POZO DEL VIVIENTE QUE ME VE

Sacaréis aguas con gozo del pozo de la salvación. Isaías 12:3

Publicación mensual. Año II. Número 16. Abril/2010, Tijuana, B.C. México.

El pozo en el desierto es vida en medio de un ambiente de muerte. La Biblia habla de diferentes pozos de agua, los cuales son representativos de diferentes enseñanzas para nuestra vida. Beer–Seba es el pozo (Beer) del Pacto (Seba), sombra y figura del lugar donde nosotros encontramos salud total y absoluta. Isaac, cuando se encontró con Rebeca, venía del Pozo del Viviente que me ve (Génesis 24:62). Hoy, Rebeca prefigura a la Iglesia Gloriosa que habrá de casarse con el Isaac celestial, Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. El encuentro es cerca del Pozo del viviente que me ve.

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En las últimas publicaciones de este boletín mensual, hemos transitado a lo largo de tres doctrinas de la Leche Espiritual, a saber: Doctrina de Cristo, Arrepentimiento de Obras Muertas y Fe en Dios. Con esta publicación, consideraremos diferentes aspectos de la Doctrina de Bautismos. Todos los apuntes son atribuidos al Pastor Jairo Carbajal.

I.- Etimología y Significado.- En el Nuevo Testamento, la voz usada para Bautizo es baptizo baptízô, y tiene como sustantivos asociados las voces baptisma y bautismo. En términos generales baptízô es equivalente de bapto, y su significado es sumergir; una ilustración la encontramos en la vida de Naamán (cuando se describe su inmersión en el Río Jordán siete veces; la versión Septuaginta utiliza la voz baptízô. <<El entonces descendió, y zambullóse (baptízô) siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios: y su carne se volvió como la carne de un niño, y fue limpio>> (II Reyes 5:14).

Otro ejemplo lo vemos en la historia de Lázaro el mendigo y el joven rico, descrita en Lucas 16. Después de que han muerto ambos, se encuentran en sitios diferentes del inframundo, y en una de las expresiones del diálogo entre el joven rico y el padre Abraham se utiliza la palabra bapto: <<entonces, él dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mi, y envía a Lázaro que moje (bapto) la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama>> (Lucas 16:24).

En Apocalipsis 19:13 se utiliza la misma palabra (bapto) para hacer referencia al proceso de teñido de una tela; se sumerge la tela en un líquido colorante: <<estaba vestido en una ropa teñida (bapto) de sangre>>.

II.- Figuras y modelos del bautismo.- La Biblia, la Historia de Israel, y la Historia de la Iglesia nos aportan elementos interesantes acerca del bautizo. Veamos algunas referencias:

A.- En el Antiguo Testamento.- Durante la ceremonia de consagración de los sacerdotes, de acuerdo con Éxodo 29, estos debían ser (a) lavados, (b) se les aplicaba o rociaba con la sangre del sacrificio, y (c) eran ungidos con aceite. Estas tres prácticas son figura o sombra de tres bautizos: en (a) agua; en (b) en sangre para salvación; y en (c) aceite, para recibir la unción del Espíritu Santo.

B.- En la Historia del Pueblo de Israel.- De acuerdo con I Corintios 10:1-4, nosotros entendemos que la nación de Israel fue bautizada en Moisés (sombra o figura de Cristo), en la nube (sombra o figura del Espíritu Santo) y en la mar (bautizo en agua).

<<PORQUE no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron la mar; Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar; Y todos comieron la misma vianda espiritual; Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo>>.

Por la revelación del Espíritu Santo que se da a través del apóstol Pablo, entendemos los tres bautizos antes citados:

(a) En Moisés, figura de Cristo, a quien Dios usó para la redención de Israel; una nación esclava fue libre de su yugo. Ellos, comieron el maná y bebieron de la roca que les seguía la cual era Cristo.

(b) En la nube, tipo y figura del Espíritu Santo, porque permaneció sobre el pueblo todas las jornadas en el desierto. Aquella nube hizo las mismas funciones que el Espíritu Santo hace con la Iglesia: les guió, les proveyó, les protegió.

(c) En la mar, sombra y figura del bautizo en agua; este bautizo da inicio al discipulado, el camino de la obediencia. Mediante este bautizo, Israel dejó atrás Egipto y se encaminó hacia la tierra prometida; así el creyente abandona el mundo para caminar hacia la madurez.

