nos muestra el error de tener obsesión por el evangelismo.  De hecho, Dios va por más.  Y es que no basta tener muchas piedras juntas, es necesario tener el plano, los arquitectos, las herramientas, los materiales, los recursos, etc.

Necesitamos aprender a ser humildes para crecer.  Ésta es una de las leyes del ministerio.  El crecimiento numérico no es tan importante como el crecimiento de calidad.

¿Qué es una Iglesia en reposo? Es una Iglesia bajo la operación del Espíritu Santo.  Es decir, es una Iglesia que se mueve en los dones del Espíritu Santo.  El Espíritu Santo añadía a la Iglesia cada día los que habían de ser salvos.  Hay una diferencia entre los agregados por nosotros y los añadidos por el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo debe estar actuando en medio de nosotros.  ¿Cuánto movimiento de los dones del Espíritu Santo hay en mi vida y en mi Iglesia? ¿Cuánto se ha incrementado ese mover?  Nuestro trabajo directo debe ser incrementar el mover de los dones del Espíritu Santo, en mi vida y en la Iglesia.

De igual manera, debe haber el fluir del fruto del Espíritu [en el Nuevo Testamento encontramos doce veces el mensaje “amaos los unos a los otros”]  Y el Amor en medio de la Iglesia es uno de los métodos de evangelismo más eficaz y el más difícil.  “En esto conocerán que sois mis discípulos, en que os améis los unos a los otros”.  Amor es una expresión divina.  Amar es una expresión divina; Amar es del Espíritu.  El Gozo es del Espíritu...

Reposo es una verdad que debe estar entretejida en la Iglesia Neotestamentaria.  De no estar el Espíritu Santo no hay Iglesia Neotestamentaria.  Para producir algo divino, se requiere a Dios operando y actuando en la obra.  Eso fue lo que se sucedió en Jerusalem.

“Como fui con mi siervo Moisés, así seré contigo, y nadie podrá hacerte frente todos los días de tu vida”.

II Crónicas 34:15; Hechos 2:6-41 Revelación.-  La revelación del Mesías. Cuando la gente les escuchó hablar en lenguas y el mensaje de Pedro trayendo luz a la gente, vino la revelación del Señor Jesucristo.  Después de movernos en Temor de Dios y en Reposo, vendrá la Revelación.  Ninguna Iglesia puede ir más allá de la revelación recibida.

El testimonio de condición de pecado y la necesidad de salvación viene por Revelación.  La Revelación es la luz traída a nuestras vidas de algo que no podíamos mirar.  Revelación es entendimiento de las cosas que no conocíamos.  Es en la Revelación donde la Fe se puede asir; la Revelación es el apoyo de la Fe.

Los caminantes de Emmaús fueron ministrados directamente por el Señor y, por eso, ardía el corazón de ellos.

Al recibir la Palabra, debemos tener entendimiento para poderla creer.  Necesitamos la capacidad de creer.  debemos clamar porque Dios se revele a la gente.  Y es que en lo espiritual, es fundamental la necesidad de creer.  Una Iglesia debe tener la Revelación de Cristo.

Hechos 2:12-16  Los extraños estaban atónitos.  Pedro dio el entendimiento, la interpretación de lo que estaba pasando.  El pueblo no sabía, pero Pedro tenía la Revelación.

Hechos 2:22-31  ésta fue la predicación inicial de la Iglesia.  Y Pedro predicó algo que algunos no entienden hoy en día.  Mucha gente todavía no hace separación entre el espíritu y el alma.  Versículo 36  El mensaje de Pedro era en todas la direcciones, con Revelación de Dios.  La gente tenía fresco el suceso.  A penas cincuenta días habían transcurrido de la crucifixión del Mesías; entonces ellos dijeron: “¿qué haremos?”  Dios mueve la voluntad de la gente.  A veces, nosotros nos movemos hacia el intelecto o hacia las emociones de la gente, pero el ministerio movido por el Espíritu Santo mueve la voluntad de la gente.

El Señor Jesucristo fue establecido delante de la Iglesia y de los judíos y de los gentiles, en el sentido de que Jesucristo es el Señor; Él es el Rey de reyes y Señor de señores. Una Iglesia Neotestamentaria tiene el Señoría de Cristo.  “Él me glorificará”. Lo importante de todo es que el Espíritu Santo glorifique a Cristo. Jesucristo debe ser el centro, el eje, el punto de todo.

La iglesia de Corinto era una superiglesia; tenían los dones espirituales, ministeriales y vocacionales en operación, pero no conocían a Dios como Dios debe ser conocido.  “ésta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado” (Juan 17:3).  Cada día debe ser un continuo conocer del Señor.  Nuestra vida y la vida de la Iglesia dependen de cuánto conocemos al Señor.

