Por Moisés Caballero (Estos apuntes fueron tomados en la predicación de la Boda de Eleazar y Norma Mendoza, el 13 de enero de 1990)

La Biblia nos muestra enseñanzas para todo lo que concierne a nuestra vida. En la Palabra de Dios encontramos preciosas y grandísimas promesas para nuestra vida cotidiana. Respecto del Matrimonio, encontramos que Dios lo diseñó. El matrimonio y la familia no son invenciones humanas. De hecho, el primer matrimonio en la tierra, Dios lo bendijo, porque Dios mismo lo formó. Adán y Eva vinieron a ser uno, como matrimonio, pero Dios estuvo preparando esta pareja. Dios diseñó esta pareja desde antes de la fundación del mundo. Así, la familia, originada en la unión de varón y mujer, compuesta de padres e hijos, es una institución diseñada por Dios, para Su Gloria y Alabanza. El Salmo 68:6 es enfático a afirmar “El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca a los aprisionados con grillos; mas los rebeldes habitan en sequedad.”

Es Dios quien nos hace habitar en familia, porque en Su corazón se originó esta institución. El matrimonio es para mitigar la soledad. Los solos se consuelan cuando están en compañía de alguien. Alguien dijo: “Es bueno que venga la soledad, pero no es bueno que se quede.” La soledad acarrea enfermedades del alma. En ciertas personas, la soledad es el resultado de su amargura: “...los rebeldes habitan en sequedad.” La rebelión no es de Dios. La rebelión tiene un origen y es satánica. El diablo se rebeló contra la soberanía y autoridad de Dios; de hecho, el diablo quiso usurpar la posición de Dios, y quiso sentarse en el trono de Dios. Siendo que la rebelión tiene su origen en el diablo, la misma rebelión acarrea enfermedades del alma, que después se manifiestan en el cuerpo.

Decíamos entonces que el matrimonio es una institución diseñada por Dios para mitigar la soledad. Sin embargo, muchas parejas matrimoniales padecen de soledad. Los hombres viven en rincones de zaquizamí, a pesar de tener una espaciosa casa, gracias a que la esposa es rencillosa. Y muchas mujeres viven la peor soledad de sus vidas, a causa del abandono de sus respectivos esposos. En la actualidad, muchos hogares están rotos, a causa de las corrientes de este mundo, y de los muchos embates de satanás en contra de la familia; pero también ha influido de manera muy poderosa “la dureza del corazón” en las parejas.

También encontramos parejas poco o nulamente fructíferas; pero la Biblia nos muestra cómo podemos vivir una vida de comunión con nuestra pareja y ser fructíferos.

Veamos en perspectiva, siete mujeres estériles que Dios sanó para que tuvieran hijos, con una enseñanza práctica para nosotros. En la misma perspectiva, veamos cuál fue el recurso que añadió cada mujer para tener una vida fructífera; y finalmente hagamos el contraste de cada mujer y cada recurso añadido con las definiciones de matrimonio:

1ª Sara (Princesa).- Originalmente, su nombre era Sarai, y Dios le cambió el nombre por el de princesa. Sara es una mujer que conoció el caminar de Fe. Ella también anduvo en Fe (de acuerdo con Hebreos 11), al andar los mismos pasos de Fe de Abraham. Ante la promesa de Dios, ella rió, pero su risa no era de incredulidad, sino del gozo de recibir la promesa (una promesa de Dios). Isaac (quiere decir risa; también es nombre que le fue dado por Dios a este varón), una vez nacido, lloraba en los brazos de Sara. Aprendamos que en los momentos de llanto, Dios nos da gozo.

2ª Rebeca.- Fue una mujer de virtud, de decisión. Ella no había conocido varón. Isaac venía de orar (él es figura de Cristo, orando en Gethsemaní, en busca de la voluntad de Dios, para poder recibir a su esposa). Isaac tomó a Rebeca y la amó y fue consolado (por haber perdido a su madre Sara). Tal vez Rebeca sea una figura de la mujer virtuosa que describe el Capítulo 31 de Proverbios. Ella caminó en virtud, en fortaleza, en sabiduría.

3ª Raquel (Oveja).- Fue una mujer temperamental, pero amada de Jacob. Ella profetizó cómo habría de morir, al pedir de Jacob “...dame hijo, si no me muero...” Es una terrible afrenta no poder concebir hijos. Ella, robó los ídolos de su padre, y mintió cuando Labán buscaba sus ídolos en las tiendas de Jacob. Vendió a su esposo, por un plato de mandrágoras; dio a su sierva a su esposo Jacob para que él entrase a ella y tuviese hijos de ella; así Raquel prohijó a los hijos de su sierva, adoptándolos como propios. Pero esta Raquel es la mujer que Jacob amó desde que la conoció, al llegar a Ur de los Caldeos, y la amó tanto que trabajó dos periodos de siete años por ella.