C.- En la Vida de Cristo.- En Cristo Jesús vemos dos bautizos principales; el de agua y el de Espíritu Santo. Cristo no necesito bautismo de salvación, pues Él es santo, puro y recto en sí mismo.

<<Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado de él. Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y tú vienes á mí? Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó.

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento>> (Mateo 3:14-17).

(a) Bautismo en agua.- Ya mencionamos que Jesús no cometió pecado alguno; por tanto, Él no necesitaba arrepentirse ni recibir perdón; sin embargo, Él se bautizó para cumplir así toda justicia. Con esta actitud, el Señor nos mostró ejemplo a toda los Cristianos, para seguir sus pasos, aún en el bautizo. Notemos de este bautizo que Cristo lo hizo siendo adulto, cuando Él tenía la capacidad de entender plenamente por qué se bautizaba. Con ello, se cancela la idea de bautizar a los infantes. Éste es el modelo que Cristo nos dejó, y es evidente también que Él fue sumergido por completo en el Río Jordán, cuando leemos la afirmación <<subió luego del agua>>.

(b) Bautismo en Espíritu Santo.- Inmediatamente después de ser bautizado en agua, Cristo recibió el Espíritu Santo y así, lleno del Espíritu Santo, fue llevado al desierto para ser probado (Lucas 4:1).

D.- En el libro de los Hechos.- En este libro encontramos varios testimonios. Podemos considerar el capítulo 2 de Hechos, donde los discípulos fueron llenos de Espíritu Santo, y después de la predicación de Pedro, muchos de los convertidos fueron bautizados en Jesús (a saber, el bautizo de salvación); en los capítulos 8, 10, 11 y 19 de este libro se registran varios bautizos: de salvación, en Espíritu Santo y en agua.

<<Entonces Felipe, descendiendo á la ciudad de Samaria, les predicaba á Cristo. Y las gentes escuchaban atentamente unánimes las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados: Así que había gran gozo en aquella ciudad. […] Mas cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. El mismo Simón creyó también entonces, y bautizándose, se llegó á Felipe: y viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían, estaba atónito. Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan: Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo;  (Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.) Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo>> (Hechos 8:5-17).

(a) Bautismo en Cristo.- Cuando los Samaritanos oyeron la predicación de Felipe y vieron las señales, creyeron en el Cristo que Felipe predicaba, y había gran gozo en la ciudad.

(b) Bautismo en Agua.- Inmediatamente, los creyentes se bautizaban en agua, para dar testimonio de su fe y su deseo de ser discípulos de Cristo.

(c) Bautismo en el Espíritu Santo.- Los apóstoles Pedro y Juan vinieron a Samaria, para impartir el Espíritu Santo en los creyentes.

E.- En la Iglesia de los primeros siglos.- La Historia eclesiástica nos muestra la práctica de estos bautismos:

(a) Bautismo en agua.- Tertuliano (150-212 d. C.) registra: <<Poco antes de entrar al agua, hacemos profesión solemne de renunciar al diablo, a sus pompas y a sus emisarios, lo que hacemos en manos del presidente y en presencia de toda la asamblea. Enseguida se nos sumerge en agua por tres veces… Al salir del agua nos dan una bebida de miel y leche, y durante una semana entera nos privamos de nuestro baño ordinario>>.

<<Sin duda, el Señor dijo: Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis. Pero estas palabras quieren decir: dejadles venir a mí, mientras crecen, mientras aprenden, mientras se les enseña hasta dónde deben llegar, pero no les hagáis cristianos (bautizándolos), hasta que sean capaces de conocer a Cristo>>.

La Didache registra lo siguiente: <<Concerniente al bautismo, bautizaréis así: Habiendo enseñado primero todas estas cosas, bautizaréis en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, en agua viva. Y si no tuvieran agua viva, bautizaréis en otra agua; y si no lo pueden hacer en agua fría, lo haréis en agua tibia >>.

De estas lecturas, podemos apreciar que la costumbre practicada por los cristianos, respecto del bautizo en agua, fue variado; pero doctrinalmente, el bautizo correcto está registrado en la Biblia; el Señor Jesucristo instruyó directamente bautizar al creyente, sumergiéndolo en agua, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, para dar testimonio de la fe ante Dios y ante diferentes testigos, en un acto público. La forma correcta, considerada por los primeros fieles fue por inmersión de los creyentes en agua, a quienes previamente se les había enseñado.