Un milagro pierde su proporción si no muestra al Señor Jesucristo.  De igual manera la alabanza, las predicaciones y cualquier otra actividad en la Iglesia.

El ministerio del Señor Jesucristo fue revelar al Padre.  Así, la Iglesia debe mostrar a Jesucristo en sus rostros, en sus conductas, etc.  En Antioquía se les llamó por primera vez Cristianos (pequeños Cristos, o Cristos encarnados).  Esto viene en manera sobrenatural.

Revelación prende la luz para rasgar las tinieblas.  La función de una Iglesia Neotestamentaria es prender la luz. No sólo respecto de la salvación, sino yendo más allá.  es muy importante que la Palabra de Dios sea viva y eficaz.

Las verdades deben ser reveladas a nuestros corazones para ponerlas en práctica.  Debemos dejar que Dios opere revelación en nosotros.  La medida de revelación determinará mayor madurez.

  II Crónicas 34:20-28; Hechos 2:42-47  Relación.-  Ellos aprendieron a vivir juntos, bajo la supervisión apostólica.

Nosotros necesitamos sabiduría para tener las correctas relaciones con los impíos, con los cristianos, con Dios mismo.  Los santos de Jerusalem aprendieron a vivir juntos y en unidad.  Ellos aprendieron a estar interrelacionados.

Dios está interesado en la unidad de la Iglesia, a manera de una aleación.  Aquellos santos aprendieron a vivir juntos.  Es importante que sepamos y aprendamos que somos uno, pero sin vivir en forma comunitaria.

Una Iglesia que se precia de ser Neotestamentaria es aquella que ha aprendido a convivir entre sus miembros, los unos con los otros.  Le gente comparte bendiciones y necesidades.  Para ello, se requiere el Fruto del Espíritu, pero a veces, el viejo hombre se quiere desclavar de la cruz, y el mundo lanza sus corrientes, y el diablo pretende dividir.  Pero uno de los trabajos pastorales y apostólicos es enseñar a los santos a vivir en unidad, en armonía, en amor.  Y esto no es fácil.  Para ello, se requiere una virtud especial en los ministros que es Paciencia.  Pero también se requiere aplicar disciplina en la medida correcta.

En el esquema de espíritu, alma y cuerpo, el espíritu tiene el énfasis en lo que somos, el alma en los tenemos, y el cuerpo en lo que hacemos.

El Espíritu Santo empezó a tratar en el alma, en lo que tenían; así, lo importante no era tener, tener y tener, sino dar, dar y dar, y dar, y dar.

En el Nuevo Testamento hay de 26 a 29 veces que dice “los unos con los otros” (depende de la revisión que se consulte, ya que en Romanos encontramos siete veces esa expresión).  Y estas referencias marcan los deberes de los unos con los otros, dentro del la Iglesia.  Son instrucciones que debemos cumplir; así la Iglesia cambiará.  Así, una Iglesia Neotestamentaria adquiere la calidad del Señor, y un Cristiano debe ser diferente al común del mundo.

Convivir es la expresión de que Cristo y el Espíritu Santo están llenando nuestras vidas.  De qué nos sirven tantos dones si no hay frutos.  Pidamos a Dios que nos cambie.

II Crónicas______; Hechos_______.-  Regencia o Gobierno.- Los hermanos aprendieron a convivir bajo la supervisión apostólica.  En una Iglesia Neotestamentaria debe haber gobierno.  De no haber gobierno tampoco habrá balance, ni crecimiento. Lo mínimo que debe haber en una Iglesia Neotestamentaria es: a) Ministerio de verdad; b) gobierno; y c) disciplina.

El modelo a seguir es la familia, donde papá es la autoridad.

Una de las cosas que debe procurar el gobierno de la Iglesia es la repartición de las cosas, de acuerdo con las necesidades de la iglesia local.  Los apóstoles de Jerusalem hicieron con las ofrendas de los santos.

En las diferentes iglesias locales, nosotros podemos encontrar pastores fríos a las necesidades de la iglesia, o pastores que no conocen las fronteras de su ministerio y quieren intervenir en la vida de las ovejas.  Por ejemplo, tratar con las esposas, sin la intervención del esposo, no es correcto.  La relaciones se mueven en fronteras, en límites.  Debemos aprender el arte de la distancia.  Debemos aprender de los toreros y de los boxeadores.  Muy cerca, la cosa puede ponerse peligrosa y mortal.

Los pastores no deben preguntar de cosas especiales.  No guardar las fronteras ha hecho caer a multitud de pastores.  Jamás crucemos terrenos que el Señor no nos ha permitido.  La gente es lo más peligroso de tocar; es imprevisible.  En la relación con la gente, debemos conducirnos con sabiduría.

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