Esta mujer temperamental, fue transformada por Dios, desarrollando templanza en su agitada vida. Ella le dio dos hijos de su vientre a Jacob, y fueron los hijos que más amó el patriarca. Pero José fue vendido por sus hermanos, y Benjamín, al nacer, provocó que ella muriera. Aquel último varón de la simiente de Jacob, fue llamado por Raquel Benoni, esto es “hijo de mi dolor”, pero Jacob le cambió el nombre por Benjamín, “Hijo de la mano diestra”. Esto nos habla que en los momentos de dolor y angustia, la Diestra de la Justicia de Dios es manifestada en nuestras vidas.

4ª Esposa de Manoa.- La Biblia no registra el nombre de esta mujer, pero ella tuvo una Teofanía; esto es el Ángel de Jehová se le apareció para anunciarle que tendría un hijo. Además ella tuvo la palabra acertada, cuando Manoa exclamó que habrían de morir, por haber visto a Dios. Ella se movió pacífica, creyendo a Dios, y viendo cómo sucedía todo aquello que le fue anunciado pro el Ángel que habría de acontecer. Es curioso advertir que, en este caso, el Ángel del Señor no se manifestó a Manoa, sino a su esposa.

5ª Ana (Gracia).- Ella derramó su alma delante de Dios, y le entregó a Dios lo que ella misma había pedido, un hijo, su hijo: Samuel. Los hijos y aún los proyectos de la pareja deben ponerse en las manos de Dios.

6ª Mujer Sunamita.- de esta mujer tampoco se registra su nombre, aunque se dice en la Biblia que era una mujer principal de Sunem, y procuró hospedar al siervo de Dios. Y entonces, Eliseo quiso hacer algo por ella. Entonces, Giesi, el criado de Eliseo le dijo que aquella mujer no tenía hijos, y el marido era un varón ya entrado en años. Así que Eliseo habló a ella: “...conforme al tiempo de la vida, he aquí que abrazarás un hijo...” y aún ella se vio afligida pues consideró que se le estaba bromeando, pero ella abrazó un hijo, y supo cuidar con amor fraternal a su hijo, cuando éste agonizaba.

7ª Elizabet (Dios ha hecho –o es- mi Juramento).- Ella, al igual que su esposo, Zacarías, andaba irreprensible delante de Dios. Elizabet fue llena del Espíritu Santo, cuando María vino y la visitó. Un matrimonio perfecto se mueve irreprensible, en la voluntad de Dios. Amor ágape es un hablar sincero, una entrega total. El Amor tiene la preeminencia de todo. De hecho, el Amor es la manifestación de todos los atributos antes descritos.

7 mujeres estériles II Pedro 1:5-8 Definiciones de Matrimonio
1ª Sara (Princesa) ella fue mujer de Fe.- Génesis 12:23; Hebreos 11 Fe-Virtud (valor decisión; fuerza; excelencia) Es un contrato de acuerdo a la ley, que implica la entrega de ambos.
2ª Rebeca.- Génesis 24 – 28 Virtud-Ciencia (conocimiento; el cómo) Es un estilo de vida, donde se presenta la oportunidad de que la familia sea ampliamente protegida
3ª Raquel (oveja); ella no se condujo como cordera, sino todo lo contrario.- Génesis 29 hasta el nacimiento de Benjamín Ciencia- Templanza (Dios desarrolló templanza en ella.- Templanza es fruto del Espíritu de Cristo) Es la sumisión de la voluntad del uno hacia el otro; es el mutuo desarrollo de los votos matrimoniales, para beneficio mutuo.
4ª Esposa de Manoa, madre de Sansón.- Jueces 13:16 Templanza-Paciencia (espera perseverante de algo que va a acontecer) Es la unión de Amor; cada persona se da a sí misma.
5ª Ana (Gracia).- I Samuel 1 – 3 Paciencia-Temor de Dios (Conciencia de Dios) “Por tanto, dejará el hombre padre y madre, y allegarse ha a su mujer; y serán una sola carne “ (Génesis 2:24; Mateo 19:5; Marcos 10:7; Efesios 5:30-31.- A). Salir (dejar); B). Vivir o unir; y C). Amar (Aceptación mutua y comunión)
6ª Mujer Sunamita (Sunem q. d. Lugar de reposo).- II Reyes 4 – 9 Temor de Dios-Amor Fraternal (Philadelphia es amor de hermano, donde filos es amor y adelfas es hermano) Amor Fraternal (Filial, Fileo, Filadelfia.- Amar es mucho más que un sentimiento; Amar es una manera de conocerse uno al otro: A). ¿Quiénes son?; B) Lo que tienen; C) Lo que hacen.- Es un intercambio de persona, posesiones y proyectos.
7ª Elizabet (Mi Dios ha hecho –o es- un juramento) Amor Fraternal-Caridad: (Filadelfia o Fileo-Ágape Seguir el modelo Divino del Novio y la Novia celestiales, reflejando su personalidad, la de Cristo y la de la Iglesia Gloriosa.- Zacarías y Elizabet andaban irreprensibles.

Si queremos profundizar más en esta enseñanza, podemos ver los siete anhelos del alma y el ejercicio de espíritu, alma y cuerpo.

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