(b) Bautismo en Espíritu Santo.- Refiriéndose a la profecía de Joel, de la cual Pedro hace mención en el mensaje de Hechos 2, en el día de Pentecostés, Justino añade:

Apéndice sobre las Lenguas:

<<El siguiente día ve Juan a Jesús que venía a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es del que dije: Tras mí viene un varón, el cual es antes de mí: porque era primero que yo. Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado a Israel, por eso vine yo bautizando con agua. Y Juan dio testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él. Y yo no le conocía; mas el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo>> (Juan 1:29-33).

El tema de los bautizos es de mucha importancia para Dios. Así lo reveló el Señor a Juan el bautista. Dios le ordenó bautizar en agua, para Cristo fuese manifestado a Israel. Además Dios le dijo acerca de Cristo <<…Sobre quien vieres descender el Espíritu Santo…>>, ése es el que bautiza en Espíritu Santo. No hay lugar a dudas que hay otras partes muy importantes del ministerio de Cristo que Dios le pudo revelar a Juan, pero el Señor escogió mostrarle el hecho de que Cristo bautizaría a los creyentes en Espíritu Santo.

Cristo habría de morir por nuestros pecados y por nuestras enfermedades; todo eso es grandioso, pero si Dios escogió solo mencionar al Profeta Juan el bautismo en Espíritu Santo, haríamos bien en concederle la misma importancia.

I.- Hablar en Lenguas.- Esta experiencia no es un invento moderno del pensamiento pentecostal; Dios nos ha dado múltiples testimonios que certifican ésta como la voluntad de Dios para el creyente.

A.- Isaías lo profetizó: <<Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales Él dijo: Éste es el reposo; dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio: mas no quisieron oír>> (Isaías 28:11-12).

B.- Cristo lo prometió: <<Y les dijo: …estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre… hablarán nuevas lenguas>> (Marcos 16:15-17).

C.- El Espíritu Santo lo cumplió: <<Y fueron todos llenos de Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen>> (Hechos 2:4); <<el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el sermón… también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo, porque les oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios>> (Hechos 10:44-46); <<Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas y profetizaban>> (Hechos 19:6).

D.- Pablo lo confirmó: <<Doy gracias a Dios que hablo lenguas más que todos vosotros>> (I Corintios 14:18).

II.- ¿Hablan todos lenguas? << ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?>> (I Corintios 12:30). La respuesta a la pregunta es un rotundo ¡¡¡NO!!! No todos hablan lenguas. ¿Por qué? Porque en este pasaje Pablo no está hablando de la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo ni de su evidencia de hablar  en   otras    lenguas,   sino   que   está   hablando   del   ejercicio   de   los  dones  del Espíritu,  para  la edificación de la Iglesia. De hecho, la triple interrogante que hace Pablo es acerca de tres de los dones espirituales; primero se refiere al don de sanidades, y finalmente al don de interpretación de lenguas; por tanto, la interrogante intermedia se refiere al don de lenguas.

Sin embargo, al orar en lenguas, todos los bautizados en el Espíritu Santo lo deben hacer (I Corintios 14:5, 39 y 14; Marcos 14:38; Juan 4:23-24).

III.- Beneficios por recibir el bautismo en el Espíritu Santo y por hablar en lenguas.- Hablar en lenguas no es un fin en sí mismo; en realidad, es un medio para adorar a Dios y para recibir bendición de Él.

(a) Es la forma de adoración que el Padre anhela (Juan 4:249.

(b) Las lenguas son para hablar con Dios (I Corintios 14:2 y 28).

(c) Las lenguas son para edificación personal (I Corintios 14:4).

(d) Las lenguas son para crecer en Fe (Judas 20).

(e) Las lenguas son para orar en el Espíritu (I Corintios 14:14-15).

(f) Son parte de la armadura del cristiano: el arma secreta (Efesios 6:18).

(g) Son para tener la correcta intercesión del Espíritu (Romanos 8:26-27).

(h) Las lenguas son para cantar en el Espíritu (I Corintios 14:15; Efesios 5:19; Colosenses 3:16).

(i) Las lenguas son para darnos reposo (I Corintios 14:21; Isaías 28:11-12).

(j) Las lenguas son la puerta de entrada a lo sobrenatural, en el ejercicio de los dones espirituales (I Corintios 14:5, “a fin de que profeticéis”).

IV.- Diferencia entre señal y don de lenguas.- Hay mucha confusión en los creyentes, en cuanto al uso de las lenguas; ello se debe a que no logran hacer la diferencia entre las lenguas como señal y las lenguas como don; veamos:

Señal

Don

Para todos los creyentes (Marcos 16:17)

No es para todos los creyentes (I Corintios 12:10).

Es en dirección a Dios, hacia arriba (I Corintios 14:2).

Es en dirección a la iglesia, hacia abajo (I Corintios 14:27-28)

Se edifica el creyente (I Corintios 14:4).

Edifica a la iglesia (I Corintios 14:5).

No necesita interpretación (I Corintios 14:2).

Requiere interpretación (I Corintios 14:13).

V.- Obra del Espíritu Santo a lo largo de la vida del creyente.- La obra del Espíritu Santo, en el creyente, no se reduce a darle las lenguas (aunque esa experiencia, en sí misma, es una bendición). En cada etapa de la relación entre el creyente y Dios, aquel puede ver la mano del Espíritu Santo ayudándolo, guiándolo, enseñándolo, obrando en la vida del cristiano.

Así, el Espíritu Santo redarguye y convence (Juan 16:7-11); nos bautiza en (dentro de) Cristo (I Corintios 12:13); regenera (Tito 3:5); nos hace nacer del Espíritu (Juan 3:3); consolador con nosotros (Juan 14:16); consolador en nosotros (Juan 14:17); mora en el creyente (II Timoteo 1:14); maestro (Juan 14:16); fortalece el hombre interior (Efesios 3:16); da testimonio de que somos hijos de Dios (Romanos 8:16); sella (Efesios 1:13-14); llena (Hechos 2:4; 4:31; Efesios 5:18); imparte poder (hechos 1:8); equipa para servir (I Corintios 12:7; Hechos 10:38); intercede (Romanos 8:26); adoración y cánticos espirituales (Filipenses 3:3; Juan 4:23-24; Efesios 5:18-20; Colosenses 3:16; I Corintios 14:15); guía (Juan 16:13; Romanos 8:14; Hechos 10:19-20; 13:2); nos transforma (II Corintios 3:18); revela (I Corintios 2:10-14); vivifica en el presente y en la resurrección (Romanos 8:11).

VI.- ¿Es el bautismo en el Espíritu Santo la misma experiencia (simultánea, equivalente) que la salvación?- En muchos pasajes de la Sagrada Escritura podemos observar que éstas son dos experiencias distintas:

A.- En los discípulos.- (a) Ellos tenían sus nombres escritos en el Libro de la vida (Lucas 10:20) y tenían señales inequívocas de vida cristiana: permanecían unánimes (Hechos 1:4); oraban (Hechos 1:14); tenían revelación de las Escrituras (Hechos 1:15-22); permanecían en el templo (Lucas 24:53); fueron obedientes para esperar (Hechos 1:4).

Sin embargo, de acuerdo al modelo del Nuevo Testamento, ellos fueron salvos hasta que vieron a Cristo resucitado y creyeron en Él (Romanos 10:9).

(b) El día de pentecostés, ellos recibieron el cumplimiento de la promesa, a través del bautismo del Espíritu Santo (Hechos 2:1-4).

B.- Con los Samaritanos.- Hechos 8:1-14 (a) Primeramente, recibieron el mensaje del evangelio, a través de Felipe, y creyeron; (b) Después vinieron Pedro y Juan para ministrarles el bautismo en el Espíritu Santo.

C.- En Pablo.- (Hechos 9:3-17) (a) Saulo tuvo una experiencia gloriosa de salvación, en el camino a Damasco; esa experiencia le llevó a expresar “Señor, ¿qué quieres que yo haga?”. Ananías mismo le lama “hermano”. (b) Varios días después, Ananías le ministra a Pablo el bautismo en el Espíritu Santo.

D.- Los discípulos de Éfeso.- Hechos 19:1-7 (a) Ellos eran discípulos, aunque sólo se habían bautizado en el bautismo de Juan. (b) Pablo los bautizó en agua y luego procedió a ministrarles el bautismo en el Espíritu Santo.

VII.- Tipos de estas dos experiencias en el Antiguo Testamento.-

A.- Testimonio de las fiestas.- La Pascua (Éxodo 12; I Corintios 5:7) El sacrificio del cordero pascual les da la liberación de la esclavitud de Egipto. Esto es una figura del sacrificio de Cristo, por el cual tenemos salvación.

Pentecostés.- La fiesta de pentecostés o de las semanas se celebraba cincuenta días después de la Pascua (Levítico 23:15-16). Se conmemoraba la recepción de la Ley en el Monte Sinaí. También se le llama fiesta de la cosecha o día de las primicias. Fue el día de pentecostés, cuando el Espíritu Santo fue derramado por primera vez.

B.- La nube y la mar.- I Corintios 10:1-4.- El cruce del Mar Rojo.- Ésta es claramente una figura del bautismo en agua; y se lleva a cabo después de que el pueblo ha sido redimido, la noche de la Pascua.

La nube.- Es una figura del bautismo en el Espíritu Santo.

VIII.- Otros Bautizos:

A.- El bautismo judío.- De acuerdo con las enseñanzas rabínicas, dominantes durante la época del Templo, el bautismo, junto con la circuncisión y el sacrificio, eran una condición absolutamente indispensable que debería cumplir todo prosélito.

Junto con el bautismo, por inmersión, el prosélito era rociado con sangre “para traerlo bajo las alas de la Shekinah” (Enciclopedia Judía)

Lighfoot (Horae Hebraicae) nos da la ley para el bautismo de los prosélitos: “Tan pronto como sana la herida de la circuncisión, lo llevan a bautizar, y colocado en el agua, le instruyen otra vez en cuanto a algunos mandamientos de la Ley. Habiendo oído esto, él se sumerge y sale del agua, y, he aquí, ya es un israelita en todo.”

B.- El bautismo de Juan.- Este bautismo tenía como propósito preparar el corazón del pueblo de Israel para recibir al Mesías. Juan les exhortaba a creer en aquel que habría de venir después de él. Para esto, Juan esperaba que la gente mostrara claras señales de arrepentimiento e hiciera una confesión pública de sus pecados.

El arrepentimiento y perdón de los pecados no eran resultado del bautismo de Juan, sino tan solo la confirmación de que quienes se bautizaban ya tenían en sus corazones arrepentimiento, y frutos dignos de tal arrepentimiento (Mateo 3:7-8). Es decir, quienes se bautizaban daban testimonio público de que se habían arrepentido de sus pecados, y se comprometían a llevar una vida diferente y mejor. Los que se bautizaban manifestaban su aceptación del mensaje de Juan y se hacían discípulos de él (Hechos 19:1-7).

C.- El bautismo de sufrimiento.- Es el que experimentan aquellos que quieren servir a Cristo; para hacerlo, es necesario sumergirse juntamente con Él en sus padecimientos por la Iglesia. No es un bautismo para todos, es solamente para aquellos que como Pablo quieren ser semejantes a Cristo en todo (Romanos 8:17; Colosenses 1:24). Obviamente, Cristo experimentó este bautismo, y algunos de sus discípulos también, pero no se puede concluir que todos los creyentes deben experimentarlo (Lucas 12:50; Marcos 10:38-39).

<<Aún pueden verse entre nosotros a mujeres y a hombres poseyendo los dones del Espíritu de Dios… Hasta ahora permanece entre nosotros el espíritu de profecía>>.

Por su parte, Irineo describe: <<Fieles hay entre nosotros que tienen presentimiento de futuros acontecimientos, tienen visiones y profetizan>>.

III.- ¿Un bautismo o muchos bautismos?- En Efesios 4:5 se habla de un bautismo, en sentido singular; sin embargo, para armonizar con Hebreos 6:2, donde se describe en plural bautismos, es necesario considerar la armonía de la Sagrada Escritura, en la cual se describe al ser humano como un ser trino o tricotómico. De esta manera, el bautismo descrito en Efesios 4:5 es la referencia a una manera integral, en la cual el ser humano participa en unidad de ese bautismo. Esa unidad se ve reflejada en Dios mismo, cuando el propio capítulo 4 de Efesios se refiere a <<Un Espíritu…, un Señor…, y un Dios y Padre de todos>> Es decir se habla de un Dios trino. De igual manera, la Biblia muestra, en forma muy práctica, la necesidad de tres bautizos, los cuales abarcan cada parte del ser (tricotómico) humano, pues él fue creado a imagen de Dios (Génesis 1:27); empero, los tres bautizos son uno.

Así, tenemos tres bautizos principales para cada creyente:

Bautismo en:

Cristo

Espíritu Santo

Agua

Referencias

Romanos 6:3; Gálatas 3:27

Juan 1:33; Hechos 1:5

Hechos 10:47-48; Juan 1:33

Cada uno de estos bautizos se explicará en cada uno de los apartados subsecuentes.

IV.- Bautismo en Cristo.- Éste viene a ser el primero y más importante de los tres bautizos, pues sin él, el segundo bautismo no puede darse y el tercero no tiene eficacia.

(a) Propósito.- El bautizo en Cristo tiene como propósito la salvación, trae consigo la regeneración, el nuevo nacimiento; nos hace parte de la familia de Dios; nos hace miembros del cuerpo de Cristo; nos hace hijos de Dios.

<<Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos>> (Gálatas 3:27).

<< ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?>> (Romanos 6:3).

<<Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu>> (I Corintios 12:13).

En los dos primeros pasajes, el apóstol Pablo declara enfáticamente que hemos sido bautizados en (dentro de) Cristo.

Y en I Corintios, el apóstol describe que somos bautizados por el Espíritu Santo en (dentro de) un cuerpo, a saber el cuerpo de Cristo.

En los tres pasajes es utilizada la palabra en, (del Griego eis) y describe dentro de, de tal manera que podemos entender los tres pasajes de la siguiente manera: que somos bautizados dentro de Cristo Jesús, o dentro del cuerpo (de Cristo Jesús), a saber: Su Iglesia.

(b) Prerrequisito.- Para recibir el bautizo de salvación en (dentro de) Cristo Jesús, es necesario ejercer Fe, la cual nos ha sido dada para nuestra salvación. Esta Fe es un regalo de Dios, cuando aceptamos la convicción del Espíritu Santo en nuestro corazón, y creemos a Cristo y Su obra redentora por nosotros (Juan 16:7-9; 1:12).

(c) Forma.- La fe que hay en el corazón debe expresarse, a través de la boca, en una confesión de viva voz (Romanos 10:8-10).

(d) La Señal o fruto.- Es novedad de vida (Romanos 6:4).

(e) Tiempo.- Hoy es el tiempo, hoy es el día de la salvación (II Corintios 6:2)

(f) ¿Es este bautizo diferente al bautizo en agua? En la lectura simple de la Biblia, en ocasiones, los pasajes que hablan del bautismo, se asignan automáticamente al bautismo en agua. Sin embargo, las diferencias en los componentes de cada bautizo se distinguen de manera sencilla y fácil. De esta manera, los pasajes de Gálatas 3:27, Romanos 6:3 y I Corintios 12:13 hablan de que hemos sido introducidos en el Cristo mismo y en Su cuerpo. De esta manera es fácil comprender que este bautizo es en Cristo y no en agua.

Entendamos que el bautizo en agua es sólo una representación y es un testimonio público de lo que ya ha pasado en nuestro interior.

(g) Experiencia multifacética del nuevo nacimiento.- La experiencia del bautismo dentro de Cristo es: salvación (Romanos 10:9); justificación (I Corintios 6:11); crucifixión del viejo hombre (Romanos 6:6); regeneración y renovación por el Espíritu Santo (Tito 3:5); pasamos a ser miembros de la familia (Romanos 6:6).

V.- Bautismo en Espíritu Santo.- Este bautismo también lo podemos considerar como el bautizo de santificación, pues por el Espíritu Santo nosotros recibimos santificación.

(a) Propósito.- Recibiréis poder. Recibimos el Espíritu Santo para ser investidos de poder de Dios, a fin de testificar, y vencer la tentación, y servir a través de los dones espirituales (Hechos 1:8; Lucas 24:49). El Espíritu Santo nos es dado para glorificar a Cristo (Juan 16:14-15).

(b) Prerrequisitos.- Fe. Se requiere Fe para recibir el Espíritu Santo y hablar en lenguas (Gálatas 3:2 y 14; Hechos 19:2-6).

(c) Forma.- A través de la imposición de manos, aún cuando no siempre sucede así, pues la llenura la puede ministrar Dios de manera espontánea (Hechos 2:2; 11:15; 19:6).

(d) Señal.- La señal obvia de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo es hablar en nuevas lenguas; un lenguaje desconocido para nosotros, pero perfectamente conocido para Dios (Hechos 2:4; 10:44-46; 19:6). No hay base bíblica para establecer otra señal, diferente a las lenguas, como el gozo, la risa, el temblor del cuerpo, el desvanecimiento, etc.

(e) Tiempo.- Tan pronto como sea posible, después de la conversión, el creyente debe buscar el bautismo en el Espíritu Santo.

(f) ¿Cómo recibir el bautismo en el Espíritu Santo.- Después de creer en Cristo, para perdón de pecados y salvación (Marcos 16:15-17; Hechos 2:38-39); debemos anhelarlo (Juan 7:37-39), debemos pedirlo (Lucas 11:13), y creer que Dios lo dará (Gálatas 3:14). Puede ser ministrado por imposición de manos (no es una regla) Hechos 8:15-17.

VI.- Bautismo en Agua.- Este bautizo es un testimonio público de haber dado la espalda al mundo, y de volverse a Cristo; es un testimonio a la Iglesia del Señor de ser un nuevo creyente. Es un evento único en la vida del creyente, pues no se repite, una vez que el creyente ha bajado a las aguas.

(a) Propósito.- Discipulado (Mateo 28:19). El creyente se bautiza para indicar clara y públicamente su decisión de hacerse discípulo de Cristo. Es decir, el bautismo es la puerta de entrada a la vida del discipulado.

(b) Prerrequisitos.- Arrepentimiento, fe y obediencia (Hechos 2:37-38; Marcos 16:16; Hechos 8:36-38; Mateo 28:19).

(c) Forma.- Mediante inmersión en agua (se sugiere que sea en aguas vivas). La   palabra   inmersión   es  el  significado  de  bapto;  además  al hacerse la

inmersión del creyente en agua, se debe declarar “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

(d) Fruto o señal.- Buena conciencia (I Pedro 3:20-21; Mateo 3:17).

(e) Tiempo.- Inmediatamente después de creer (Hechos 2:41; 8:36-39; 9:18; 10:48).

(f) ¿Salva el bautismo en agua?- No, definitivamente el bautizo en agua no trae salvación; es la Fe la que trae salvación; el bautizo en agua es un mero testimonio de nuestra fe, Marcos 16:16 habla del bautismo de salvación en (eis dentro de) Cristo, no dentro de agua. Lo que condena es no creer (Juan 3:16); de ahí, lo que salva es creer.

(g) ¿Limpia de pecado el bautismo en agua?- No, absolutamente, el bautismo en agua no limpia de pecados. Clamar el Nombre del Señor Jesús sí nos limpia de pecados (Hechos 22:16; Hebreos 1:2). Fue el Señor Jesucristo quien hizo la purgación de todos nuestros pecados.

(h) ¿Puede el bautismo en agua administrarse a los niños?- Si hemos de hacer caso a los prerrequisitos bíblicos para el bautismo: arrepentimiento, fe y obediencia, entonces tenemos que concluir que el bautismo en agua solo puede administrarse a personas que tienen la capacidad para entender su pecado, para reconocer su necesidad de perdón, y creer que en Cristo pueden encontrar el perdón, sin importar la edad física.

VII.- Elementos bautismales.- Es evidente que en cada bautismo antes descrito, interviene por lo menos dos diferentes sujetos y encontramos un elemento bautismal; veamos:

A.- En el Bautismo de Salvación, (a) quien realiza el bautismo es el Espíritu Santo (I Corintios 12:13); (b) el sujeto bautizado es el espíritu del creyente (Juan 3:6; I Corintios 6:17), quien es (c) introducido (dentro de) en (el Cuerpo de) Cristo (Gálatas 3:27; Romanos 6:3; I Corintios 12:13).

B.- En el Bautismo en el Espíritu Santo, (a) quien realiza el bautismo es Cristo (Mateo 3:11; Marcos 1:8; Lucas 3:16); Cristo Jesús introduce el alma (b) del creyente (I Corintios 14:14, y 6:19), en el (c) torrente o elemento bautismal del Espíritu Santo (Juan 1:33), y la señal es hablar lenguas.

C.-  En el Bautismo en agua, (a) el ministro (Hechos 8:38; I Corintios 1:14; Mateo 28:19) introduce el cuerpo del creyente (Mateo 3:15-16; Hechos 8:36-39) en agua (Hechos 8:38-39; Mateo 3:16).

 

 

 

 

 

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